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sábado, 28 de enero de 2017

Lutero, gran hereje


Por P. José María Iraburu
La tesis de que la decadencia moral de la Iglesia, bajo los Papas renacentistas, había llegado a un extremo intolerable, y que Lutero encabezó a los «protestantes» contra esta situación, exigiendo una «reforma», es falsa y ningún historiador actual es capaz de sostenerla.

Actualidad de Lutero.– El pasado 31 de octubre se cumplió un nuevo aniversario de las 95 tesis clavadas en 1517 por Lutero en la puerta de la iglesia del palacio de Wittenberg. Son varias las publicaciones recientes sobre Lutero, en las que se le muestra como enamorado de la Biblia y difusor de la misma en el pueblo, reformador de una Iglesia romana corrompida en su tiempo, etc. Parece, pues, oportuno hacer algunas verificaciones.

No fue reformador de costumbres, sino de doctrinas.– La tesis de que la decadencia moral de la Iglesia, bajo los Papas renacentistas, había llegado a un extremo intolerable, y que Lutero encabezó a los «protestantes» contra esta situación, exigiendo una «reforma», es falsa y ningún historiador actual es capaz de sostenerla. Entre otras razones, porque el mismo Lutero desecha esa interpretación de su obra en numerosas declaraciones explícitas. «Yo no impugno las malas costumbres, sino las doctrinas impías». Y años después insiste en ello: «Yo no impugné las inmoralidades y los abusos, sino la sustancia y la doctrina del Papado». «Entre nosotros –confesaba abiertamente–, la vida es mala, como entre los papistas; pero no les acusamos de inmoralidad», sino de errores doctrinales. Efectivamente, «bellum est Luthero cum prava doctrina, cum impiis dogmatis» (Melanchton).

Reformador de la doctrina católica.– Lutero, efectivamente, combatió con todas sus fuerzas contra la doctrina de la Iglesia Católica. Para empezar, arrasó con la Biblia, ya que dejándola a merced de el libre examen, cambió la infalible y única Palabra divina por una variedad innumerable y contradictoria de falibles palabras humanas. Se llevó por delante la sucesión apostólica, el sacerdocio ministerial, los Obispos y sacerdotes, la doctrina de Padres y Concilios. Eliminó la Eucaristía, en cuanto sacrificio de la redención. Destruyó la devoción y el culto a la Santísima Virgen y a los santos, los votos y la vida religiosa, la función benéfica de la ley eclesiástica. Dejó en uno y medio los siete sacramentos. Afirmó, partiendo de la corrupción total del hombre por el pecado original, que «la razón es la grandísima puta del diablo, una puta comida por la sarna y la lepra» (etc., así cinco líneas más). Y por la misma causa, y con igual apasionamiento, negó la libertad del hombre (1525, De servo arbitrio), estimando que «lo más seguro y religioso» sería que el mismo término «libre arbitrio» desapareciera del lenguaje. Como lógica consecuencia, negó también la necesidad de las buenas obras para la salvación. En fin, con sus «respuestas correctas», según escribe un autor de hoy, destruyó prácticamente todo el Cristianismo, destrozando de paso la Cristiandad.

Pensamiento esquizoide.– Une la Iglesia Católica razón y fe, entendiendo la teología como «ratio fide illustrata» (Vaticano I). Une la Biblia con la Tradición y el Magisterio apostólico (Vaticano II, Dei Verbum 10). Une la gracia con la acción libre de la voluntad humana. Et et.
El pensamiento de Lutero, por el contrario, es esquizoide: Vel vel. Considerando que “la razón es la grandísima puta del diablo”, concluye: sola fides. Convencido de que la mente y la conciencia del cristiano están por encima de Padres, Papas y Concilios, dictamina: sola Scriptura. Afirmando que el hombre no es libre, y que no son necesarias las buenas obras para la salvación, declara: sola gratia
.
El mayor insultador del Reino.– Lutero escribe que “toda la Iglesia del papa es una Iglesia de putas y hermafroditas”, y que el mismo papa es “un loco furioso, un falsificador de la historia, un mentiroso, un blasfemo”, un cerdo, un burro, etc., y que todos los actos pontificios están “sellados con la mierda del diablo, y escritos con los pedos del asno-papa”. Podrían llenarse innumerables páginas con frases semejantes o peores.
Los teólogos católicos del tiempo de Lutero rechazaron sus tesis, ganándose de su parte los calificativos previsibles. La Facultad de París es “la sinagoga condenada del diablo, la más abominable ramera intelectual que ha vivido bajo el sol”. Y los teólogos de Lovaina, por su parte, son “asnos groseros, puercos malditos, panzas de blasfemias, cochinos epicúreos, herejes e idólatras, caldo maldito del infierno”. No es de extrañar que, pensando así, rechazara Lutero la proposición que le hizo Carlos V en Worms para que discutiera sus doctrinas con los más prestigiosos teólogos católicos. ¿A quién puede interesarle discutir con cerdos endemoniados?
Por lo demás, los insultos de Lutero tenían una extensión universal: las mujeres alemanas, por ejemplo, eran unas «marranas desvergonzadas»; los campesinos y burgueses, «unos ebrios, entregados a todos los vicios»; y de los estudiantes decía que «apenas había de cada mil uno o dos recomendables».

El perfecto hereje.– «Yo, el doctor Lutero, indigno evangelista de nuestro Señor Jesucristo, os aseguro que ni el Emperador romano [...], ni el papa, ni los cardenales, ni los obispos, ni los santurrones, ni los príncipes, ni los caballeros podrán nada contra estos artículos, a pesar del mundo entero y de todos los diablos [...] Soy yo quien lo afirmo, yo, el doctor Martín Lutero, hablando en nombre del Espíritu Santo». «No admito que mi doctrina pueda juzgarla nadie, ni aun los ángeles. Quien no escuche mi doctrina no puede salvarse».

Duro con los pobres, débil con los poderosos.– Con ocasión del levantamiento de los campesinos, que exigían, primero por las buenas y luego por las malas, lo que estimaban que eran sus derechos, escribe Lutero una durísima invectiva Contra las hordas rapaces y homicidas de los campesinos (1525). «Al sedicioso hay que abatirlo, estrangularlo y matarlo privada o públicamente, pues nada hay más venenoso, perjudicial y diabólico que un promotor de sediciones, de igual manera que hay que matar a un perro rabioso, porque, si no acabas con él, acabará él contigo y con todo el país».
Muy suave fue, en cambio, Lutero con los poderosos príncipes alemanes, a fin de ganar su favor. Cuando, por ejemplo, Felipe de Hessen, gran landgrave, casado con Catalina, de la que tenía siete hijos, exigió la aprobación de un matrimonio adicional con una señorita de la nobleza sajona, obtuvo la licencia de Lutero y Melanchton, a condición de que la concesión se mantuviera secreta. Se acudió en este caso de poligamia, consumada en 1540, al precedente de los antiguos Patriarcas judíos.

Espantado de su propia obra.– Los resultados de la predicación de Lutero fueron devastadores en la moral del pueblo, y él mismo lo reconoce. «Desde que la tiranía del papa ha terminado para nosotros, todos desprecian la doctrina pura y saludable. No tenemos ya aspecto de hombres, sino de verdaderos brutos, una especie bestial». De sus seguidores afirmaba que «son siete veces peores que antes. Después de predicar nuestra doctrina, los hombres se entregaron al robo, a la impostura, a la crápula, a la embriaguez y a toda clase de vicios. Expulsamos un demonio [el papado] y vinieron siete peores».
A Zwinglio le escribe espantado: «Le asusta a uno ver cómo donde en un tiempo todo era tranquilidad e imperaba la paz, ahora hay dondequiera sectas y facciones: una abominación que inspira lástima [...] Me veo obligado a confesarlo: mi doctrina ha producido muchos escándalos. Sí; no lo puedo negar; estas cosas frecuentemente me aterran». Y aún preveía desastres mayores. Un día le confiaba a su amigo Melanchton: «¿Cuántos maestros distintos surgirán en el siglo próximo? La confusión llegará al colmo».
Así fue. Y así ha sido en progresión acelerada, hasta llegar a la gran apostasía actual de las antiguas naciones católicas.

martes, 24 de enero de 2017

LUTERO EN EL INFIERNO: LA VISIÓN DE LA BEATA SERAFINA MICHELI

Hay una visión poco conocida de una BEATA acerca del paradero de Lutero, al que últimamente llaman "Testigo del Evangelio" Martín Lutero es tan testigo del Evangelio como lo fue Judas y tan traidor con el, no perdamos de vista que gracias a la traición de este hombre MILLONES de almas se han perdido debido al protestantismo y sus mentiras, no perdamos de vista que él creó el cisma más grande en la historia de la Iglesia hasta hoy, y que alejó a millones de almas de la más grande protección que tiene contra el demonio: LA VIRGEN MARIA Y LA SAGRADA EUCARISTIA.

 
Beata María Serafina Micheli Lutero vio en el infierno
En 1883 la beata Sor María Serafina Micheli (1849-1911), fundadora del Instituto de las Hermanas de los Ángeles, pasaba por Eisleben, ciudad  de Sajonia, ciudad natal de Lutero.
Se festejaba, en aquel día, el cuarto centenario del nacimiento del gran hereje y heresiarca (nació el 10 noviembre de 1483), que dividió a Europa y a la Iglesia, causando grandes guerras. Con motivo de la celebración las calles estaban adornadas y de los balcones colgaban banderas. Entre las autoridades presentes se esperaba, de un momento a otro, la llegada del emperador Guillermo I, que debía presidir las celebraciones.
La beata, a pesar de observar el gran tumulto y agitación no estaba interesada en saber por qué ocurría toda esa agitación, porque su único deseo era ir a una iglesia para orar y hacerle una visita a Jesús Sacramentado. Después de caminar por algún tiempo, finalmente, encontró una, pero las puertas estaban cerradas. A pesar de ello, se arrodilló en las gradas para hacer sus oraciones. Pero, como era de noche, no se dio cuenta que estaba arrodillada delante de una iglesia protestante, y no en una Católica. Mientras oraba, se apareció el Ángel de la Guarda y le dijo: “Levántate, porque esta es una iglesia protestante”. Y añadió: “Yo quiero que veas el lugar donde Martín Lutero está condenado y la pena que paga en castigo de su orgullo”.
Luego de estas palabras vio un horribile abismo de fuego, en el cual eran atormentadas una innumerable cantidad de almas. En el fondo de aquella vorágine, vio a un hombre, Martín Lutero, que se distinguía entre los demás condenados: estaba rodeado de demonios que lo constreñían a estar de rodillas y todos (los demonios), armados de martillos, mientras se esforzaba en vano, le clavaban en la cabeza una gran estaca.
La monja pensaba: si el público allí presente viera esta escena dramática, ciertamente no rendiría honores, memoria, conmemoraciones ni celebraciones a tal personaje. Así, cuando cuando se le presentaba la oportunidad le recordaba a sus hermanas de religión sobre el deber de vivir en la humildad y el abandono de sí. Estaba convencida firmemente que Martín Lutero estaba condenado en el infierno sobre todo por el primer pecado capital: LA SOBERBIA. El orgullo lo hizo caer en pecado mortal, y lo condujo a la rebelión abierta contra la Iglesia Católica. Su conducta, su posición para con la Iglesia y su predicación fueron determinantes para engañar y conducir a muchas almas superficiales e incautas a la eterna ruina.
2º EVIDENCIA: RELATO DE FRANCISCO DE QUEVEDO Y VILLEGAS
Francisco de Quevedo viendo a Martín Lutero en el Infierno
Al cabo estaba el maldito Lutero con su capilla y sus mujeres, hinchado como un sapo y blasfemando. (...).Válgame Dios, dije llegándome a Lutero, ¿cómo ah, mal hombre -por no decir: cómo, ah, mal fraile-, te atreviste a decir que no se habían de adorar las imágenes, si en ellas no se adora sino la espiritual grandeza que a nuestro modo representan? (...). Dices también que Cristo pagó por todos y que no hay sino vivir como quisiéramos, porque El que me hizo a mí me salvará a mí sin mí; bien, me hizo a mí sin mí, pero, hecho, siente que yo destruya su obra y manche su pintura y borre su imagen. Y si, como confiesas, sintió en el primer hombre tanto un pecado que, por satisfacerle mostrando su amor, murió, ¿cómo te dejas decir que murió para darnos libertad de pecar quien siente tanto que pequemos? Y si murió y padeció Cristo para enseñarnos lo que cuesta un pecado, y lo que hemos de huirle ¿de dónde coliges que murió para darnos licencia para hacer delitos? Que satisfizo por todos es verdad, luego, ¿no tenemos que trabajar nosotros? ¡Mientes! pues hay que trabajar en no caer en otros y en pagar los cometidos delitos (...). Espántome, Lutero, de que supieses nada. ¿De qué te aprovecharon tus letras y agudeza?
3º EVIDENCIA: DECLARACIÓN DEL PADRE PÍO (Recogida por el padre Stefano Manelli)

PADRE PÍO DIJO QUE MARTÍN LUTERO ESTÁ EN EL INFIERNO Y LOS QUE LO SIGUEN TENDRÁN SU MISMO FIN
- P. Stefano Manelli F.I. , fundador de los Franciscanos de la Inmaculada

Padre Pio dijo que Martín Lutero está en  el infierno y los cristianos que lo siguen encontrarán ese mismo fin, como también aquellos que no se someten al Papa y al Magisterio de la Iglesia Católica irán a parar al infierno.
El padre Stefano Manelli F.I, fundador de los Franciscanos de la Inmaculada, escribe que Martín Lutero, que se llamó a sí mismo Papa Lutero I y condenó al Papa de Roma, fue un gran hereje y está en el infierno.

El padre Manelli en
Il Settimanale di Padre Pio (Enero 20 de 2013, p.1) dijo que los que hoy siguen a Lutero padecerán también los castigos del infierno.

En el mencionado semanario italiano, el padre Manelli mencionó que el Padre Pio dijo que los cristianos que creen poder comunicarse directamente con Dios irán también al infierno.

Lutero creyó que podía hablar directamente con Dios. Padre Pío dice que por ello Lutero está en el infierno.

El Padre Stefano Manelli en su columna semanal
Il Pensiero di Padre Pio, Pianeta Padre Pio, escribió que Padre Pio criticó a aquellos cristianos que creen pueden hablar directamente con Dios y recibir de Él instrucciones y no someterse a la autoridad de la Iglesia Católica.

Ese también es un camino peligroso, escribe el padre Manelli, para los cristianos que creen que hay comunión con Dios sin su Vicario y la Iglesia Católica. Ellos están equivocados y en una ilusion, como se sabe,
él escribe, FUERA DE LA IGLESIA CATÓLICA NO HAY SALVACIÓN.

Sobre este punto, Padre Pio, con simples palabras, las cuales fueron terribles, dijo que aquellos que creen poder comunicarse directamente con Dios, están en camino al infierno.

El final de Lutero fue horrible y angustioso, escribe, pero será también el mismo para todos los que creen en él. Se arriesgan a ir al infierno como Lutero, por no escuchar las enseñanzas de la Iglesia Católica.

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Sor María Santísima Serafina Micheli

    

martes, 6 de diciembre de 2016

Profecìas sobre los ùltimos tiempos...ùltimos papas y tribulaciòn


Por un sacerdote católico.

El proximo Papa seria Pio XIII

Se ha publicado en los Estados Unidos el libro "Petrus Romanus: The FINAL Pope Is Here", escrito por Thomas Horn y Cris Putnam. Se trata de una extensa obra que cruza dos líneas: la investigación periodística sobre acontecimientos internos de El Vaticano, y las profecías que se refieren al Papa que habrá de guiar la Iglesia durante la Gran Tribulación, último Papa de la serie romana.

El título se refiere a una de las principales profecías respecto a los Papas, la de San Malaquías, obispo irlandés que tuvo una revelación sobre la sucesión de romanos pontífices desde Celestino II hasta el último Papa de los tiempos actuales. La profecía está compuesta de lemas descriptivos correspondientes a cada uno de esos 112 Papas.

Los lemas pueden referirse a un símbolo de su país de origen, a su nombre, a su escudo de familia, o a alguna característica de su pontificado o de su vida.

Los últimos Papas son:

108: "Flos florum" (Flor de las flores) Pablo VI. Su escudo contenía una flor de lis, "flor de las flores".
109: "De medietate Lunae" (De la Media Luna) Juan Pablo I. Nació en la diócesis de Belluno, conocida como de bella luna.
110: "De labore solis" (Del eclipse del sol) Juan Pablo II. El día de su nacimiento y el día de su muerte hubieron eclipses de sol.
111: "Gloria Olivae" (La gloria del olivo) Benedicto XVI. Tomó su nombre de San Benito. Los monjes benedictinos, conocidos como olivetanos, tienen ramas de oliva en su heráldica.
Falta solo uno según la lista:
112: "Petrus Romanus" (Pedro Romano) Será el último Papa que gobierne la Iglesia desde Roma, inmediatamente antes de que acontezca el Retorno de Cristo.

El número 112 es del todo particular pues, a diferencia de los demás, es el único que lleva un párrafo descriptivo además del lema:

"En la persecución final contra la Santa Iglesia Romana reinará Pedro Romano, quien pastoreará a su grey en medio de muchas tribulaciones. Después de esto, la ciudad de las siete colinas será destruida y el Juez justo volverá para juzgar a su pueblo".

Antes de abordar el contenido del libro "Petrus Romanus" es necesario hacer algunas precisiones. Cuando se habla de "el último Papa" no significa que nos encontramos ante el fin de la Iglesia o del mundo. La profecía se mueve dentro del esquema escatológico lacunziano que estipula, basado en las Escrituras, tres venidas de Cristo: 1) la de Belén, hace dos mil años; 2) la de su Parusía, retorno glorioso al final de los siete años de la Gran Tribulación: según San Juan y San Pablo, Cristo descenderá en el Valle de Armaguedón para derrotar al Anticristo y a sus ejércitos, y posteriormente llevar a cabo el Juicio a las Naciones; 3) la del fin del mundo, en el Cielo, para llevar a cabo el Juicio Universal.

Después de la Parusía y el Juicio a las Naciones la historia humana continuará en este mundo, si bien totalmente transformado, en un Reino de Dios en el que habrá paz, justicia y santidad verdaderas. Cuando Cristo inaugure su reino en el mundo, fruto social de la Parusía, Roma habrá sido destruida (según San Juan y coincidiendo con el lema 112 de San Malaquías), y el Papado volverá a ser ejercido desde Jerusalén, como lo fue en los inicios. Allí comenzará la serie de Papas jerosolimitanos, de la que a San Malaquías ya no le fue revelado nada.

También hay que decir, antes de abordar el punto central del libro, que además de San Malaquías existen otras muchas profecías sobre el futuro próximo del Papado y de la Iglesia, y que coinciden con el pontificado de Pedro Romano. De todas ellas podemos resumir varios elementos:
Una elección confusa de la que surgen un Papa legítimo y un antipapa.
Un Papa obligado a salir de Roma en circunstancias calamitosas.

El antipapa usurpa la Silla de Pedro por la maniobra de una secta masónico-satánica que opera dentro de El Vaticano.

Un gran cisma para la Iglesia, resultado de esa situación de dos Papas antagónicos.
Algunas de esas profecías:

San Francisco de Asís: "Habrá un Papa electo no canónicamente que causará un gran cisma. Se predicarán diversas formas de pensar que causarán que muchos duden, aún aquellos en las distintas órdenes religiosas, hasta estar de acuerdo con aquellos herejes que causarán que mi Iglesia se divida. Entonces habrá tales disensiones y persecuciones a nivel universal que si esos días no se acortaran, aún los elegidos se perderían".[1]

Juan de Vitiguero, en el Siglo XIII: "Cuando el mundo se encuentre perturbado, el Papa cambiará de residencia".

Juan de Rocapartida, un siglo después: "Al acercarse el Fin de los Tiempos, el Papa y sus cardenales habrán de huir de Roma en trágicas consecuencias hacia un lugar donde permanecerán sin ser reconocidos, y el Papa sufrirá una muerte cruel en el exilio".

Nicolas de Fluh, en el siglo XV: "El Papa con sus cardenales tendrá que huir de Roma en situación calamitosa a un lugar donde serán desconocidos. El Papa morirá de manera atroz durante su destierro. Los sufrimientos de la Iglesia serán mayores que cualquier momento histórico previo".

El venerable Bartolomé Holzhauser, fundador de las sociedades de clérigos seculares en el Siglo XVIII: "Dios permitirá un gran mal contra su Iglesia: vendrán súbita e inesperadamente irrumpiendo mientras obispos y sacerdotes estén durmiendo. Entrarán en Italia y devastarán Roma, quemarán iglesias y destruirán todo".

Las palabras de la Virgen reveladas en La Salette a Melania
: "Roma perderá la fe, y se convertirá en la sede del Anticristo".[2]

La revelación recibida por la Madre Elena Aiello, famosa estigmatizada que fuera consultada con frecuencia por el Papa Pio XII: "Italia será sacudida por una gran revolución (...) Rusia se impondrá sobre las naciones, de manera especial sobre Italia, y elevará la bandera roja sobre la cúpula de San Pedro".[3]

La beata Ana Catalina Emmerick, religiosa Agustina, en 1820:
"Vi una fuerte oposición entre dos Papas, y vi cuan funestas serán las consecuencias de la falsa iglesia, vi que la Iglesia de Pedro será socavada por el plan de una secta. Cuando esté cerca el reino del Anticristo, aparecerá una religión falsa que estará contra la unidad de Dios y de su Iglesia. Esto causará el cisma más grande que se haya visto en el mundo".

Elena Leonardi, asistida espiritual del Padre Pio
: "El Vaticano será invadido por revolucionarios comunistas. Traicionarán al Papa. Italia sufrirá una gran revuelta y será purificada por una gran revolución. Rusia marchará sobre Roma y el Papa correrá un grave peligro".[4]

Enzo Alocci: "El Papa desaparecerá temporalmente y esto ocurrirá cuando haya una revolución en Italia".[5]

La Beata Ana María Taigi
: "La religión será perseguida y los sacerdotes masacrados. El Santo Padre se verá obligado a salir de Roma".[6]

La mística María Steiner: "La santa Iglesia será perseguida, Roma estará sin pastor".

Al P. Stefano Gobbi, místico y fundador del Movimiento Mariano Sacerdotal, la Santísima Virgen le reveló: "Las fuerzas masónicas han entrado a la Iglesia de manera disimulada y oculta, y han establecido su cuartel general en el mismo lugar donde vive y trabaja el Vicario de mi Hijo Jesús. Se está realizando cuanto está contenido en la Tercera parte de mi mensaje, que aún no ha sido revelado, pero que ya se ha vuelto patente por los mismos sucesos que estáis viviendo".[8]

Sor Agnes de Akita:
"La obra del demonio se infiltrará hasta dentro de la Iglesia de tal manera que verán cardenales contra cardenales, obispos contra obispos".

Sor Sofía María Gabriel: "Habrán dos Papas rivales y una gran crisis centrada en el papado vaticano, y la Iglesia quedará dividida en dos bandos".

Cardenal Mario Luigi Ciappi:
"La pérdida de la fe en la Iglesia, la apostasía, saldrá de la cúspide de la Iglesia".

Papa San Pío X: "He tenido una visión terrible: no sé si seré yo o uno de mis sucesores, pero vi a un Papa huyendo de Roma entre los cadáveres de sus hermanos. Él se refugiará incógnito en alguna parte y después de breve tiempo morirá una muerte cruel".[9]

Padre Paul Kramer: "El antipapa y sus colaboradores apóstatas serán, como lo dijo la Hermana Lucía, los partidarios de Satanás, quienes trabajan para el mal y no tienen miedo de nada".

Sor Lucía dos Santos, revelando el Tercer Secreto de Fátima
: "Vimos a un obispo vestido de blanco, que temíamos fuera el Santo Padre, huir de una ciudad en ruinas, tembloroso y con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por los cadáveres que encontraba por el camino".

Cardenal Karol Wojtyla, ante el Congreso Eucarístico de Pennsylvania, en 1977:
"Estamos ante la confrontación histórica más grande que la humanidad haya tenido. Estamos ante la contienda final entre la Iglesia y la anti-iglesia, el Evangelio y el anti-evangelio. Esta confrontación descansa dentro de los planes de la Divina Providencia y es un reto que la Iglesia entera tiene que aceptar".

En diversas secciones, el libro "Petrus Romanus" menciona como la masonería iluminista (satánica) logró introducirse dentro de la Iglesia con el objeto de manipularla, destruyendo su fe, para poder convertirla en instrumento colaborador del gobierno mundial que en su momento ejercerá el Anticristo.

Esa tarea de infiltración lleva casi un siglo, y obedece a la estrategia del Caballo de Troya: introducirse para destruir desde dentro.

La infiltración formal data de 1926 cuando, en Aix-La Chapelle de Aachen, los sacerdotes jesuitas Herman Gruber y Berteloot se reunieron con los tres eminentes masones Kurt Reichl, del Consejo Supremo de Austria, Eugen Lenhoff, gran maestre de la Logia Austriaca, y el doctor H. Ossian Lang, secretario general de la Gran Logia de Nueva York.

Posteriormente, en 1937, los dignatarios del Consejo Supremo de Francia emprendieron, con el cabalista Oswald Wirth y con el gran maestro grado 33 Albert Lantoine, del Supremo Consejo Escocés, la tarea explícita de propiciar el acercamiento entre sacerdotes católicos y la corriente espiritualista de la masonería negra. Participaban, entre otros, los sacerdotes Gruber y Mukermann. Todos coincidían en el empeño por crear un "socialismo cristiano global" vinculado al Marxismo.

El libro "Petrus Romanus" recuerda el caso significativo de un cardenal adherido a la masonería que estuvo a punto de llegar a ser Papa, el Cardenal Mariano Rampola.

A la muerte del Papa León XIII, todos daban por segura la elección del cardenal Mariano Rampolla, Secretario de Estado, como sucesor al trono pontificio. Sin embargo, durante el cónclave, el cardenal metropolitano de Cracovia marcó el alto mediante un telegrama de Su Majestad Franz Josef, del imperio Austro-Húngaro vetando esa nominación. Años después se supo que la objeción se debió a la notificación de que Rampolla pertenecía a la Gran Logia del Ordo Templis Orienti, en la que había sido iniciado en Suiza, llegando a escalar hasta el grado de Gran Maestro.

El libro también menciona el extraño caso del cardenal Giuseppe Siri mencionando que él ganó la mayoría de votos en los cónclaves de 1958 y 1963 pero, por presiones incomprensibles de la masonería, rechazó asumir el papado. Se cita la respuesta de Siri cuando veinte años después se le preguntó si era cierto que en ambos cónclaves él había sido inicialmente electo: "Estoy obligado al secreto. Ese secreto es horrible. Podría escribir libros acerca de lo que sucedió en esos cónclaves. Cosas verdaderamente serias acontecieron, pero no puedo decir nada"[10]

En Petrus Romanus se narra un acontecimiento que ya había sido dado a conocer en 1998 por el Padre Malachi Martin, la entronización de Satanás dentro de El Vaticano. Pero el libro lo relaciona con el tema de los Papas al subrayar que en esa misa negra fue consagrado a Satanás el sacerdote que habrá de ser el último Papa (antipapa) coincidiendo con Pedro Romano.

En efecto, en su libro "Windswept House" (Casa Azotada por el Viento), Malachi Martin (q.e.p.d.), sacerdote irlandés jesuita, cultísimo, gran teólogo, exorcista por 30 años y experto en Iglesia Católica, secretario del Cardenal Bea y consultor de varios Papas, dio a conocer que apenas electo Paulo VI se llevó a cabo, el 29 de junio de 1963, en la Capilla Paulina de El Vaticano, un ritual satánico en el que se entronizó a Satanás, y en el que participaron varios cardenales y obispos.[11]

Según Martin, se estaba cumpliendo una profecía del satanismo que anunciaba el comienzo de la"Era de Satanás dentro de El Vaticano" cuando un Papa tomara el nombre de Paulo. El último había sido Paulo V, Camilo Borghese, muerto en 1621. Montini fue electo el 21 de junio de 1963, y a los ocho días se llevó a cabo el ritual satánico, entre la noche del 28 y del 29. Se invocó a Satanás, afirman Horn y Putnam, siguiendo a Martin, no solo para entronizar a Satanás, sino para que éste invistiera con su poder a un joven sacerdote destinado a ser el antipapa que será el coincidente con Pedro Romano.

Se combinaron dos rituales que se llevaron a cabo simultáneamente, en El Vaticano, que fue incruento, y otro en una iglesia parroquial en Charleston, Carolina del Sur, que fue sangriento, los dos intercomunicados telefónicamente. Según Martin, el ritual en Charleston incluyó la violencia sexual contra un niño, en primer lugar drogado y abusado, y posteriormente sacrificado. A partir de esa misa negra simultánea comenzó a difundirse el abuso sexual de menores por parte de sacerdotes, así como otra serie de actos homosexuales y satánicos entre miembros del clero.

En otro 29 de junio, pero de 1972, el Papa Paulo VI admitió públicamente con amargura: "El humo de Satanás se ha introducido por las grietas de la Iglesia", refiriéndose sobre todo a la desacralización que se estaba llevando a cabo en la liturgia.

La Capilla Paulina, donde se llevó a cabo el ritual satánico, fue clausurada, y se reabrió en junio de 2009 cuando, después de haber sido restaurada, el Papa Benedicto XVI la volvió a consagrar a Dios.
El Padre Gabriele Amorth, experto exorcista y autor del libro "Habla un Exorcista" coincide con todo lo anterior y añade: "En El Vaticano hay cultos satánicos. No se ven, pero están en el mismo centro de la Cristiandad".

El hecho es que a partir de los años sesenta y posteriormente al Concilio Vaticano II, comenzó a fraguarse un cisma dentro de la Iglesia. Clérigos comenzaron a realizar todo tipo de cambios en la liturgia y en la disciplina, hasta llegar a nuestros días en que se promueve la abierta rebeldía contra el Papa y se presiona para que éste derogue el celibato sacerdotal, acepte los métodos anticonceptivos y abra las puertas al sacerdocio de la mujer y al gobierno colegiado de los obispos.
Pero ese cisma de la Iglesia, que hoy es soterrado, llegará a cristalizarse y a hacerse público, el día en que Pedro Romano ascienda al trono y un antipapa reclame el pontificado con un grupo de cardenales y obispos. Volvamos a la profecía de la beata Ana Catalina Emmerick, religiosa Agustina: "Vi una fuerte oposición entre dos Papas, y vi cuan funestas serán las consecuencias de la falsa iglesia, vi que la Iglesia de Pedro será socavada por el plan de una secta".

En la historia de la Iglesia han habido 38 antipapas, es decir, Papas que han ejercido ilegítimamente el pontificado por una elección irregular. Pero la gravedad del antipapa que será reinante con Pedro Romano es del todo singular, pues es la primera vez que se da como infiltración de una secta masónico-satánica, y porque atacará directamente la doctrina con el fin de que la Iglesia sea puesta al servicio del gobierno mundial del Anticristo.

Dice el Catecismo de la Iglesia Católica, en su número 675: "Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes". Y en el número 677 especifica: "La Iglesia sólo entrará en la gloria del reino a través de esta última Pascua en la que seguirá a su Señor en su muerte y su Resurrección".

El libro menciona la predicción de Ronald Conte con relación al Papa Pedro Romano. Ronald L. Conte Jr. es teólogo, traductor de la Biblia, escritor experto en Iglesia Católica y en escatología. En el año 2002, Conte predijo correctamente que el Papa después de Juan Pablo II tomaría el nombre de Benedicto XVI.

Ahora en cambio, Conte afirma que el próximo Papa, al que tocará el lema de "Petrus Romanus", llevará el nombre de Pío XIII.[12] Conte escribe que el nombre de Pío está asociado históricamente a Papas que han enfatizado la autoridad doctrinal y disciplinar de la Iglesia, y sostiene que el Cardenal Francis Arinze reúne esa cualidad. Y añade: "Durante el reino del Papa Pedro Romano comenzará la gran apostasía, y este Papa marcará la primera parte de la Gran Tribulación".

Sin embargo, en su libro "Petrus Romanus", Horn y Putnam evitan casarse con la premonición de Ronald Conte respecto a Pío XIII, y señalan también como posible Papa bajo el lema "Pedro Romano" a los cardenales Peter Turkson, Angelo Scola y otros "papables" que bien pueden caer bajo la figura de un Papa que, en medio de la apostasía, defenderá la doctrina y la supremacía y disciplina de la Iglesia Católica.

El libro, apoyado por 722 notas, ofrece un buen acercamiento para conocer la historia de la Iglesia y de los Papas, así como aspectos doctrinales esenciales. También para adentrarse en el tema de la infiltración de la masonería satánica en la Iglesia, comprender el contenido de la segunda parte del Tercer Secreto de Fátima, y tratar de visualizar lo que será un acontecimiento próximo: el último cónclave.



sábado, 7 de febrero de 2015

La Iglesia católica y las sectas 1

Hermanos, estaremos publicando resumenes del libro La Iglesia Católica y las Sectas, del padre Amatulli, para ir tambien ampliando el conocimiento de todos sobre temas importantes de la fe, que son los que comunmente atacan las sectas más conocidas, esperamos que sean de utilidad para ustedes. Bendiciones.

PRESENTACIÓN

El fenómeno del proselitismo religioso ya es un hecho presente, Mientras por un lado se habla de diálogo y comprensión, por el otro la realidad es totalmente diferente, hay gente que hace todo lo posible por confundir a los católicos y llevarlos a engrosar sus filas, testigos de Jehová, mormones, adventistas del séptimo día, pentecostales, evangélicos, cristianos, gente de la nueva era etc.

Sus argumentos ya los conocemos, ¨Los católicos adoran las imágenes¨, ¨María no fue virgen, puesto que la Biblia menciona los hermanos de Jesús¨, ¨Hay que guardar el sábado como mencionan los diez mandamientos que Dios entregó a Moisés¨, etc.Muchos les hacen caso a estas personas por parecer gente que conoce de la Biblia y por parecer animadas por un verdadero celo apostólico.

Pretendemos a través de este folleto, ofrecer al católico una respuesta sencilla a los cuestionamientos, que le vienen de estos grupos, y al mismo tiempo aclararle su identidad como miembros de la Iglesia que fundó Cristo, una vez aclarado esto, es difícil que el católico se deje convencer de dejar la Iglesia, fundad por Cristo, para adherirse a un grupo particular, fundado por un hombre cualquiera.

LA VERDADERA IGLESIA DE CRISTO

¨Porqué no te pasas con nosotros?¨, se oye decir, nosotros no tomamos ni fumamos, en nuestro templo hay visiones y revelaciones, se cura, se habla en lenguas...se siente muy bonito, algunos hasta desmayarse, nuestro pastor seguido ve a Jesús y habla con El personalmente¨.

De esta manera, muchos tratan de perturbar la fe de la gente sencilla, para llevársela a sus grupos.

este hombre es un claro ejemplo de este tipo de fraudes

Pero aquí el problema es otro, Jesús ¿fundó o no UNA SOLA IGLESIA?, Según la Biblia, esta Iglesia tendría que acabarse pronto o duraría HASTA EL FIN DEL MUNDO?, actualmente, entre todas las agrupaciones que se llaman cristianas, ¿CUAL ES AQUELLA ÚNICA IGLESIA QUE FUNDÓ JESÚS PERSONALMENTE?

Pues bien, en esta yo quiero vivir y morir, Nada de que ¨pasate con nosotros porque en nuestro templo se prohíben muchas cosas y se siente muy bonito¨

En realidad, Jesús no dijo a sus discípulos: "Vayan por todo el mundo y funden muchas Iglesias, para que cada uno pueda escoger la que guste", No. Jesús fundó una sola Iglesia y nada más. por lo tanto, en ésta hay que vivir y morir, si se quiere obedecer a El y ser un verdadero discípulo suyo.


PREGUNTAS Y RESPUESTAS:

1.- Cuantas Iglesias fundó Jesús?

Jesús fundó una sola Iglesia

Y AHORA YO TE DIGO: TU ERES PEDRO, OSEA PIEDRA, Y SOBRE ESTA PIEDRA EDIFICARÉ MI IGLESIA. (Mt 16, 18a)

2.- ¿Cuánto tiempo durará la Iglesia que fundó Jesús?

La Iglesia que fundó Jesús, durará hasta el fin del mundo.

LOS PODERES DEL INFIERNO NO PREVALECERÁN CONTRA ELLA (Mt 16, 18b)

YO ESTOY CON USTEDES TODOS LOS DÍAS HASTA EL FIN DEL MUNDO (Mt 28,20)

3.- Entre todas las iglesias actuales, ¿Cuál es aquella Iglesia que fundó Jesús?

Entre todas las iglesias actuales, la Iglesia Católica es aquella que fundó Jesús.

4.- ¿Cómo sabemos que la Iglesia Católica es la que fundó Jesús?

Lo sabemos por el hecho de que la Iglesia Católica es la UNICA Iglesia antigua, que llega hasta Jesús. Mientras todas las demás iglesias o sectas, salieron de la Iglesia Católica y tienen a hombres como fundadores.

5.- ¿Cómo sabemos que la Iglesia Católica llega hasta Jesús?

Lo sabemos por los documentos históricos. Por ejemplo, tenemos una lista de todos los papas, desde San Pedro hasta el papa actual.



6.- Es cierto que Jesús dió permiso a ciertas personas para que fundaran OTRAS IGLESIAS aparte de la que El fiundó personalmente?

No es cierto. Según la Biblia, jesús fundó una sola Iglesia y no dio a nadie permiso para fundar otras iglesias.

7.- ¿Cómo llama la Biblia a los que se salen de la Iglesia que fundó Cristo, y esnseñan otras doctrinas?

A los que se salen de la Iglesia que fundó Cristo y enseñan otras doctrinas, la Biblia los llama ANTICRISTOS es decir, enemigos de Cristo, y PERTURBADORES. Por lo tanto, quedan MALDITOS.

"Hijos míos,
ha llegado la última hora.
Ustedes oyeron decir que vendría un Anticristo;
en realidad, ya han aparecido muchos anticristos,
y por eso sabemos que ha llegado la última hora.
2:19 Ellos salieron de entre nosotros,
sin embargo, no eran de los nuestros.
Si lo hubieran sido,
habrían permanecido con nosotros.
Pero debía ponerse de manifiesto
que no todos son de los nuestros." (1Jn 2, 18-19)

Me sorprende que ustedes abandonen tan pronto al que los llamó por la gracia de Cristo, para seguir otro evangelio.
1:7 No es que haya otro, sino que hay gente que los está perturbando y quiere alterar el Evangelio de Cristo. 
1:8 Pero si nosotros mismos o un ángel del cielo les anuncia un evangelio distinto del que les hemos anunciado, ¡que sea expulsado! 
1:9 Ya se lo dijimos antes, y ahora les vuelvo a repetir: el que les predique un evangelio distinto del que ustedes han recibido, ¡que sea maldito! (Gál 1, 7-8)

8.- ¿Qué quiere Jesús: que haya división o unidad entre sus discípulos?

Jesús quiere que haya unidad entre sus discípulos

Que todos sean uno:
como tú, Padre, estás en mí
y yo en ti,
que también ellos estén en nosotros,
para que el mundo crea
que tú me enviaste. (Jn 17, 21)

9.- ¿Desde cuándo empezaron las divisiones entre los discípulos de Cristo?

Las divisiones entre discípulos de Cristo empezaron desde un principio

Me refiero a que cada uno afirma: "Yo soy de Pablo, yo de Apolo, yo de Cefas, yo de Cristo".
¿Acaso Cristo está dividido? ¿O es que Pablo fue crucificado por ustedes? ¿O será que ustedes fueron bautizados en el nombre de Pablo?  (1Cor 1 12-13)

10.- ¿Cuál es la causa de las divisiones entre los discñipulos de Cristo?

La causa de las divisiones es el pecado

y los conflictos interminables, propios de hombres mentalmente corrompidos y apartados de la verdad, que pretenden hacer de la piedad una fuente de ganancias (1Tim 6,5)

Porque la avaricia es la raíz de todos los males, y al dejarse llevar por ella, algunos perdieron la fe y se ocasionaron innumerables sufrimientos. (1Tim 6,10)

11.- ¿Cómo hay que portarse con los que salieron de la única Iglesia que fundó Jesús y enseñan doctrinas cristianas falsas?

Hay que rechazarlos, para no dejarse contaminar por el error. (esto se refiere a rechazar sus ideas, no a maltratar o discriminar al hermano equivocado)

El Espíritu afirma claramente que en los últimos tiempos habrá algunos que renegarán de su fe, para entregarse a espíritus seductores y doctrinas demoníacas, 
seducidos por gente mentirosa e hipócrita, cuya conciencia está marcada a fuego.
Rechaza esos mitos ridículos, esos cuentos de viejas, y ejercítate en la piedad. (1 Tim 4, 1-2. 7)

Por haberse apartado de esto, algunos terminaron en pura palabrería 
y, pretendiendo ser maestros de la Ley, en realidad no saben lo que dicen ni lo que afirman con tanta seguridad. (1 Tim 1, 6-7)

Evita los discursos huecos y profanos, que no hacen más que acrecentar la impiedad
y se extienden como la gangrena. (2 TIm 2, 17)

 y aunque harán ostentación de piedad, carecerán realmente de ella. ¡Apártate de esa gente!
Así son los que se introducen en los hogares, seduciendo a mujeres frívolas y llenas de pecados, que se dejan arrastrar por toda clase de pasiones, 
esas que siempre están aprendiendo, pero nunca llegan a conocer la verdad. (2 Tim 3, 5-7)

Si alguen fomenta sectas en la Iglesia, le llamarán la atención de primera y una segunda vez, después, rompe con él, sabiendo que es un descarriado y culpable que se condena a sí mismo. (Tit 3, 10-11)

12.- Es conveniente leer libros y revistas protestantes o escuchar sus CD´s, videos y programas de radio?

No es conveniente leer o escuchar propaganda protestante, para no dejarse engañar.

13.- ¿Porqué algunas personas se salen de la verdadera Iglesia que fundó Jesús, para ingresar a las sectas?

Generalmente, los que se salen de la Iglesia para ingresar a las sectas, lo hacen por ignorancia

14.- Segun la enseñanza de jesús, en la verdadera Iglesia hay puros santos o también hay pecadores?

según la enseñanza de Jesús, en la verdadera Iglesia que Él fundó personalmente, hay SANTOS Y PECADORES.

24 Y les propuso otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo;
13:25 pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue.
13:26 Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña.
13:27 Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: "Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?"
13:28 Él les respondió: "Esto lo ha hecho algún enemigo". Los peones replicaron: "¿Quieres que vayamos a arrancarla?"
13:29 "No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo.
13:30 Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero"". (Mt 13, 24-30)


15.- Según la parábola del trigo y la cizaña, ¿cuándo se hará la separación entre los buenos y los malos?

Según la parábola, al final se hará la separación entre buenos y malos. en este mundo, todos viven juntos.

Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo. 
13:41 El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal, 
13:42 y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes. 
13:43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga! (Mt 13, 41-43).

16.- Es posible que alguien no tenga ningun pecado?

No. en la Biblia dice que todos somos pecadores.

Si decimos que no tenemos pecado,
nos engañamos a nosotros mismos
y la verdad no está en nosotros.
1:9 Si confesamos nuestros pecados, 
él es fiel y justo
para perdonarnos
y purificarnos de toda maldad.
1:10 Si decimos que no hemos pecado,
lo hacemos pasar por mentiroso,
y su palabra no está en nosotros. (1 Jn 1, 8-10)

17.- Según la Biblia, las divisiones durarán para siempre?

No, según la Biblia, las divisiones terminarán algún día y se hará un solo rebaño bajo un solo pastor.

 Yo soy el buen Pastor:
conozco a mis ovejas,
y mis ovejas me conocen a mí
10:15 —como el Padre me conoce a mí
y yo conozco al Padre— Mateo 11, 27 Lucas 10, 22
y doy mi vida por las ovejas.
10:16 Tengo, además, otras ovejas
que no son de este corral
y a las que debo también conducir:
ellas oirán mi voz,
y así habrá un solo Rebaño
y un solo Pastor. (Jn 10, 14.16)

18.- Según la historia, tenemos ejemplo de sectas que hayan desaparecido?

Si, todas las sectas que surgieron durante el primer milenio del cristianismo han desaparecido. Las sectas que existen ahora, son muy recientes. A lo sumo tienen unos cien, doscientos, trescientos o cuatrocientos años de historia. Seguramente como desaparecieron las antiguas sectas, también van a desaparecer las que existen actualmente.
En efecto ese es el destino de todas las sectas; esmpezar, desarrollarse y morir. Solamente la Iglesia Católica viene desde Jesús y llegará hasta el fin del mundo.




Siguiente capítulo: JERARQUÍA EN LA IGLESIA


viernes, 9 de enero de 2015

Pbro. Ernesto María Caro Osorio - ¿Ha aumentado la influencia de Satanás?

Hermanos les dejamos este video que consideramos MUY importante de escuchar, del padre Ernesto María Caro, exorcista aquí en Monterrey, NL, compártanlo y medítenlo ya que dice cosas sumamente importantes para comprender la influencia del demonio en el mundo actual. Bendiciones.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

La Cruz en el pecho


Hermanos, recibimos un comentario hace algunos días de una persona defendiendo amuletos esotéricos como los llamadores de ángeles, con el argumento de que la cruz que portanos los católicos es un elemento mucho mas negativo porque es "muerte", obviamente esta persona no comprende que para nosotros la cruz es todo lo contrario, asi que les transcribo este articulo de catholic.net, para que lo difundan a estas personas que no comprenden el significado real de portar la cruz de Nuestro Señor en el pecho y se atreven a compararla con amuletos que solo llaman ángeles caídos, esperamos sea de provecho paz y bien.


La Cruz en el pecho
Jesús murió crucificado, y su cruz, juntamente con su sufrimiento, su sangre y su muerte, fueron el instrumento de salvación para todos nosotros. La cruz no es una vergüenza, sino un símbolo de gloria 


Por: P. Paulo Dierckx y P. Miguel Jordá | Fuente: Para dar razón de nuestra Esperanza, sepa defender su Fe



Tengo la costumbre de andar con una pequeña cruz de madera en el pecho. Amo esta cruz porque Jesucristo salvó al mundo por este signo. Además, como hermano-religioso y ministro de la Iglesia Católica, quiero mostrar así mi entrega total a Jesús, mi Maestro.
Pero pasa, a veces, que cuando me ven los hermanos evangélicos con esta cruz en el pecho, comienzan a criticarme y me echan en cara que así estoy crucificando a Cristo; otros me dicen que soy idólatra, y que soy un condenado con el patíbulo pegado en el pecho; y por último no faltan los que hasta me quieren prohibir hacer la señal de la cruz o persignarme.

No entiendo por qué algunos se ponen tan fanáticos, o por qué se escandalizan frente a una cruz colgada en el pecho...
Bueno, no importa lo que piensan ellos de mí, pero sigo llevando esta cruz en el pecho porque es para mí un símbolo de la fe que llevo en mi corazón, esta fe en Cristo crucificado y resucitado.
A los que piensan que soy idólatra les recomiendo que lean atentamente la carta que escribí acerca de los verdaderos ídolos de este mundo moderno.
Ahora, queridos hermanos, les voy a hablar sobre la grandeza de la cruz de Cristo, y cómo el Señor invitó a sus verdaderos discípulos a cargar su cruz y seguir sus pasos. Ojalá que tengan la paciencia de consultar todos los pasajes bíblicos que les voy a citar. Creo sinceramente que nuestros hermanos evangélicos, al no leer toda la Biblia, sólo por ignorancia llegan a prohibir estas cosas.


La cruz de Jesucristo


Jesús murió crucificado, y su cruz, juntamente con su sufrimiento, su sangre y su muerte, fueron el instrumento de salvación para todos nosotros. La cruz no es una vergüenza, sino un símbolo de gloria, primero para Cristo, y luego para los cristianos.


El escándalo de la Cruz


«Nosotros predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los judíos y locura para los paganos» (1Cor. 1, 23). Con estas palabras, el apóstol Pablo expresa el rechazo espontáneo de todo hombre frente a la cruz.

En verdad uno se pregunta: «¿Cómo podía venir la salvación al mundo por una crucifixión? ¿Cómo puede salvarnos aquel suplicio reservado a los esclavos? ¿Cómo podría venir la redención por un cadáver, por un condenado colgado en el patíbulo, por una muerte tan cruel como la de un malhechor?... ( Deut. 21, 22; Gal. 3,1).
Cuando Jesús anunciaba su muerte trágica en la cruz a sus discípulos, ellos se horrorizaban y se escandalizaban. No podían tolerar el anuncio de su sufrimiento y de su muerte en la cruz (Mt. 16, 21; Mt. 17, 22).
Así, la víspera de su pasión, Jesús les dijo que todos se escandalizarían a causa de El. (Mt. 26, 31). Y en verdad, a raíz de una condena injusta, Jesús fue crucificado y murió en forma escandalosa.


El misterio de la Cruz 


Jesús nunca dulcificó el escándalo de la cruz, pero sí nos mostró que su crucifixión ocultaba un profundo misterio de vida nueva. El camino de la salvación pasó por la obediencia de Jesús a la voluntad de su Padre: «Jesús fue obediente hasta la muerte y muerte de cruz» (Fil. 2, 8). Pero esta muerte fue «una muerte al pecado». A través de la debilidad de Jesús crucificado se manifestó la fuerza de Dios (1Cor. 1, 25). Si Jesús fue colgado del árbol como un maldito, era para rescatarnos de la maldición del pecado (Gál. 3, 13). Su cadáver expuesto sobre la cruz permitió a Dios «condenar la ley del pecado en la carne» (Rom. 8, 3).
Además, «por la sangre de la cruz» Dios ha reconciliado a todos los hombres (Col. 1, 20), y ha suprimido las antiguas divisiones ente los pueblos causadas por el pecado (Ef. 2, 14-18). En efecto Cristo murió «por todos» (1Tes. 5, 10) cuando nosotros aún éramos pecadores (Rom. 5, 6), dándonos así la prueba suprema de amor. (Jn. 15, 13 y 1Jn. 4, 10). Muriendo «por nuestros pecados» (1 Cor. 15,3 y 1 Ped. 3,18), nos reconcilió con Dios por su muerte (Rom. 5, 10), de modo que podemos ya recibir la herencia prometida (Heb. 9, 15).


La cruz, elevación a la gloria


La cruz se ha convertido en un verdadero triunfo por la Resurrección de Cristo. Solamente después de Pentecostés, los discípulos, iluminados por el Espíritu Santo, quedaron maravillados por la gloria de Cristo resucitado y luego ellos proclamaron por todo el mundo el triunfo y gloria de la cruz.
La cruz de Cristo, su muerte y resurrección han destruido para siempre el pecado y la muerte. El apóstol Pablo nos canta en un himno triunfal:


«La muerte ha sido destruida en esta victoria.
Muerte ¿dónde está ahora tu victoria?
¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?
El aguijón de la muerte es el pecado.
Pero, gracias sean dadas a Dios,
que nos da la Victoria
por Cristo Jesús
Nuestro Señor»
(1 Cor. 15, 55-57)


Escribe también el apóstol San Juan:

«Así como Moisés levantó la serpiente de bronce en el desierto (signo de salvación en el Antiguo Testamento), así también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todo aquel que crea, tenga por El vida eterna» (Jn. 3, 14-32).
Y dijo Jesús: «Cuando Yo haya sido levantado de la tierra, atraeré a todos a mí» (Jn. 12, 32).
La suerte de Cristo crucificado y resucitado será, entonces, la suerte de los verdaderos discípulos del Maestro.


La cruz de Cristo y nosotros 


En aquel tiempo Jesús dijo: «Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, cargue con su cruz y sígame» (Mt. 16, 24). Eso quiere decir que el verdadero discípulo no sólo debe morir a sí mismo, sino que la cruz que lleva es signo de que muere al mundo y a todas sus vanidades (Mt. 10, 33-39). Además el discípulo debe aceptar la condición de perseguido, perdonando, incluso, al que quizá le quite la vida (Mt. 23, 34). Así para el cristiano llevar su cruz y seguir a Jesús es signo de su gloria anticipada: «El que quiere servirme, que me siga, y donde Yo esté, allá estará el que me sirve. Si alguien me sirve, mi Padre le dará honor» (Jn. 12,26).


El cristiano lleva una vida de crucificado


La cruz de Cristo, según el apóstol Pablo, viene a ser el corazón del cristiano. Por su fe en el Crucificado, el cristiano ha sido crucificado con Cristo en el bautismo, y además ha muerto a la ley del Antiguo Testamento para vivir para Dios.
«Por mi parte, siguiendo la ley, llegué a ser muerto para la ley a fin de vivir para Dios. Estoy crucificado con Cristo, y ahora no vivo yo, sino que Cristo vive en mí» (Gál. 2,19-20).
Así el cristiano pone su confianza en la sola fuerza de Cristo, pues de lo contrario se mostraría «enemigo de la cruz». «Porque muchos viven como enemigos de la cruz de Cristo» (Fil. 3, 18).


La Cruz, título de gloria del cristiano


En la vida cotidiana del cristiano, «el hombre viejo es crucificado» (Rom. 6, 6) hasta tal punto, que quede plenamente liberado del pecado. El cristiano diariamente asumirá la sabiduría de la cruz, se convertirá, a ejemplo de Jesús, en humilde y «obediente hasta la muerte y muerte de cruz».
No debemos temer llevar una cruz en el pecho ni menos colocar un crucifijo en la cabecera de nuestra pieza. Sí debemos temer «la apostasía» o la traición a la verdadera religión que sería lo mismo que crucificar de nuevo al Hijo de Dios (Heb. 6, 6).
El verdadero cristiano con la cruz en la mano debe exclamar: «En cuanto a mí, quiera Dios que me gloríe sólo en la cruz de Nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo» (Gál. 6, 14).


Consideraciones finales


1. En la cruz de Cristo encontramos como un compendio de la verdadera fe cristiana y por eso el pueblo cristiano con profunda fe ha encontrado miles y miles de formas para expresar su amor a Cristo crucificado. Espontáneamente la religión del pueblo ha reproducido por doquier, en pinturas y esculturas, cruces de distintas formas. El creyente ha colocado cruces sobre los cerros, en el techo de sus casas, etc. el cristiano se persigna para proclamar su fe en la gloria de Cristo; el discípulo fiel se coloca la cruz en el pecho para anunciar la fe que lleva en el corazón...

2. Estas expresiones populares no son de ninguna manera idolatría como pretenden algunos hermanos evangélicos. Es realmente una auténtica expresión de fe y de amor a Cristo que murió por nosotros. ¡Qué hermoso cuando uno entra en una familia cristiana y ve cómo la cruz de Cristo tiene un lugar privilegiado en el hogar! ¡Qué profunda fe se expresa cuando un cristiano hace, con sentimientos de reverencia, la señal de la cruz! Es muy fácil y barato burlarse de estas expresiones populares de fe. Pero tales ironías son faltas graves al respeto y al amor al prójimo, tales burlas son simplemente signos de una atrevida ignorancia.

3. Y ¿qué decir de la cruz en el pecho? Si alguien -sacerdote, religiosa o laico- lleva una cruz en el pecho con fe y amor, con sentimientos de reverencia, nadie tiene el derecho de reírse de esta persona. ¿Quién eres tú para juzgar y criticar los auténticos sentimientos religiosos del pueblo? Sólo Dios sabe escudriñar lo más íntimo de nuestros corazones.

4. Por último, una palabra acerca del crucifijo. Cuando sobre la cruz se coloca la imagen de Cristo, llamamos al conjunto «crucifijo». No se adora el madero, sino que el cristiano ve a Cristo muerto en ella. Tener un crucifijo no es ninguna idolatría. Es un signo de amor a Cristo.
Nunca la Iglesia ha enseñado a adorar cruces, sino a adorar a Cristo que en ella murió. Sí, la Iglesia nos invita a venerar estos signos de fe. También nos enseña la Iglesia que nadie debe llevar una cruz en el pecho si no tiene al menos la intención sincera de seguir las huellas de Jesucristo. Menos debemos llevar una cruz como un simple amuleto o como un adorno para lucirse.
El amor al Señor que murió en la cruz hace que frecuentemente se hayan hecho crucifijos de materiales preciosos, pero en nuestros días la Iglesia vuelve a preferir un crucifijo simple y rústico, más realista y expresivo.


Queridos hermanos, éstas son las razones por las que nosotros los católicos veneramos y honramos la santa Cruz con sumo respeto. Y cuando nosotros llevamos una cruz en el pecho, siempre debemos acordarnos de las palabras del apóstol San Juan:



«En cuanto a mí,
no quiere Dios que me gloríe
sino en la cruz de Nuestro Señor Jesucristo,
por quien el mundo está crucificado para mí
y yo para el mundo». (Gál. 6, 14).
«Que nadie, pues, me venga a molestar.
Yo, por mi parte, llevo en mi cuerpo
las señales de Jesús»

(Gál. 6, 17).


Cuestionario



¿Es la cruz para el cristiano signo de vergüenza o de gloria? ¿Qué simbolizaba la serpiente de bronce del desierto? ¿Cuándo se cumplió aquella profecía? ¿Podemos llevar la cruz en el pecho? ¿Podemos colocar la cruz en un cerro o en un templo? ¿Qué estamos manifestando con esto? ¿Podemos, entonces, llevar la cruz colgada al cuello? ¿Podemos hacer la señal de la cruz?