domingo, 9 de diciembre de 2012

Santísima Virgen de Guadalupe






LAS APARICIONES [Ir al principio de esta página]
[Aparición de la Virgen a San Juan Diego]Diez años después de la conquista de México, el día 9 de diciembre de 1531, Juan Diego iba rumbo al Convento de Tlaltelolco para oír misa. Al amanecer llegó al pie del Tepeyac. De repente oyó música que parecía el gorjeo de miles de pájaros. Muy sorprendido se paró, alzó su vista a la cima del cerro y vio que estaba iluminado con una luz extraña. Cesó la música y en seguida oyó una dulce voz procedente de lo alto de la colina, llamándole: "Juanito; querido Juan Dieguito". Juan subió presurosamente y al llegar a la cumbre vio a la Santísima Virgen María en medio de un arco iris, ataviada con esplendor celestial. Su hermosura y mirada bondadosa llenaron su corazón de gozo infinito mientras escuchó las palabras tiernas que ella le dirigió a él. Ella habló en azteca. Le dijo que ella era la Inmaculada Virgen María, Madre del Verdadero Dios. Le reveló cómo era su deseo más vehemente tener un templo allá en el llano donde, como madre piadosa, mostraría todo su amor y misericordia a él y a los suyos y a cuantos solicitaren su amparo. "Y para realizar lo que mi clemencia pretende, irás a la casa del Obispo de México y le dirás que yo te envío a manifestarle lo que mucho deseo; que aquí en el llano me edifique un templo. Le contarás cuanto has visto y admirado, y lo que has oído. Ten por seguro que le agradeceré bien y lo pagaré, porque te haré feliz y merecerás que yo te recompense el trabajo y fatiga con que vas a procurar lo que te encomiendo. Ya has oído mi mandato, hijo mío, el más pequeño: anda y pon todo tu esfuerzo".
Juan se inclinó ante ella y le dijo: "Señora mía: ya voy a cumplir tu mandato; me despido de ti, yo, tu humilde siervo".
Cuando Juan llegó a la casa del Obispo Zumárraga y fue llevado a su presencia, le dijo todo lo que la Madre de Dios le había dicho. Pero el Obispo parecía dudar de sus palabras, pidiéndole volver otro día para escucharle más despacio.
Ese mismo día regresó a la cumbre de la colina y encontró a la Santísima Virgen que le estaba esperando. Con lágrimas de tristeza le contó cómo había fracasado su empresa. Ella le pidió volver a ver al Sr. Obispo el día siguiente. Juan Diego cumplió con el mandato de la Santísima Virgen. Esta vez tuvo mejor éxito; el Sr. Obispo pidió una señal.
Juan regresó a la colina, dio el recado a María Santísima y ella prometió darle una señal al siguiente día en la mañana. Pero Juan Diego no podía cumplir este encargo porque un tío suyo, llamado Juan Bernardino había enfermado gravemente.
Dos días más tarde, el día doce de diciembre, Juan Bernardino estaba moribundo y Juan Diego se apresuró a traerle un sacerdote de Tlaltelolco. Llegó a la ladera del cerro y optó ir por el lado oriente para evitar que la Virgen Santísima le viera pasar. Primero quería atender a su tío. Con grande sorpresa la vio bajar y salir a su encuentro. Juan le dio su disculpa por no haber venido el día anterior. Después de oír las palabras de Juan Diego, ella le respondió: "Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige. No se turbe tu corazón, no temas esa ni ninguna otra enfermedad o angustia. ¿Acaso no estoy aquí yo, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy tu salud? ¿Qué más te falta? No te aflija la enfermedad de tu tío, que no morirá ahora de ella; está seguro de que ya sanó".
Cuando Juan Diego oyó estas palabras se sintió contento. Le rogó que le despachara a ver al Señor Obispo para llevarle alguna señal y prueba a fin de que le creyera. Ella le dijo:
"Sube, hijo mío el más pequeño, a la cumbre donde me viste y te di órdenes, hallarás que hay diferentes flores; córtalas, recógelas y en seguida baja y tráelas a mi presencia".
Juan Diego subió y cuando llegó a la cumbre, se asombró mucho de que hubieran brotado tan hermosas flores. En sus corolas fragantes, el rocío de la noche semejaba perlas preciosas. Presto empezó a córtalas, las echó en su regazo y las llevó ante la Virgen. Ella tomó las flores en sus manos, las arregló en la tilma y dijo: "Hijo mío el más pequeño, aquí tienes la señal que debes llevar al Señor Obispo. Le dirás en mi nombre que vea en ella mi voluntad y que él tiene que cumplirla. Tú eres mi embajador muy digno de confianza. Rigurosamente te ordeno que sólo delante del Obispo despliegues tu tilma y descubras lo que llevas".
Cuando Juan Diego estuvo ante el Obispo Fray Juan de Zumárraga, y le contó los detalles de la cuarta aparición de la Santísima Virgen, abrió su tilma para mostrarle las flores, las cuales cayeron al suelo. En este instante, ante la inmensa sorpresa del Señor Obispo y sus compañeros, apareció la imagen de la Santísima Virgen María maravillosamente pintada con los más hermosos colores sobre la burda tela de su manto.
LA CURACIÓN DE JUAN BERNARDINO [Ir al principio de esta página]
[Aparición de la Virgen a Juan Bernardino]El mismo día, doce de diciembre, muy temprano, la Santísima Virgen se presentó en la choza de Juan Bernardino para curarle de su mortal enfermedad. Su corazón se llenó de gozo cuando ella le dio el feliz mensaje de que su retrato milagrosamente aparecido en la tilma de Juan Diego, iba a ser el instrumento que aplastara la religión idólatra de sus hermanos por medio de la enseñanza que el divino códice-pintura encerraba.
Te-coa-tla-xope en la lengua Azteca quiere decir "aplastará la serpiente de piedra". Los españoles oyeron la palabra de los labios de Juan Bernardino. Sonó como "de Guadalupe. Sorprendidos se preguntaron el por qué de este nombre español, pero los hijos predilectos de América, conocían bien el sentido de la frase en su lengua nativa. Así fue como la imagen y el santuario adquirieron el nombre de Guadalupe, título que ha llevado por cuatro siglos.
Se lee en la Sagrada Escritura que en tiempo de Moisés y muchos años después un gran cometa recorría el espacio. Tenía la apariencia de una serpiente de fuego. Los indios de México le dieron el nombre de Quetzalcoatl, serpiente con plumas. Le tenían mucho temor e hicieron ídolos de piedra, en forma de serpiente emplumada, a los cuales adoraban, ofreciéndoles sacrificios humanos. Después de ver la sagrada imagen y leer lo que les dijo, los indios abandonaron sus falsos dioses y abrazaron la Fe Católica. Ocho millones de indígenas se convirtieron en sólo siete años después de la aparición de la imagen.

LA TILMA DE JUAN DIEGO [Ir al principio de esta página]
[Detalle de la tilma con la imagen]La tilma en la cual la imagen de la Santísima Virgen apareció, está hecha de fibra de maguey. La duración ordinaria de esta tela es de veinte años a lo máximo. Tiene 195 centímetros de largo por 105 de ancho con una sutura en medio que va de arriba a abajo.
Impresa directamente sobre esta tela, se encuentra la hermosa figura de Nuestra Señora. El cuerpo de ella mide 140 centímetros de alto.
Esta imagen de la Santísima Virgen es el único retrato auténtico que tenemos de ella. Su conservación en estado fresco y hermoso por más de cuatro siglos, debe considerarse milagrosa. Se venera en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México, donde ocupa el sitio de honor en el altar mayor.
La Sagrada Imagen duró en su primera ermita desde el 26 de diciembre, 1535 hasta el ano de 1622.
La segunda iglesia ocupó el mismo lugar donde se encuentra hoy la Basílica. Esta duró hasta 1695. Unos pocos años antes fue construida la llamada Iglesia de los Indios junto a la primera ermita, la cual sirvió entonces de sacristía para el nuevo templo. En 1695, cuando fue demolido el segundo templo, la milagrosa imagen fue llevada a la Iglesia de los Indios donde se quedó hasta 1709 fecha en que se dedicó el nuevo hermoso templo que todavía despierta la admiración de Mexicanos y extranjeros.

LA CORONACIÓN [Ir al principio de esta página]
El doce de octubre de 1895 la bendita imagen de la Santísima Virgen fue coronada por decreto del Santo Padre, León XIII, y el doce de octubre de 1945, cincuentenario de la coronación, su Santidad Pío XII en su célebre radio mensaje a los Mexicanos le aplicó el titulo de Emperatriz de las Américas.
Muy recientemente, el doce de octubre de 1961, su Santidad Juan XXIII, dirigió un radio mensaje a los Congresistas del II Congreso Interamericano Mariano quienes se encontraron presentes dentro de la Nacional e Insigne Basílica de Guadalupe. En este día, a las doce en punto, se escuchó la sonora voz del Santo Padre quien pronunció las siguientes palabras:
Amadísimos Congresistas y fieles todos de América:
María, Madre de Dios y Madre nuestra, esa tierna palabra que estos días vuestros labios repiten sin fin con el título bendito de Madre de Guadalupe, abre este nuestro saludo que dirigimos a cuantos tomáis parte en el Segundo Congreso Mariano Interamericano y a todos los países de América.
Feliz oportunidad ésta del 50 aniversario del Patronato de María Santísima de Guadalupe sobre toda la América Latina, que tanto bien ha producido entre los pueblos del Continente, para alentaros en vuestras manifestaciones de mutuo amor y de devoción a la que es Madre de vida y Fuente de gracia.
Día histórico aquél doce de octubre en que el grito "tierra" anunciaba la unión de dos mundos, hasta entonces desconocidos entre sí, y señalaba el nacimiento a la fe de esos dos continentes; a la fe en Cristo -"luz verdadera que ilumina a todo hombre"- (Jo. 1, 9.) de la cual María es como la "aurora consurgens" que precede la claridad del día. Más adelante "la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios por quien se vive", derrama su ternura y delicadeza maternal en la colina, del Tepeyac, confiando al indio Juan Diego con su mensaje unas rosas que de su tilma caen mientras en ésta queda aquél retrato suyo dulcísimo que manos humanos no pintaran.
Así quería Nuestra Señora continuar mostrando su oficio de Madre: Santa María de Guadalupe, siempre símbolo y artífice de esta fusión que formaría la nacionalidad mexicana y, en expansión cargada de sentidos, rebasaría las fronteras para ofrecer al mundo ese coro magnífico de pueblos que rezan en español.
Primero Madre y Patrona de México, luego de América y de Filipinas: el sentido histórico de su mensaje iba cobrando así plenitud, mientras abría sus brazos a todos los horizontes en un anhelo universal de amor.
Abre el alma a la esperanza cuando en ese mismo Continente se viene estudiando y poniendo en práctica para elevar el nivel de vidas de los pueblos humanos. Vemos con aplauso las iniciativas encaminadas a procurar personal preparado para el apostolado a los países escasos de clero o de religiosos en el deseo de sostener su fe y de continuar la misión salvadora de la Iglesia.
¡Cuánto podrá ayudar a mantener vivos estos ideales cristianos de fraternidad vuestro Congreso! Qué altura y qué nobleza adquieren las relaciones entre los individuos y los pueblos cuando se las contempla a la luz de nuestra fraternidad en Cristo: "onmes vos fratres estis" (Mat. 23,8) según proclama el lema de vuestro Congreso. .
Y cuanto en esta convivencia alienta el amor y la consideración de una Madre común, entonces los vínculos de la familia humana adquieren la eficacia de algo más vital, más sentido que sublima el poder y la fuerza de cualquier ley.
Tenéis ahí a María, la Madre común, puesto que es Madre de Cristo, la que con su solicitud y compasión maternal ha contribuido a que se nos devuelva la vida divina y sobrenatural, la que en la persona del discípulo amado nos fue donada como Madre espiritual por Cristo mismo en la cruz.
Salve Madre de América! Celestial Misionera del nuevo Mundo, que desde el Santuario del Tepeyac has sido, durante más de cuatro Siglos Madre y Maestra en la fe de los pueblos de América. Sé también su amparo y sálvalos oh Inmaculada María; asiste a sus gobernantes, infunde nuevo celo a sus Prelados, aumenta las virtudes en el clero; y conserva siempre la fe en el pueblo.
Oiga María estos votos para que los presente a Cristo en cuyo nombre y con el más vivo afecto de nuestro corazón de Padre os bendecimos.
SAN JUAN DIEGO [Ir al principio de esta página]
San Juan Diego nació en 1474 en el "calpulli" de Tlayacac en Cuauhtitlán, México, establecido en 1168 por la tribu nahua y conquistado por el jefe Azteca Axayacatl en 1467. Cuando nació recibió el nombre de Cuauhtlatoatzin, que quiere decir "el que habla como águila" o "águila que habla".Juan Diego perteneció a la más numerosa y baja clase del Imperio Azteca, sin llegar a ser esclavo. Se dedicó a trabajar la tierra y fabricar matas las que luego vendía. Poseía un terreno en el que construyó una pequeña vivienda. Contrajo matrimonio con una nativa pero no tuvo hijos.
Entre 1524 y 1525 se convierte al cristianismo y fue bautizado junto a su esposa, él recibió el nombre de Juan Diego y ella el de María Lucía. Fueron bautizados por el misionero franciscano Fray Toribio de Benavente, llamado por los indios "Motolinia" o " el pobre".
Antes de su conversión Juan Diego ya era un hombre piadoso y religioso. Era muy reservado y de carácter místico, le gustaba el silencio y solía caminar desde su poblado hasta Tenochtitlán, a 20 kilómetros de distancia, para recibir instrucción religiosa. Su esposa María Lucía falleció en 1529. En ese momento Juan Diego se fue a vivir con su tío Juan Bernardino en Tolpetlac, a sólo 14 kilómetros de la iglesia de Tlatilolco, Tenochtitlán. Durante una de sus caminatas camino a Tenochtitlán, que solían durar tres horas a través de montañas y poblados, ocurre la primera aparición de Nuestra Señora, en el lugar ahora conocido como "Capilla del Cerrito", donde la Virgen María le habló en su idioma, el náhuatl.
Juan Diego tenía 57 años en el momento de las apariciones, ciertamente una edad avanzada en un lugar y época donde la expectativa de vida masculina apenas sobrepasaba los 40 años.Luego del milagro de Guadalupe Juan Diego fue a vivir a un pequeño cuarto pegado a la capilla que alojaba la santa imagen, tras dejar todas sus pertenencias a su tío Juan Bernardino. Pasó el resto de su vida dedicado a la difusión del relato de las apariciones entre la gente de su pueblo.
Murió el 30 de mayo de 1548, a la edad de 74 años. Juan Diego fue beatificado en abril de 1990 por el Papa Juan Pablo II y proclamado santo el 31 de Julio de 2002 . (Biografía extraída de la agencia católica de noticias ACIPRENSA).
Ver también: Oraciones a San Juan Diego

1.Texto extraído de un antiguo folleto aprobado por Monseñor Gregorio Aguilar, abad en funciones de la basílica de Guadalupe. El lector interesado puede leer el Nican Mopohua, la narración original del hecho guadalupano, escrita por Antonio Valeriano (1520-1605) y traducida por Guillermo Ortíz de Montellano en 1989. También está accesible el relato que en 1649 escribió Luis Lasso de la Vega a partir del original en dialecto Nahuatl.
LA CONVERSIÓN DE MÉXICO
215.- Venían a reconocer su carácter divino, 216.- a tener la honra de presentarle sus plegarias, 217.- y mucho admiraban todos la forma tan manifiestamente divina que había elegido para hacerles la gracia de aparecerse, 218.- como que es un hecho que a ninguna persona de este mundo le cupo el privilegio de pintar lo esencial de su preciosa y amada imagen.

DESCRIPCION DE LA IMAGEN
La imagen de Nuestra Señora de Guadalupe quedó impresa en un tosco tejido hecho con fibras de maguey. Se trata del ayate, usado por los indios para acarrear cosas y no de una tilma, que usualmente era de tejido más fino de algodón. La trama del ayate es tan burda y sencilla, que se puede ver claramente a través de ella, y la fibra del maguey es un material tan inadecuado que ningún pintor lo hubiera escogido para pintar sobre el.
La imagen de Nuestra Señora de Guadalupe es una maravillosa síntesis cultural, una obra maestra que presentó la nueva fe de manera tal que pudo ser entendida y aceptada inmediatamente por los indios mexicanos. Es imposible de describir aquí la rica y complicada simbología que contiene este cuadro-códice porque cada detalle de color y de forma es portador de un mensaje teológico.
El rostro impreso en el ayate es el de una joven mestiza; una anticipación, pues en aquel momento todavía no habían mestizos de esa edad en México.
María asume así el dolor de miles de niños, los primeros de una nueva raza, rechazados entonces tanto por los indios como por los conquistadores. El cuadro que se conserva en la moderna Basílica del Tepeyac mide aproximadamente 66 x 41 pulgadas y la imagen de la Virgen ocupa unas 56 pulgadas del mismo. La Virgen está de pié y su rostro se inclina delicadamente recordando un poco las tradicionales "Inmaculadas". Esta oportuna inclinación evita que el empate que une las dos piezas del tejido caiga dentro de la faz de la Virgen. El manto azul salpicado de estrellas es la "Tilma de Turquesa" con que se revestían los grandes señores, e indica la nobleza y la importancia del portador. Los rayos del sol circundan totalmente a la Guadalupana como para indicar que ella es su aurora. Esta joven doncella mexicana está embarazada de pocos meses, así lo indican el lazo negro que ajusta su cintura, el ligero abultamiento debajo de este y la intensidad de los resplandores solares que aumenta a la altura del vientre. Su pie esta apoyado sobre una luna negra, (símbolo del mal para los mexicanos) y el ángel que la sostiene con gesto severo, lleva abiertas sus alas de águila.
La Virgen de Guadalupe se presentó ante sus hijos como la Madre del Creador y conservador de todo el universo; que viene a su pueblo porque quiere acogerlos a todos, indios y españoles, con un mismo amor de Madre. Con la prodigiosa impresión en el ayate comenzaba un nuevo mundo, la aurora del sexto sol que esperaban los mexicanos.
La imagen ha sufrido serios atentados y ha salido incólume de ácidos corrosivos y hasta de una bomba de gran tamaño que, en 1921, un desconocido escondió entre flores que malvadamente le ofrecía. Al explotar la bomba, causó gran destrucción. El crucifijo de metal que estaba cerca de la Virgen quedó retorcido y sin embargo la imagen de la Virgen quedó intacta. El cristal del marco de su imagen no se rompió. 
ESTUDIOS HECHOS A LA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA
Los ojos
Estudios oftalmológicos realizados a los ojos de María han detectado que al acercarles luz, la pupila se contrae, y al retirar la luz, se vuelve a dilatar, tal cual como ocurre en un ojo vivo. ¡Los ojos de María están vivos en la tilma!.
También se descubre que los ojos poseen los tres efectos de refracción de la imagen que un ojo humano normalmente posee. Lograr estos efectos a pincel es absolutamente imposible, aún en la actualidad.
Temperatura
Al tomarse la temperatura de la fibra de maguey con que está construida la tilma, se descubre que milagrosamente la misma mantiene una temperatura constante de 36.6 grados, la misma que el cuerpo de una persona viva.
Incorruptibilidad de la tela
La fibra de maguey que constituye la tela de la imagen, no puede en condiciones normales perdurar más que 20 ó 30 años. De hecho, hace varios siglos se pintó una réplica de la imagen en una tela de fibra de maguey similar, y la misma se desintegró después de varias décadas. Mientras tanto, a casi quinientos años del milagro, la imagen de María sigue tan firme como el primer día. Se han hecho estudios científicos a este hecho, sin poder descubrirse el origen de la incorruptibilidad de la tela. No se ha descubierto ningún rastro de pintura en la tela. De hecho, al acercarse uno a menos de 10 centímetros de la imagen, sólo se ve la tela de maguey en crudo. Los colores desaparecen.
Coloración
Estudios científicos de diverso tipo no logran descubrir el origen de la coloración que forma la imagen, ni la forma en que la misma fue pintada. No se detectan rastros de pinceladas ni de otra técnica de pintura conocida. El Dr. Phillip S. Callaghan, del equipo científico de la NASA americana, biofísico de la Universidad de Kansas (EE.UU.), investigador, científico y técnico en pintura, y el Profesor Jody Brant Smith, «Master of Arts», de la Universidad de Miami, Catedrático de Filosofía de la Ciencia en la Universidad de Pensacolla, afirmaron que el material que origina los colores no es ninguno de los elementos conocidos en la tierra. En su libro «La tilma de Juan Diego» exponen el estudio realizado por ellos a nivel particular. Se ha hecho pasar un rayo láser en forma lateral sobre la tela, detectándose que la coloración de la misma no está ni en el anverso ni en el reverso, sino que los colores flotan a una distancia de tres décimas de milímetro sobre el tejido, sin tocarlo.
Los colores flotan en el aire, sobre la superficie de la tilma. Varias veces, a lo largo de los siglos, los hombres han pintado agregados a la tela. Milagrosamente estos agregados han desaparecido, quedando nuevamente el diseño original, con sus colores vivos. En el año 1791 se vuelca accidentalmente ácido muriático en el lado superior derecho de la tela. En un lapso de 30 días, sin tratamiento alguno, se reconstituye milagrosamente el tejido dañado. Actualmente apenas se advierte este hecho como una breve decoloración en ese lugar, que testimonia lo ocurrido.
Las estrellas
Las estrellas visibles en el Manto de María responden a la exacta configuración y posición que el cielo de México presentaba en el día en que se produjo el milagro, según revelan estudios astronómicos realizados sobre la imagen.
Preservación milagrosa ante ataque con bomba
El 14 de noviembre de 1921, Luciano Pérez, un anarquista español, depositó un arreglo floral al lado de la Tilma de Juan Diego que contenía una bomba de alto poder. La explosión destruyó todo alrededor, menos la tilma, que permaneció en perfecto estado de conservación. Una Cruz de pesado metal que se encontraba en las proximidades fue totalmente doblada por la explosión, y se guarda como testimonio en el templo. Sin embargo, el cristal que protegía la Tilma no se rompió, teniendo en cuenta que en aquella época no había cristales antibala.
Conclusiones de un estudio basado en tecnología digital
El Dr. Enrique Graue, oftalmólogo de fama internacional, director de un hospital oftalmológico en México, afirma: «Examiné los ojos con oftalmoscopio de alta potencia, y pude apreciar en ellos profundidad de ojo como al estar viendo un ojo vivo». En estos ojos aparece el efecto Púrkinje-Sánsom: se triplica la imagen en la córnea y en las dos caras del cristalino. Este efecto fue estudiado por el Dr. Púrkinje de Breslau y Sánsom de París, y en oftalmología se conoce por el fenómeno Púrkinje-Sánsom. Este fenómeno, exclusivo del ojo vivo, fue observado también en el ojo de la Virgen de Guadalupe, por el Dr. Rafael Torija con la ayuda de un oftalmoscopio. Él lo certifica con estas palabras: «Los ojos de la Virgen de Guadalupe dan la impresión de vitalidad». Lo mismo afirman los doctores Guillermo Silva Ribera, Ismael Ugalde, Jaime Palacio, etc. Desde el año 1950, los ojos de la Virgen de Guadalupe han sido examinados por una veintena de oftalmólogos. 3ª parte: Conclusiones de un estudio basado en tecnología digital La tecnología digital da nueva luz a uno de los fenómenos que es todavía una incógnita para la ciencia: el misterio de los ojos de la Virgen de Guadalupe. Los resultados de esta investigación fueron revelados por el ingeniero José Aste Tonsman, del Centro de Estudios Guadalupanos de México, en el Ateneo pontificio "Regina Apostolorum", de Roma.
El doctor Aste, graduado en ingeniería en sistemas ambientales por la Universidad de Cornell, ha estudiado durante más de veinte años la imagen impresa de la Virgen en el burdo tejido hecho con fibras de maguey -una especie de cactus- de la tilma del beato Juan Diego, el indígena que recibió las apariciones que cambiaron decisivamente la historia de México. Se trata de una tela que no dura más de veinte años, pero la imagen se mantiene intacta como el primer día desde hace casi cinco siglos, después de haber permanecido más de un siglo sobre una pared húmeda, entre el humo de miles de velas, y manoseada por muchedumbres de indios.
En su conferencia, el doctor Aste insistió en que nos encontramos ante una imagen "que no ha sido pintada por mano de hombre". Ya en el siglo XVIII varios científicos realizaron pruebas científicas que mostraban cómo era imposible pintar una imagen así en un tejido de tal textura. Richard Jun, premio Nobel de Química -recordó el doctor Aste Tonsman-, hizo análisis químicos en los que se pudo constatar que la imagen no tiene colorantes naturales, ni animales, ni mucho menos minerales. Dado que en aquella época no existían los colorantes sintéticos, la imagen, en este aspecto, es inexplicable.
En 1979 los estadounidenses Philip Callahan y Jody B. Smith estudiaron la imagen con rayos infrarrojos y descubrieron con sorpresa que no había huella de pintura y que el tejido no había sido tratado con ningún tipo de técnica. Aste se pregunta: "¿Cómo es posible explicar esta imagen y su consistencia en el tiempo sin colores y con un tejido que no ha sido tratado? Es más, ¿cómo es posible que, a pesar de que no haya pintura, los colores mantengan su luminosidad y brillantez?". El ingeniero peruano añadió que "Callahan y Smith han mostrado cómo la imagen cambia ligeramente de color según el ángulo de visión, un fenómeno que se conoce con el término de iridiscencia, una técnica que no se puede reproducir con manos humanas". Pero, en particular, este prestigioso científico investigó el enigma de los ojos.´
El reflejo transmitido por los ojos de la Virgen de Guadalupe, es la escena en la que Juan Diego mostraba al obispo fray Juan de Zumárraga y a los presentes en la estancia, el manto con la misteriosa imagen el 9 de diciembre de 1531. Comenzó a desarrollar su estudio en 1979. Aumentó los iris de los ojos de la Virgen hasta alcanzar una escala 2.500 veces superior al tamaño real y, a través de procedimientos matemáticos y ópticos, logró identificar doce personajes impresos en los ojos de la Virgen. En los ojos de la Virgen -revela- se encuentran reflejados los testigos del milagro guadalupano, el momento en que Juan Diego mostraba el ayate al obispo.
Los ojos de la Virgen tienen así el reflejo que hubiera quedado impreso en los ojos de cualquier persona en esa posición. Se puede distinguir un indio sentado, que mira hacia lo alto; el perfil de un hombre anciano, con la barba blanca y la cabeza con calvicie avanzada, como el retrato de Juan de Zumárraga realizado por Miguel Cabrera para representar el milagro; un hombre más joven, con toda probabilidad el intérprete Juan González; un indio de rasgos marcados, con barba y bigote, que abre su propio manto ante el obispo, sin duda Juan Diego; una mujer de rostro oscuro, una sierva negra que estaba al servicio del obispo; un hombre de rasgos españoles que mira pensativo acariciándose la barba con la mano. En definitiva, en los ojos de la imagen de la Virgen de Guadalupe está impresa una especie de instantánea de lo que sucedió en el momento en que tuvo lugar el milagro.
En el centro de las pupilas, además, a escala mucho más reducida, se puede ver otra escena, totalmente independiente a la primera. Se trata de una familia indígena compuesta por una mujer, un hombre y algunos niños. En el ojo derecho, aparecen otras personas de pie detrás de la mujer. Hasta aquí llega la ciencia, fue la conclusión de Aste Tönsmann. El cómo se ha realizado algo tan maravilloso no es posible descifrarlo con métodos científicos. El investigador peruano, sin embargo, se aventura a ofrecer un por qué: considera que en los ojos de la Virgen hay un mensaje "escondido" reservado para nuestro tiempo en el que la tecnología es apta para descubrirlo, y cuando este mensaje es más necesario. "Este puede ser el caso de la imagen de la familia en el centro del ojo de la Virgen, en una época en que la familia está bajo un serio ataque en nuestro mundo moderno" .
Basilica de la Virgen de Guadalupe, México
B. JUAN PABLO II Y LA VIRGEN DE GUADALUPE Ella es la Estrella de la Primera y la Nueva Evangelización!

Homilías del B. Juan Pablo II en México


1990

Liturgia familiar para la Segunda Semana de Adviento

 La corona al inciar la liturgia debe estar encendida la primera vela. Crear un ambiente recogido, con poca luz. Es recomendable colocar una imagen de la Virgen al lado de la corona, con un cirio a sus pies. De este cirio se puede tomar la llama para encender la primera vela de la corona.
TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
MONITOR: Vamos a encender la segunda vela de nuestra corona. El Señor está cada vez más cerca de nosotros y debemos prepararnos dignamente para recibirlo en nuestros corazones. Hagamos un momento de silencio para elevar nuestra oración al Señor.
LECTOR: Lectura tomada del Evangelio según San Lucas:
"En el año quince del imperio de Tiberio César,siendo Poncio Pilato procurador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea; Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de Traconítida, y Lisanias tetrarca de Abilene; en el pontificado de Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y se fue por toda la región del Jordán proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: Voz que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas; todo barranco será rellenado, todo monte y colina será rebajado, lo tortuoso será recto y las asperezas serán caminos llanos. Y todos verán la salvación de Dios".
MONITOR: Debemos preparar el camino del Señor y esto nos exige estar preparados interiormente para la venida del Señor Jesús, para que lo recibamos con un corazón reconciliado, cada vez más convertido y transformado, capaz de amar y entregarse a los demás. Hagamos un compromiso concreto para esta semana que nos ayude a disponenrnos cada vez mejor para su venida. (Se deja un momento de silencio)
MONITOR: Mientras encendemos la segunda vela de nuestra corona cantemos: OS ANUNCIAMOS (u otro canto apropiado).
(Una persona enciende la segunda vela mientras se entona el canto, de ser posible durante la segunda estrofa)
CANTAD CON GOZO, CON ILUSIÓN YA SE ACERCA EL SEÑOR.
1. Os anunciamos el gozo de Adviento con la primera llama ardiendo; se acerca ya el tiempo de salvación, disponed, pues, la senda al Señor.
2. Os anunciamos el gozo de Adviento con la segunda llama ardiendo; el primer ejemplo Cristo nos dio, vivid unidos en el amor.
MONITOR: Elevemos ahora nuestras peticiones a Dios Padre y respondamos a cada una de ella: VEN SEÑOR JESÚS.
LECTOR: Te pedimos, Padre, por nuestra Santa Iglesia Católica que se prepara para la venida de tu Hijo, para que que siempre tengamos fijos los ojos en Aquél que nos trae la reconciliación.
VEN SEÑOR JESÚS
Te rogamos por la paz en el mundo, para que en este tiempo de Adviento se viva con mayor intensidad el amor y la solidaridad.
VEN SEÑOR JESÚS
Te pedimos, Padre, por cada uno de nosotros, para que hagamos esfuerzos por caminar al encuentro del Señor Jesús, que es la "Luz del Mundo".
VEN SEÑOR JESÚS
Te rogamos también por nuestra familia, para que a ejemplo de la familia de Nazaret vivimos el amor mutuo y nos preparemos para la venida de tu Hijo.
VEN SEÑOR JESÚS
Te pedimos que Santa María aliente nuestros pasos en este Adviento, y sea Ella quien nos enseñe a crecer en confianza y esperanza en la venida del Reconciliador.
VEN SEÑOR JESÚS (se pueden añadir otras peticiones)
MONITOR: Acudamos a nuestra Madre para que nos obtenga abundantes gracias que nos ayuden a prepararnos, de la misma manera como Ella lo hizo, para recibir al Señor Jesús. Recemos junto un Ave María. Terminemos este momento de oración cantando LOS CIELOS Y LA TIERRA.
LOS CIELOS Y LA TIERRA EN TI SE ENCONTRARÁN,
MARÍA, DULCE ABRAZO QUE EL HOMBRE Y DIOS SE DAN.
1. Las viejas profecías que hablaban del Señor nutrían la esperanza de Israel: la flor que nacería de tierra virginal, un Hijo que sería el Emmanuel.
2. Quien hizo las estrellas al Ángel te envió, que fueras Madre suya te pidió. Dios Todopoderoso no quiso renunciar al gozo de acunarse en tu querer.
3. Los magos y pastores que fueron al portal hallaron en tus brazos a Jesús. Sabemos que a tu lado lo vamos a encontrar lo mismo en la alegría que en la Cruz.
MONITOR: Madre de la Esperanza…
TODOS: Ruega por nosotros.
TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Boletín Nueva Era Diciembre "Supersticiones y Año Nuevo

Supersticiones:
Las supersticiones están en aumento en América Latina y entre los Hispanos que viven en
los Estados Unidos de América. A través del boca a boca y mediante los medios de
comunicación se difunden ampliamente este tipo de creencias y prácticas.
Según el Catecismo de la Iglesia Católica la superstición es una “desviación del culto
debido al Dios verdadero” y señala que se puede expresar también “bajo las formas de
adivinación, magia, brujería y espiritismo” (N. 444).
Santo Tomás de Aquino señala que se presenta cuando “se ofrece culto divino a quien no
se debe o a quien se debe pero de un modo impropio” (S.Th. 2-2 q 92 a1).
El Catecismo nos ayuda a entender que la superstición es la desviación del sentimiento
religioso que se encuentra en el corazón de todo hombre y que se orienta a otras cosas
que no son Dios.
Los supersticiosos piensan que es posible in uir en fuerzas invisibles y desconocidas a
través de ciertos objetos, palabras o ritos. Es lo que se llama mentalidad mágica o
pensamiento mágico. Por eso no hay que extrañarse de que la magia, la hechicería, la
brujería y en general todo lo oculto o lo esotérico entren en el amplio campo de las
supersticiones. Así que los católicos debemos estar prevenidos, para no caer en este tipo
de situaciones, que atentan contra el primer mandamiento de la Ley de Dios que nos
ordena amarlo sobre todas las cosas (Cfr. Mt. 22, 37).
Actualmente como se puede presentar la superstición entre los católicos:
Cuando bautizan a los niños para que se les caigan los cuernos o para que no se
enfermen.
O cuando se piensa que rezando un determinado número de veces algunas oraciones,
Dios esta obligado a concedernos todo lo que le pedimos. Es el famoso caso de las
“cadenas”, especialmente la de San Judas Tadeo, y la práctica de las novenas mal
entendidas, puesto que se pretende obligar a Dios mediante ciertas oraciones repetidas
un cierto número de veces (3 -7). Pero sabemos que a Dios nadie le puede obligar a hacer
algo. Lo que podemos hacer es pedir con fe y con anza, si se trata de algo que nos
convenga para nuestra salvación, seguramente Dios nos lo concederá, de otra manera es
inútil intentar obligarlo repitiendo la oración un cierto número de veces y
acompañándola con ores y veladoras.

 

 Supersticiones más comunes:
1. La mala suerte caerá sobre aquellos que encuentren un gato negro.
2. Por pasar por debajo de una escalera sufriré una desgracia.
3. Uso de amuletos de la buena suerte (herraduras de cabello, patas de conejo, ojo de
venado, pulseras o collares con ojos, pulseras rojas, monedas, relicarios y medallas
religiosas. Se guardan o usan para alejar el mal o atraer la buena suerte.
4. Creer que se atrae la mala suerte por abrir una sombrilla dentro de la casa.
5. Se dice que el número 13 es de mala surte.
6. Romper un espejo porque le puede traer 7 años de mala suerte, y todo por romper un
simple ejemplo.
7. Tocar madera para la buena suerte o alejar una posible desgracia. Esta medida se dice
cuando se cree que se ha dicho algo que pueda afectar de manera negativa el propio
futuro.
8. Tirar sal en la casa trae mala suerte.
9. Barrer en la noche o sacar basura pues hacerlo implica barrer “tu suerte”.
10. Cruzar los dedos o hacer “changuitos”. Este gesto nace en Inglaterra en el S. XVI, se
supone que este gesto atrae la buena suerte o la fortuna.
Los que trabajan en la farándula son los
mas grandes propagadores de las
supersticiones, el problema es que por el
simple hecho de “salen en la Televisión”,
amplios sectores de la población les creen
con facilidad y llegan a copiar sus practicas
supersticiosas, pensando que son
correctas. Y como estas personas se
presentan como católicos y hablan incluso
de la Virgen de Guadalupe mucha gente
adopta más fácilmente sus practicas y
puntos de vista.
En el tema del matrimonio hay que
recordar que aquella creencia irracional que dice que el novio no debe ver a su futura
esposa vestida de novia antes de la boda porque es de mala suerte, la superstición
también in uye en la preparación del atuendo nupcial, que tiene que incluir también
algo usado, algo nuevo, algo prestado y algo azul para garantizar la felicidad de la pareja.
Las personas supersticiosas gastan grandes cantidades de dinero en consultar videntes y
adivinos, a expertos en numerología o cartomancia y en la compra de amuletos y
talismanes.
El origen de la superstición es la creencia que la naturaleza tiene poderes y que existen
ciertas practicas permiten defenderse de lo malo contrarrestar el dolor y las malas vibras
y atraer lo que da la buena suerte y la felicidad.


 nos presenta, por eso es que intentamos encontrar atajos para alcanzar muchas de
nuestras metas?
Nos dice el Padre Gabrielle Amorth, exorcista o cial del Vaticano: “Es un hecho matemático:
donde decae la religión, crece la superstición. De ahí la difusión, especialmente entre los
jóvenes, de las prácticas del espiritismo, magia y ocultismo…”
Mal de ojo
A alguien que se le empieza a caer el pelo, que se empieza sentir mal, un bebe que pone
inquieto, etc., todo puede atribuirse, y de hecho se atribuye, al funesto “mal de ojo”.
Es una superstición que dice que puede in uir una persona en la vida del otro con el hecho
de verlo y desear un mal.
Se recomienda ciertos ritos y objetos para evitarlo, a los niños pequeños se les ata un listón
rojo o se les intenta proteger con amuletos, talismanes y ciertas imágenes religiosas,
hierbas, semillas e incluso herraduras. Muchas de estas cosas las usan los adultos puesto
que nadie, a rman quienes tienen esta creencia, nadie esta exento de padecer el mal de
ojo.

 
Mentalidad mágica
Esta superstición se inscribe en cierta mentalidad mágica que subyace en la cultura
mexicana, latinoamericana no solo por el elemento indígena sino también el europeo. A
todo esto hay que agregarle la creciente proliferación de prácticas supersticiosas que
proceden de la nueva era. Esta mentalidad mágica se mani esta en que se le llegan a
otorgar o atribuir cierto poder a ciertas personas (brujos, animales, plantas y objetos). Lo
que contradice la enseñanza bíblica que presenta claramente al ser humano como al ser
de la creación pues ha sido creado a imagen y semejanza de Dios.
Imagen de Buda
Muchas personas creen que brotar el vientre de la imagen de Buda les traerá prosperidad
económica o éxito en los negocios. Iguales propiedades se les atribuyen a otras imágenes
como la de San Martín Caballero, la herradura y vegetales como la sábila.
Conviene aclarar que Buda no es un personaje que haya formado parte de la Iglesia
Católica, nunca ha sido canonizado por algún Papa y nunca ha sido propuesto como
modelo de vida, ni como intercesor de los eles católicos.
Adivinación
Intenta descubrir conocimientos ocultos y penetrar en los acontecimientos del presente,
pasado y futuro. Este contacto sobrenatural se busca mediante un médium psíquico, es
decir, a través de una persona que supuestamente tiene la capacidad especial para
comunicarse con los espíritus o que tiene supuestos poderes. La búsqueda de talismanes
es una de las mayores atracciones de los pobres clientes de estas personas que se sienten
golpeados por la suerte adversa, desventura, incomprensión, falta de amor, pobreza; y
pagan muy gustosos el precio muy elevado de estos “médiums” que deberían de librarlos
de todas sus desdichas. Por el contrario llevan en el pecho una carga negativa tal que
puede dañarlos no solo a ellos, sino también a los miembros de su familia. Para preparar
todos estos objetos, como para la mayor parte de las operaciones de magia, se hace
amplio uso del incienso. Es un incienso ofrecido a Satanás en clara contra posición del
incienso que se ofrece a Dios en el culto litúrgico.
Especialmente en nuestros campos hay gente muy religiosa que recurre a los santeros
para resolver sus di cultades más diversas desde las enfermedades hasta el mal de ojo,
desde la búsqueda de un trabajo hasta la búsqueda de un marido.
La adivinación siempre ha estado ligada a la magia: querer conocer nuestro futuro por
caminos torcidos. Baste pensar en el tan extendido uso de leer las cartas, o sea predecir el
futuro por los tarots que son el medio de adivinación prevalentemente usado por magos
y adivinos. El ingenuo, porque se le ha revelado con exactitud su pasado, sale de ahí con
angustia y desesperanza o vanas esperanzas. A menudo con respecto a parientes o
amigos, y sobre todo con una cierta forma de dependencia de quien le ha leído las cartas,
que lo acompañara de ahora en adelante. Todo esto podrá causarle estados de miedo,
rabia, incertidumbre; sentirá el deseo de recurrir a practicas raras o de proveerse de
talismanes que le neutralicen aquel enemigo interior que el mismo se ha conseguido y
3 que le causa enfermedades, infortunios…

 El Catecismo de la Iglesia Católica dice: Dios puede revelar el
porvenir a sus profetas o a otros santos, sin embargo, la actitud
cristiana consiste en entregarse con con anza en las manos de
la providencia en lo que se re ere al futuro y abandonar toda
curiosidad mal sana al respecto. Sin embargo, la imprevisión
pude constituir una falta de irresponsabilidad (N. 2115). Todas
las formas de adivinación debe rechazarse: el recurso a Satanás
o a los demonios la evocación a los muertos y otras practicas
que equivocadamente se supone que develan el porvenir (Cfr.
Dt. 18, 10; Jr 29, 8). La consulta de Horóscopos y otras formas de
la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de
suertes, los fenómenos de “visión”, el recurso a los médiums,
encierran una voluntad del poder sobre el tiempo, la historia, y
nalmente los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la
protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y respeto, mezclados
con el temor amoroso, que
debemos solamente a Dios (2116).
Año Nuevo ¿En dónde comienza
la superstición?
La realidad se pierde por lo que la
víspera del año nuevo esta llena de
supersticiones que tienen que ver
con los buenos augurios para el
futuro, así que se llevan a cabo una serie de rituales en la noche del 31 de diciembre y los
más populares son:
Sacar las maletas a la puerta de la casa (dar la vuelta a la manzana), le traerá muchos
viajes.
Sentarse y volverse a parar con cada una de las doce campanadas: trae consigo
matrimonio.
Recibir el año nuevo, con dinero dentro de los zapatos, le dará prosperidad económica.
Para tener mucha ropa nueva: usted debe usar la ropa interior al revés la noche del 31.
Utilizar ropa interior roja: le hará encontrar el amor de su vida.
Utilizar ropa interior amarilla: le traerá mucha felicidad y alegrías. (Mucho mejor si los
calzones son regalados)
Comer doce uvas: a la vez que pide un deseo, hará que todos se le cumplan.
Comer una cucharadita de lentejas: traerá prosperidad para todo el año entrante.
Se recomienda servir de postre una torta que posea tres monedas en su interior. A
quienes les toquen al servir los trozos, tendrán asegurada la abundancia.
Poner un anillo de oro en la copa de champaña con la que se hará el brindis: te
asegurarás que no falte el dinero.
Encender velas de colores: las azules traen la paz; las amarillas, abundancia; las rojas,
pasión; las verdes, salud; las blancas, claridad, y las naranjas, inteligencia.
Repartir espigas de trigo: símbolo de la abundancia. Lo ideal es repartirlas entre todos
los asistentes (que todos tengan en las manos la medianoche) y también esparcirlas por
la casa.

 Conclusión
Satanás es nuestro peor enemigo y seguirá siéndolo hasta el nal de los tiempos, porque
usa su inteligencia y sus poderes para obstaculizar los planes de Dios que quiere la
salvación de todos nosotros. Nuestra fuerza es la Cruz de Cristo, su Sangre, sus llagas, la
obediencia a sus palabras y a su institución que es la Iglesia.
Te proponemos que este n de año puedas celebrarlo con tu familia de una manera
especial.
No a la superstición y sí a la oración.
Oración al terminar el año.
¡Gracias Señor, por todo lo que en este año me diste!
¡Gracias por los días de sol y los nublados tristes!
¡Gracias por las noches tranquilas y por las inquietas horas obscuras!
¡Gracias por la salud y la enfermedad!
¡Por las penas y las alegrías!
¡Gracias por lo que me prestaste y después me pediste!
¡Gracias Señor por la sonrisa amable y por la mano amiga, por el amor y todo lo hermoso
y dulce!
¡Por las ores y las estrellas y la existencia de los niños y las almas buenas!
¡Gracias por la soledad, por el trabajo, por las di cultades y las lágrimas y por todo lo que
me acercó a ti más íntimamente!
¡Gracias por tu presencia en la Sagrario y la gracia de tus Sacramentos!
¡Gracias por haberme dejado vivir un año más! Amén.
Oración para iniciar el año.
Señor Dios, dueño del tiempo y de la eternidad. Tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y
el futuro.
Al empezar un año mas, detengo mi vida ante el nuevo calendario, aun sin estrenar, y te
presento estos días que solo Tu sabes si llegare a vivirlos.
Hoy te pido para mi y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la
sabiduría.
Quiero vivir cada día con optimismo y bondad, llevando a todas partes un corazón lleno
de compresión y paz.
Cierra tus oídos a toda falsedad; mis labios o palabras mentirosas, egoístas, mordaces o
hirientes.
Abre, en cambio, mi ser a todo lo que es bueno. Que mi espíritu se llene solo de
bendiciones y las derrame a mi paso.
Cólmame de bondad y de alegría para que cuantos conviven conmigo o se acerquen a
mi, encuentren en mi vida un poquito de Ti. Dame un año feliz, y enséñame a repartir
felicidad. Amén.

 CONCLUSION
Yo, como católico creo rmemente en la existencia de los ángeles. Creo que
es bueno orarles para que nos ayuden. Jesús mismo fue servido por ellos en
el desierto (Mt 4,11) y en su agonía (Lc 22,43). Lo que la Iglesia advierte es
que no hagamos demasiada especulación en cuanto a ellos. Basta por
ejemplo con que nuestro ángel de la guarda nos haga recordar la
Providencia de Dios que nos cuida aun mucho más que a las aves del cielo
(Mt 6,26). Y, por supuesto jamás puede el cristiano creer, y aun menos
practicar el esoterismo.
Dios creo a los ángeles para hacer su voluntad. Quizá no actúan en manera
tan espectacular como en la Biblia pero siguen haciendo su voluntad. Dios
nos quiere proteger por medio de nuestro ángel de la guarda y nos de ende
del mal por la oración a San Miguel Arcángel. Le damos gracias por habernos
dado estos hermanos espirituales para ayudarnos a llegar con ellos al cielo y,
así gozar eternamente en la presencia del Padre.
Bibliografía
La “santa muerte”, el mal de ojo y otras supersticiones,
P. Jorge Luis ZARAZÚA CAMPA FMAP, Ed.
Apóstoles de la Palabra, México D.F, 2011.
Narraciones de un exorcista, P. Gabrielle Amorth,
Ed. San Pablo, Bogotá Colombia, 2008.

 COMENTARIOS Y TESTIMONIOS

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Solo en el Señor está la paz verdadera

Testimonio

 

Durante mi vida he pasado momentos difíciles como todos, pero uno de las pruebas más fuertes que he tenido fue mi divorcio.
Tengo que mencionar que crecí en una familia muy unida, con unos padres y una hermana maravillosos, una familia de fé, una familia de valores y moral intachable. Aprendí que la base de toda sociedad es precisamente eso, la familia.
Después de casarme muy enamorada de mi esposo, al cabo de unos años, me di cuenta que algo no estaba bien; nació mi primer hijo y pronto vino el segundo. Son el regalo más grande que Dios me ha hecho. Sin embargo, al pasar el tiempo, yo sabía que algo no estaba bien entre mi esposo y yo. Platicamos las cosas y sentí que no había remedio a nuestros problemas.
Aún así, y teniendo presente siempre a Dios, le pedí que fuéramos a terapia de pareja, la cual tomamos durante mas de 1 año. Desgraciadamente las cosas no mejoraban. Tomé toda clase de terapia psicológica que me decían, caí con brujos, chamanes, gurús de la India, sexólogos y nada lograba que mi matrimonio no se desintegrara.
Al ver todo esto empecé a tener un enojo enorme hacia todos y todo, inclusive ante Dios. Dejé de orar, dejé de hablar con El, dejé de pedirle, dejé de voltearlo a ver siquiera. En mi desesperación por salvar mi matrimonio buscaba yo cualquier cosa; la familia siempre primero.
Al cabo de 8 años, mi esposo se fue de la casa y mi matrimonio se terminó de quebrantar.
Quedé devastada, no hallaba consuelo en nadie ni en nada. Lloraba todas las noches, no podía creer que esto me estuviera pasando a mi. Estaba sumida en una profunda tristeza, no sabía como vivir, sola con mis dos hijos, cómo explicarle a mis papás mi separación, como vivir así.
Me revelé ante Dios, tengo que mencionar que jamás dude que El existe, que el Espíritu Santo y Dios Padre estaban “por ahí”, que la Virgen de Guadalupe es la madre de Nuestro Señor y nuestra madre, pero, y dónde estaban cuando yo mas los necesitaba? Sentía que me habían abandonado, me habían quitado lo más importante que yo tenía.
Una noche, en donde siempre digo que toque fondo, no sabía de dónde tomar fuerza, no paraba de llorar, no había nada ni nadie que pudiera consolarme, entonces pensé en mis hijos. Entré en su recámara para verlos, para agarrar fuerza para seguir viviendo con tanto dolor.
Tengo que mencionar que en su recámara tienen un Cristo de el jubileo con Jesús con los brazos abiertos, bendecido por S.S. Juan Pablo II en nuestro viaje de luna de miel a Roma.
Después de más de 1 año de no querer ni voltear a ver la Cruz, sentí una desesperación indescriptible, tomé la Cruz entre mis manos y empecé a hablar con El. Le decía que porque me había abandonado, yo que siempre fui tan apegada a El, yo que siempre lo fui a ver y recibía su cuerpo, yo que tanto le pedí una familia, porque no me consolaba ahora? Porque me había dejado alejarme tanto de El? Porqué me había dejado sola?
Al terminar de reclamarle, de gritarle, de decirle todo lo que en 5 años no le había dicho, sentí una gran paz, y tan tranquila ,como si nada hubiera pasado en mi vida, les di un beso a mis hijos que dormían, y me fui a dormir yo también.
Al siguiente día era domingo, recuerdo que le hablé a mis papás, y después de 5 años de no pararme por la Iglesia, les dije que quería ir a confesarme, que no iba yo a oir misa, que sólo quería confesarme y que tenía que ser en la Iglesia de San Agustín, en Polanco, que es dónde me casé.
Mis papás que durante éstos años trataban de acercarme a la Iglesia, a Dios y a la Virgen, en ese momento, y yo siempre digo, que antes de que me pudiera tentar “el malo” como yo le digo, me llevaron a la Iglesia.
Se estaba celebrando la misa y yo en mi estupidez y rebeldía no quise sentarme a oír Su palabra. Mis papás se sentaron con mis hijos, y yo me recargué en una de las paredes laterales de la Iglesia. No escuchaba lo que el Padre decía, no lo quería escuchar, a la mera hora decidí que tampoco me iba a confesar, sólo iba a pararme ahí y ya.
Al paso de unos cuantos minutos, yo recargada en la pared, veo que pasa un Padre por el pasillo dirigiéndose a la entrada de la Iglesia. Me llamó la atención y lo seguí con la mirada. Había caminado unos dos o tres metros más adelante de dónde yo estaba, se para en seco, da la media vuelta y se dirige a mi. Me ve a los ojos y me dice: “Hola, te quieres confesar?”
La verdad no puedo describir con palabras lo que yo sentí en ese momento, más mi respuesta fue no gracias. EL Padre me sonríe, se da la media vuelta y sigue su camino. Al cabo de 15 minutos más o menos, regresa por el mismo pasillo donde yo me encontraba y me vuelve a preguntar: “Estás segura que no quieres confesarte?” En ese momento pensé que seguro lo debía hacer, ya era demasiada “coincidencia”. Asiento con la cabeza y caminamos juntos al confesionario que cabe mencionar no estaba cerca de dónde yo estaba parada en un principio.
Entro al confesionario, empiezo a llorar y a contarle mi enojo con Dios, con la vida y con todos. Se sale, me pasa un número con su celular y me dice que lo vaya a ver al día siguiente.
Efectivamente fui, y a partir de ese día mi vida cambió. Dejé de sentir ese dolor tan grande que mi situación, y yo, me había provocado al separarme de Nuestro Padre, Dios. La relación con mi ahora ex esposo, dio un giro de 360 grados. No pudimos salvar nuestro matrimonio, pero si recuperamos la amistad, el amor de padres, ese amor sincero, en donde los dos queremos lo mejor para el otro, el respeto. Mis hijos pudieron ver a partir de ese día que sus papás no estaban juntos, pero que seguían teniendo una familia diferente como yo les digo, porque no vivimos juntos, pero familia de fé y creyente somos.

Doy gracias a Dios y a la Virgencita por perdonarme, por nunca haberme dejado a pesar de tanto y tantos errores cometidos. Soy una mujer privilegiada, ya que no sólo en ésta ocasión he tenido la bendición de sentirlo, vivirlo y tener éste tipo de milagro. De saber que siempre, siempre, Él está aquí.

Dios nos bendiga siempre.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Cuidado con los "llamadores de ángeles!

Hermanos paz y bien, les queremos alertar sobre unos nuevos "amuletos" que estan vendiendo para Navidad los adeptos a la nueva era y la angelología, los llamados "llamadores de ángeles", consiste en una cadena para colgarse al cuelo con una esfera de metal como colgante, esta esfera es hueca y dentro tiene una piedra en forma de esfera tambien color rojo o negro, esta "cajita" se abrem y supuestamente la piedra de dentro se "activa" para poder llamar al "Angel de la Guarda".

 

La explicación literal que ofrecen los vndedores a la gentye sobre esto es la siguiente:

"Son unos "artefactos" que nos sirven en la comunicación con nuestro Angel  Guardián, todos debemos tener uno (??). Loa Ángeles sn mensajeros de luz y nuestros aliados, pueden ser solo percibidos por la naturaleza del alma.Nos ayudan a combatir el mal, el miedo y la soledad. Cada uno de nuestros "llamadores" está confeccionado en cobre platinado, e como sabemos es un fabuloso conductor de energía. Dentro de cada esfera se encuentra el emisor del cristalino sonido que logra invocar a nuestro ángel.

Como todos sabemos el llamado a tu Ángel es un acto de fe y confianza dicho esto guárdal de nuevo en su esfera calada y está listo para acompañarte"
 


La forma de activar el llamador es muy sencilla, solo deberás sacar el emisor de la esfera calada, colocarlo bajo el chorro de agua, y sosteniéndolo con tu mano derecha decir la frase " llamador de ángel, trabaja para mi yo superior (???) y para comunicarme con mi ángel guardián

En primer lugar los ángeles no "nos sirven para combatir el mal el miedo y la soledad, el Catecismo de la Iglesia Catolica nos habla de los Ángeles de la siguiente manera:

La existencia de los ángeles, verdad de fe
328 La existencia de seres espirituales, no corporales, que la sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe. El testimonio de la Escritura es tan claro como la unanimidad de la Tradición.
Quiénes son los ángeles
329 San Agustín dice respecto a ellos: Angelus officii nomen est, non naturae. Quaeris nomen huius naturae, spiritus est; quaeris officium, angelus est: ex eo quod est, spiritus est, ex eo quod agit, angelus ("El nombre de ángel indica su oficio, no su naturaleza. Si preguntas por su naturaleza, te diré que es un espíritu; si preguntas por lo que hace, te diré que es un ángel") (Enarratio in Psalmum, 103, 1, 15). Con todo su ser, los ángeles son servidores y mensajeros de Dios. Porque contemplan "constantemente el rostro de mi Padre que está en los cielos" (Mt 18, 10), son "agentes de sus órdenes, atentos a la voz de su palabra" (Sal 103, 20).
330 En tanto que criaturas puramente espirituales, tienen inteligencia y voluntad: son criaturas personales (cf Pío XII, enc. Humani generis: DS 3891) e inmortales (cf Lc 20, 36). Superan en perfección a todas las criaturas visibles. El resplandor de su gloria da testimonio de ello (cf Dn 10, 9-12).
Cristo "con todos sus ángeles"
331 Cristo es el centro del mundo de los ángeles. Los ángeles le pertenecen: "Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles..." (Mt 25, 31). Le pertenecen porque fueron creados por y para Él: "Porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo fue creado por Él y para Él" (Col 1, 16). Le pertenecen más aún porque los ha hecho mensajeros de su designio de salvación: "¿Es que no son todos ellos espíritus servidores con la misión de asistir a los que han de heredar la salvación?" (Hb 1, 14).
332 Desde la creación (cf Jb 38, 7, donde los ángeles son llamados "hijos de Dios") y a lo largo de toda la historia de la salvación, los encontramos, anunciando de lejos o de cerca, esa salvación y sirviendo al designio divino de su realización: cierran el paraíso terrenal (cf Gn 3, 24), protegen a Lot (cf Gn 19), salvan a Agar y a su hijo (cf Gn 21, 17), detienen la mano de Abraham (cf Gn 22, 11), la ley es comunicada por su ministerio (cf Hch 7,53), conducen el pueblo de Dios (cf Ex 23, 20-23), anuncian nacimientos (cf Jc 13) y vocaciones (cf Jc 6, 11-24; Is 6, 6), asisten a los profetas (cf 1 R 19, 5), por no citar más que algunos ejemplos. Finalmente, el ángel Gabriel anuncia el nacimiento del Precursor y el del mismo Jesús (cf Lc 1, 11.26).
333 De la Encarnación a la Ascensión, la vida del Verbo encarnado está rodeada de la adoración y del servicio de los ángeles. Cuando Dios introduce «a su Primogénito en el mundo, dice: "adórenle todos los ángeles de Dios"» (Hb 1, 6). Su cántico de alabanza en el nacimiento de Cristo no ha cesado de resonar en la alabanza de la Iglesia: "Gloria a Dios..." (Lc 2, 14). Protegen la infancia de Jesús (cf Mt 1, 20; 2, 13.19), le sirven en el desierto (cf Mc 1, 12; Mt 4, 11), lo reconfortan en la agonía (cf Lc 22, 43), cuando Él habría podido ser salvado por ellos de la mano de sus enemigos (cf Mt 26, 53) como en otro tiempo Israel (cf 2 M 10, 29-30; 11,8). Son también los ángeles quienes "evangelizan" (Lc 2, 10) anunciando la Buena Nueva de la Encarnación (cf Lc 2, 8-14), y de la Resurrección (cf Mc 16, 5-7) de Cristo. Con ocasión de la segunda venida de Cristo, anunciada por los ángeles (cf Hb 1, 10-11), éstos estarán presentes al servicio del juicio del Señor (cf Mt 13, 41; 25, 31 ; Lc 12, 8-9).
Los ángeles en la vida de la Iglesia
334 De aquí que toda la vida de la Iglesia se beneficie de la ayuda misteriosa y poderosa de los ángeles (cf Hch 5, 18-20; 8, 26-29; 10, 3-8; 12, 6-11; 27, 23-25).
335 En su liturgia, la Iglesia se une a los ángeles para adorar al Dios tres veces santo (cf Misal Romano, "Sanctus"); invoca su asistencia (así en el «Supplices te rogamus...» [«Te pedimos humildemente...»] del Canon romano o el «In Paradisum deducant te angeli...» [«Al Paraíso te lleven los ángeles...»] de la liturgia de difuntos, o también en el "himno querúbico" de la liturgia bizantina) y celebra más particularmente la memoria de ciertos ángeles (san Miguel, san Gabriel, san Rafael, los ángeles custodios).
336 Desde su comienzo (cf Mt 18, 10) hasta la muerte (cf Lc 16, 22), la vida humana está rodeada de su custodia (cf Sal 34, 8; 91, 10-13) y de su intercesión (cf Jb 33, 23-24; Za 1,12; Tb 12, 12). "Nadie podrá negar que cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducir su vida" (San Basilio Magno, Adversus Eunomium, 3, 1: PG 29, 656B). Desde esta tierra, la vida cristiana participa, por la fe, en la sociedad bienaventurada de los ángeles y de los hombres, unidos en Dios.

 Por lo tanto los Ángeles de DIOS solo obedecen al Señor y a nadie más y su trabajo verdadero es, si, protegernos pero SIEMPRE Y SIEMPRE INTERCEDER PARA LLEVARNOS A UNA VIDA DE GRACIA Y COMUNION CON DIOS, jamás trabajan para ningun "yo superior" pues ese no existe, recordemos que la Nueva Era sostiene la herejía de que todos somos dios, y todos tenemos un "Cristo interno que hay que despertar, o un Yo superior" no siendo necesario recordar que la tentación hecha por el demonio a nuestros primeros padres fué precisamente esa, .«Seréis como dioses» (Gen 3,5) y este fue el argumento decisivo que utilizó el demonio para que el primer hombre cayera en la tentación.

Y lo sigue utilizando con sensacionales resultados, ya que todas las personas que entran a alguna corriente nuevaeriana, llámese esto de los ángeles, Kábbalah, yoga u orientalismos etc, nos manejan esta ideología falsa disfrazada de nombres bonitos y de "superación personal y abundancia", recordemos hermanos que el demonio se disfraza de ángel de luz para engañar y sus demonios hacen l mismo, que es lo que pasa si yo tomo mi esferita y hago esta invocación? corro el enorme riesgo de invocar un ANGEL CAIDO disfrazado de mi ángel de la guarda.

Qué es un ángel caído? Nos dice el Catecismo de la Iglesia Catolica:

391 Detrás de la elección desobediente de nuestros primeros padres se halla una voz seductora, opuesta a Dios (cf. Gn 3,1-5) que, por envidia, los hace caer en la muerte (cf. Sb 2,24). La Escritura y la Tradición de la Iglesia ven en este ser un ángel caído, llamado Satán o diablo (cf. Jn 8,44; Ap 12,9). La Iglesia enseña que primero fue un ángel bueno, creado por Dios. Diabolus enim et alii daemones a Deo quidem natura creati sunt boni, sed ipsi per se facti sunt mali ("El diablo y los otros demonios fueron creados por Dios con una naturaleza buena, pero ellos se hicieron a sí mismos malos") (Concilio de Letrán IV, año 1215: DS, 800).
392 La Escritura habla de un pecado de estos ángeles (2 P 2,4). Esta "caída" consiste en la elección libre de estos espíritus creados que rechazaron radical e irrevocablemente a Dios y su Reino. Encontramos un reflejo de esta rebelión en las palabras del tentador a nuestros primeros padres: "Seréis como dioses" (Gn 3,5). El diablo es "pecador desde el principio" (1 Jn 3,8), "padre de la mentira" (Jn 8,44).
393 Es el carácter irrevocable de su elección, y no un defecto de la infinita misericordia divina lo que hace que el pecado de los ángeles no pueda ser perdonado. "No hay arrepentimiento para ellos después de la caída, como no hay arrepentimiento para los hombres después de la muerte" (San Juan Damasceno, De fide orthodoxa, 2,4: PG 94, 877C).
394 La Escritura atestigua la influencia nefasta de aquel a quien Jesús llama "homicida desde el principio" (Jn 8,44) y que incluso intentó apartarlo de la misión recibida del Padre (cf. Mt 4,1-11). "El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del diablo" (1 Jn 3,8). La más grave en consecuencias de estas obras ha sido la seducción mentirosa que ha inducido al hombre a desobedecer a Dios.
395 Sin embargo, el poder de Satán no es infinito. No es más que una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero siempre criatura: no puede impedir la edificación del Reino de Dios. Aunque Satán actúe en el mundo por odio contra Dios y su Reino en Jesucristo, y aunque su acción cause graves daños —de naturaleza espiritual e indirectamente incluso de naturaleza física—en cada hombre y en la sociedad, esta acción es permitida por la divina providencia que con fuerza y dulzura dirige la historia del hombre y del mundo. El que Dios permita la actividad diabólica es un gran misterio, pero "nosotros sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman" (Rm 8,28).

Así hermanos es importante no invocar a demonios, y cómo puedo invocar a mi ángel de la guarda?


- La tradición cristiana nos invita a tratar y a acudir a nuestro Ángel Custodio.
- ¿ Cómo has de tratar a tu Ángel Custodio ?

a) Con naturalidad, con confianza como a un amigo.
b)Con respeto porque es un ser superior a ti y porque está en presencia de Dios viéndole
cara a cara.
c) Con cariño
d) Con agradecimiento por el amor con que realiza la misión de cuidarte que Dios le ha dado.
e) El ángel custodio no puede leer el interior de tu conciencia (como lo hace Dios), por eso
es necesario que le hables mentalmente para que te entienda.

ORACIÓN AL ÁNGEL CUSTODIO

- Existen dos oraciones breves que sirven desde que somos niños y que continúan haciéndonos bien cuando ha pasado ya buena parte de la vida y seguimos teniendo la misma necesidad de protección y amparo:
ANGELITO DE MI GUARDA
MI DULCE COMPAÑÍA
NO ME DESAMPARES NI DE NOCHE NI DE DIA, HASTA DEJARME EN LOS BRAZOS DE JESÚS Y DE MARIA.
ÁNGEL DEL SEÑOR,
QUE ERES MI CUSTODIO,
PUESTO QUE LA DIVINA PROVIDENCIA ME ENCOMENDÓ A TI,
ILUMÍNAME, GUÁRDAME, RÍGEME Y GOBIÉRNAME EN ESTE DIA. 

Como vemos, no necesitamos ningun "artefacto" para invocar a nuestro ángel, sino solo oración, amor a Dios y fe en que el ángel nos cuidará e intercederá para llevarnos a Dios y enseñarnos a tener una vida de gracia siempre de acuerdo a la Volutad de Dios Y NO A LA DEL HOMBRE. Paz y bien



domingo, 2 de diciembre de 2012

El mal no tiene la última palabra

Fuente: El Observador Católico

TEMA DE LA SEMANA
Image Parece que va ganando el mal, y surge la duda de dónde quedó el Reino de Dios - ¿Hasta cuándo, Dueño santo y veraz? - Lo peor está por venir - Así es el Reino de Dios - Oración a Cristo Rey
Parece que va ganando el mal, y surge la duda de dónde quedó el Reino de Dios
Cuando se echa un vistazo al mundo y se hace un balance entre el bien y el mal, parece que este último va ganando con creces. Y no es sólo que estén aumentando el satanismo y los casos de posesión demoniaca. Lo que se vislumbra no es nada alentador:
- Los vicios son cada vez más aceptados. En EU varios estados acaban de aprobar la producción, posesión y consumo de la marihuana: el mal ahora es declarado bueno. Muchos países, entre ellos México, ya dejaron de aplicar sanciones a las personas que poseen pequeñas cantidades de droga, como si, por ser poca, ya no fuera dañina.
- La familia está siendo atacada como nunca. El resultado es que, en el mundo occidental, hoy fracasan más o menos la mitad de los matrimonios. Para colmo, diversas ciudades y países han legalizado las uniones entre personas del mismo sexo.
- Hoy hay más crímenes anuales que en todos los años que duró la Segunda Guerra Mundial. En los seis años de esa guerra, incluyendo las víctimas de las bombas atómicas, murieron 55 millones de personas; hoy esa cifra se supera con el sólo asesinato, «legal» o clandestino, de los niños no nacidos: el número de abortos anuales ya está en 60 millones. Son más de mil millones de bebés asesinados desde 1980.
- Actualmente unos 200 millones de cristianos son perseguidos en el mundo a causa de su fe. Y no sólo en India, Paquistán, China o los países árabes. En 2013 entrará en vigor una ley de Barack Obama que pretende obligar a la Iglesia y demás instituciones religiosas de Estados Unidos a ofrecer a sus empleados planes de «salud» que incluyan «servicios» anticonceptivos y abortivos. En Canadá está prohibido enseñar que el aborto o la homosexualidad son malos, so pena, si uno es demandado, de ir a la cárcel o recibir una multa.
Cuando se consideran estos ejemplos pareciera que el Reino de Dios sencillamente no existe; que el Señor ha fracasado en la Tierra; que cuando se dice que Jesucristo es el Rey del Universo se trata de una cuestión que en nada tiene que ver con la vida de aquí abajo; que Él reina, sí, pero en otra dimensión muy ajena a la nuestra, en un Reino inaccesible para nosotros. En pocas palabras, que el demonio se ha salido con la suya. Pero no es así: el diablo sabe de antemano que está vencido.
EL TRABAJO DE SATANÁS
Al mismo tiempo, Satanás sigue trabajando con gran ahínco en lo suyo, ¿por qué? Porque, además de saber que está derrotado, igualmente sabe que mucha gente, incluido un gran número de bautizados, ignoran esta verdad al grado de temer que el mal finalmente saldrá del todo vencedor.
Para el demonio es más fácil trabajar entre éstos de espíritu abatido, que caen en la desesperación y deciden, para sobrevivir en el mundo, seguir las malas normas en lugar de las de Dios.
El diablo no puede vencer a Dios, pero se conforma con robarle el mayor número de almas posible, arrastrándolas a la condenación eterna en el Infierno.
ÉXITO, AUNQUE NO LO PAREZCA
Entonces, ¿Dios no ha fracasado? Responde el Papa Benedicto XVI (7 nov 2008): «Dios no fracasa. O, más exactamente: al inicio Dios fracasa siempre, deja actuar la libertad del hombre, y ésta dice continuamente ‘no'. Pero la creatividad de Dios, la fuerza creadora de su amor, es más grande que el ‘no' humano. A cada ‘no' humano se abre una nueva dimensión de su amor, y Él encuentra un camino nuevo, mayor, para realizar su ‘sí' al hombre, a su historia y a la creación».
Añade el vicario de Cristo que todo esto viene desde Adán, quien dijo «no» a Dios apeteciendo ser él mismo un dios. «Dios ‘fracasa' en Adán, como fracasa, aparentemente, a lo largo de toda la historia. Pero Dios no fracasa, puesto que Él mismo se hace Hombre y así da origen a una nueva humanidad; de esta forma enraiza el ser Dios en el ser hombre de modo irrevocable y desciende hasta los abismos más profundos del ser humano; se abaja hasta la cruz».
«A través de la cruz de Cristo Dios se ha acercado a todas las gentes; ha salido de Israel y se ha convertido en el Dios del mundo. Y ahora el cosmos dobla sus rodillas ante Jesucristo... El Dios que había ‘fracasado', ahora, con su amor, hace que el hombre doble sus rodillas; así vence al mundo con su amor», dice Benedicto XVI.
DEL «FRACASO» A NUEVAS OPORTUNIDADADES
También en otros pasajes del Evangelio se muestra el aparente fracaso divino. El Papa propone la parábola del banquete, en la que «los primeros en ser invitados se excusan y no van. La sala de Dios se queda vacía; el banquete parece haber sido preparado en vano. Es lo que Jesús experimenta en la fase final de su actividad: los grupos oficiales, autorizados, dicen ‘no' a la invitación de Dios, que es Él mismo. No acuden. Su mensaje, su llamada, acaba en el ‘no' de los hombres.
«Sin embargo, tampoco aquí fracasa Dios. La sala vacía se convierte en una oportunidad para llamar a un número mayor de personas. El amor de Dios, la invitación de Dios, se extiende. San Lucas nos narra esto en dos fases: primero, la invitación se dirige a los pobres, a los abandonados, a los que nadie invita en esa misma ciudad... Entonces viene la segunda fase: sale de la ciudad, a los caminos, e invita a los vagabundos.
«Podemos suponer que san Lucas con esas dos fases quiere dar a entender que los primeros en entrar a la sala son los pobres de Israel, y luego, dado que no son suficientes, pues la sala de Dios es más grande, la invitación se extiende, fuera de la ciudad santa, hasta el mundo de los gentiles. Los que no pertenecen a Dios, los que están fuera, son invitados para llenar la sala».
«Así pues -concluye el Papa-, debemos preguntarnos: ¿Qué significa todo eso para nosotros? Ante todo tenemos una certeza: Dios no fracasa. ‘Fracasa' continuamente, pero en realidad no fracasa, pues de ello saca nuevas oportunidades de misericordia mayor, y su creatividad es inagotable. No fracasa porque siempre encuentra modos nuevos de llegar a los hombres y abrir más su gran casa, a fin de que se llene del todo. No fracasa porque no renuncia a pedir a los hombres que vengan a sentarse a su mesa... Dios tampoco fracasa hoy. Aunque muchas veces nos respondan ‘no', podemos tener la seguridad de que Dios no fracasa. Toda esta historia, desde Adán, nos deja una lección: Dios no fracasa». El mal no tiene la última palabra.
D.R.G. B.

«El mal nunca tendrá la última palabra, a pesar de que nos invade y nos inquieta tanto en el ámbito social, político y económico, así como en las esferas cultural y religiosa. Pero la victoria del Bien, de Cristo, que vence la muerte y nos abre la vida nueva en su Resurrección, es la victoria que nos anima».
(Arzobispo Edmundo Valenzuela)

«Satanás ha sido expulsado del Cielo, y, por tanto, no tiene gran poder. Él sabe que le queda poco tiempo, ya que la historia dará un giro radical para liberarse del mal, y por ello reacciona lleno de ferocidad».
(Beato Juan Pablo II)

«Al morir Jesús, Satanás parecía haber confirmado su poder. Pero la aparente derrota de Jesucristo se convirtió en verdadera victoria... Desde ahora en adelante, el diablo es el jefe de un ejército derrotado... El Príncipe de las Tinieblas sabe que lucha por una causa perdida. Por consiguiente, el cristiano de ningún modo necesita temerle». (P. Michael Schmaus)
«Tened confianza, Yo he vencido al mundo» (Jn 16, 33).
(Jesucristo, Rey del Universo)


¿Hasta cuándo, Dueño santo y veraz?
Por Diana R. García B.

Éste es clamor de los santos, de los amigos de Dios: «¿Hasta cuándo, Dueño santo y veraz, tardarás en hacer justicia...? » (Ap 6, 10). El verdadero cristiano desea y reza constantemente por que se instaure cuanto antes y de manera definitiva el Reino de Dios: «Venga a nosotros tu Reino»; pero hasta ahora el Señor, en su sabiduría infinita, se sigue demorando; las tragedias, las calamidades y las injusticias aumentan, pero la tarea del creyente sigue siendo la misma: anunciar el Evangelio, seguir amando, seguir creyendo, seguir esperando y seguir orando: «¡Ven, Señor Jesús!» (Ap 22, 20).
No se piense, sin embargo, que mientras tanto el mundo ha quedado totalmente a merced de las fuerzas del mal; por el contrario, el Señor actúa constantemente, aunque muchas veces en forma velada. Más aún, interviene con bastante frecuencia en aquellas realidades en las que la Iglesia, por falta de una pastoral o quién sabe qué otras razones, no produce resultados; por ejemplo, en la evangelización de los judíos, de los musulmanes, o de los protestantes.
El caso es que Dios no deja de actuar, de ahí la inexplicable ola de conversiones que desde hace algunas décadas se está dando en los ambientes más insospechados: cientos de pastores protestantes, en su afán de desenmascarar la «falsedad» de la Iglesia católica, se ponen a estudiar y acaban siendo iluminados por Dios (algunos hasta han recibido experiencias sobrenaturales de la Santísima Virgen María o de la Eucaristía) y se hacen católicos; marxistas ateos comienzan a creer de golpe, sin ni siquiera un predicación de por medio; brujos y satanistas experimentan repentinamente el amor del Señor y cambian su vida; buen número de judíos, hindúes y musulmanes ya están creyendo en el mesianismo y la divinidad de Cristo...
Como escribiera el sacerdote mexicano Antonio Brambila en su libro La paradoja de la creencia y la fe, «el progreso de la historia de la salvación es todo un paradigma de divina pachorra. Dios ha permitido cosas que nosotros no habríamos, ciertamente, permitido, de haber podido evitarlas como lo podía Él. Y esa permisión no nos la podemos explicar sino admitiendo que Él tiene medios invisibles pero eficacícimos para salvar las almas... Así, ha salvado Dios, durante milenios, a millones de gentes».
Y agrega que cierto tipo de gente, por ejemplo, un drogadicto, un libertino, un marxista, etc., suele estar «demasiado lejos de la Iglesia para que ésta logre hacerse oír por él. Un proceso de conversión a Cristo como la de Chesterton es, para este tipo de gentes, rigurosamente impensable. Para ellas la Iglesia es algo tan remoto como si no exisitiera... Parece, entonces, que a Cristo no le queda otro remedio ni otra técnica que la del ‘encontronazo', la de la supresión y dispensa de todos los trámites racionales que estamos habituados a considerar como necesarios para el acceso de un hombre a Cristo en la fe».
«Y da la casualidad de que en Isaías (65, 1) leemos: "Me hice manifiesto a quienes no Me buscaban; Me dejé encontrar por quienes no preguntaban por Mí; y les dije ‘Aquí estoy' a gentes que no invocaban mi nombre". Estimo que esto y no otra cosa es lo que estamos viviendo».
A continuación presentamos dos ejemplos de la inospechada acción de Dios en el mundo, que confirman que nada escapa a sus designios:
1) ¿Cómo convierte Cristo a los paganos? Apareciéndose
¿Cómo convertir a los musulmanes si, en los países donde son mayoría, está prohibido -a veces hasta con pena de muerte- predicarles a Cristo, poseer una Biblia o renunciar a la fe musulmana? ¿Cómo acercarse a los hinduistas, que, igual que los seguidores de Mahoma, con frecuencia despojan, torturan y asesinan a los cristianos? ¿Cómo instaurar un mundo de justicia si ésta no puede llegar verdaderamente sino a través de la conversión a Jesucristo?
El hombre no parece tener la respuesta, pero Dios sabe cómo hacerlo.
Una nota de la agencia Zenit de junio de este año revela algo que está pasando en una diócesis de la India:
El obispo John Kattrukudiyil de Itangar, Arunachal Pradesh, al noreste de India, subraya que el fenómeno de las curaciones dentro del movimiento carismático en su diócesis ha hecho que en los últimos 35 años las conversiones entre hinduistas se incrementen constantemente, y que hoy ya es católico el 40% de los que habitan dicho territorio diocesano. «Repetidas veces me cuentan historias de curaciones que han sucedido en varios lugares», revela.
Dio el ejemplo reciente de un hombre que se bautizó como católico para casarse con una chica católica. El obispo Kattrukudiyil dijo: «Al hombre se le pidió que fuera a rezar sobre un hombre paralítico. Él no quería pero fue y rezó y al día siguiente el hombre se levantó y caminó hasta la iglesia. Estaba tan impresionado de esta experiencia milagrosa que ahora es un miembro muy activo de la parroquia».
Añadió: «Ésta es la experiencia de una Iglesia muy joven, experimentando la misma gracia de la Iglesia de los tiempos apostólicos. El hecho de que mucha gente experimentó la curación orando a Jesús atrajo a mucha gente a la Iglesia, y ella consigue una especie de paz espiritual por pertenecer a la Iglesia».
En cuanto al mundo musulmán, otra nota, pero de Charisma News y del mes de julio, revela que desde hace algunos años se viene dando una fuerte corriente de conversiones a Cristo a pesar del peligro que implica para los que renuncian al islam.
Pero últimamente a esto se añade otra cosa: ya son muchos los musulmanes que han estado recibiendo sueños y visiones de Jesucristo, y eso los lleva a la conversión. De hecho, nunca como ahora, a pesar de que la persecución es más terrible, ha habido tantas conversiones a Cristo en los países árabes.
Éste es el testimonio de Alí, uno de los muchos que se han encontrado a Jesús:
«Hace varios años fui de peregrinación a La Meca. Por su supuesto, iba para rendir homenaje a la Kabba y para cumplir con los requisitos establecidos en el islam». Pero, en su camino una noche «vi a Jesús en un sueño. En primer lugar, Jesús tocó mi frente con su dedo. Y, después de tocarme, me dijo: ‘Tú me perteneces'. Y luego me tocó por encima de mi corazón y me dijo: ‘Tú has sido salvado, sígueme. Tú me perteneces'. Decidí que no iría a terminar la peregrinación; me dije: ‘Cueste lo que cueste, voy a seguir esa voz'».
Lo maravilloso es que el caso de Alí no es un acontecimiento único y aislado. El fenómeno de los sueños y las visiones de Cristo ha surgido en todo el mundo musulmán, desde Indonesia hasta Marruecos. De hecho, en las comunidades cristianas, más o menos un 80% de los conversos del islam dicen haber abrazado la fe después de ver a Jesús en sueños.
Otra conversa cuenta que estaba viendo en la televisión un programa cristiano. «Cuando me quedé dormida, llegué a tener una visión de Jesús. Tan pronto como lo miré supe que Cristo era el Salvador».
El Espíritu Santo se está moviendo tanto que muchos se van a la cama siendo musulmanes y despiertan siendo cristianos.
2) El demonio tiembla ante el Papa
Uno de los más grandes regalos que Cristo ha dado a su Iglesia es el Papado. Independientemente de que en algunos períodos de la historia haya habido Papas con una vida personal que dejó mucho que desear, no por eso el Señor igualmente envía sobre ellos su Santo Espíritu de una manera que ningún otro hombre en la Tierra posee, por lo que un Papa es siempre un auténtico canal de la Gracia y del poder de Dios. Y eso verdaderamente debilita al demonio. Si el Papa, además, es un hombre santo, Satanás tiembla más todavía ante él.
Por eso no sorprende que, incluso después de fallecidos los Papas, puedan seguir ayudando a vencer el imperio del mal. Ahí está el caso de Francesco Vaiasuso, joven italiano que recoge su testimonio en un libro titulado Mi posesión. Cómo me libré de 27 legiones de demonios.
Francesco tenía 4 años de edad cuando fue poseído, y esto duró por 27 años. Fue sometido a cientos de exorcismos. Ahora él no duda en decir: «Juan Pablo II me liberó de Satanás». El beato Papa ya había fallecido cuando se le comenzó a aparecer durante las crisis más violentas para consolarlo; le mostró el Cielo y, al mismo tiempo, le indicó lo que debía hacer para ser liberado. Y así ocurrió.
También está el caso de Benedicto XVI. Durante el exorcismo de una mujer romana en 2009, el demonio, torturado y entre gritos, reveló acerca de este Papa: «¡Lo odio, no lo soporto más: cada palabra suya, cada gesto y cada bendición representan un exorcismo!».
A diferencia de otros ministros ordenados, Benedicto XVI no tiene miedo de hablar del Cielo, el Purgatorio y el Infierno para convertir a la gente. Por ejemplo, durante la visita a una parroquia de Roma, dijo claramente: «A los que siguen pecando sin mostrar ninguna forma de arrepentimiento, la perspectiva es la condenación eterna, el Infierno».

Lo peor está por venir
Pero todas esas pruebas son importantes para que, al final, pueda llegar también lo mejor.
Ésta es una afirmación dolorosa pero totalmente cierta: «Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes (cfr. Lc 18, 8; Mt 24, 12). La persecución que acompaña a su peregrinación sobre la Tierra (cfr. Lc 21, 12; Jn 15, 19-20) desvelará el ‘misterio de iniquidad' bajo la forma de una impostura religiosa que proporcionará a los hombres una solución aparente a sus problemas mediante el precio de la apostasía de la verdad... La Iglesia sólo entrará en la gloria del Reino a través de esta última Pascua en la que seguirá a su Señor en su muerte y su Resurrección (cfr. Ap 19, 1-9). El Reino no se realizará, por tanto, mediante un triunfo histórico de la Iglesia (cfr. Ap 13, 8) en forma de un proceso creciente, sino por una victoria de Dios sobre el último desencadenamiento del mal (cfr. Ap 20, 7-10)... El triunfo de Dios sobre la rebelión del mal tomará la forma de Juicio Final (cfr. Ap 20, 12) después de la última sacudida cósmica de este mundo que pasa» (Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 675 y 677).
En otras palabras, lo peor está por venir.
Ya recordaba el beato Juan Pablo II en el año de 1980, en Fulda, Alemania Occidental, cuando los periodistas le preguntaban por el secreto de Fátima, las calamidades anunciadas y el futuro de la Iglesia: «Con vuestra oración y la mía es posible mitigar nuestra tribulación, pero no será posible evitarla, porque sólo así la Iglesia podrá ser efectivamente renovada. Cuántas veces de la sangre ha brotado la renovación de la Iglesia. Esta vez tampoco será de manera distinta. Debemos ser fuertes, prepararnos, confiar en nuestro Señor y en su Madre Santísima y ser asiduos, muy asiduos en el rezo del Santo Rosario».
EL SERVIDOR NO ES MÁS QUE SU SEÑOR
Enseña nuestro Señor Jesucristo: «Acuérdense de lo que les dije: el servidor no es más grande que su señor. Si me persiguieron a Mí, también los perseguirán a ustedes» (Jn 15, 20). Si el triunfo definitivo de Cristo se logró en la Cruz, la purificación de la Iglesia y la instauración del Reino universal e indiscutible de Cristo se logrará igualmente a través de la pasión que ha de sufrir la Iglesia.
Sin embargo, según la promesa de Dios, de que los poderes del Hades no la podrán vencer (cfr. Mt 16, 18), en realidad la Iglesia no morirá, pero sí parecerá a los ojos del mundo que ha desaparecido, que ha sido derrotada. Sin embargo, esa aparente muerte se traducirá luego en un renacimiento definitivo, ya purificada y engalanada como digna Esposa de Jesucristo (cfr. Ap19, 7-8).
Así lo explica el teólogo y sacerdote alemán Michael Schmaus: «Al fin de los tiempos, el diablo intentará un último y supremo esfuerzo. Le será permitido instaurar un corto y aparente dominio sobre el mundo. Desarrollará tal pompa y tales artificios de seducción que aun los hombres de buena voluntad se sentirán inclinados a apostatar (cfr. I Tim 4. 1; Ap 12. 16, 13 y sigs. 19; 20). Pero Cristo descenderá entonces del Cielo, a modo de rayo, y destruirá para siempre el reino de Satanás (cfr. Ap 20, 11-21 y sigs). Quizá hayan de pasar todavía innumerables días y siglos, pero ante los ojos de Dios no tardará en llegar el momento en que Él, el Dios de la paz, aplastará para siempre a Satanás (cfr. Rm 16, 20)».
LA VISIÓN DE LEÓN XIII
La Oración a San Miguel, que se decía después de la Misa hasta que las reformas del Concilio Vaticano II cambiaron la liturgia, fue instituida por el Papa León XIII después de haber recibido la visión de un debate entre Nuestro Señor y Satanás, durante el cual al diablo le fue otorgado más poder.
Era el 13 de octubre de 1884; el Papa había terminado de celebrar la Misa en su capillita, acompañado de unos pocos cardenales, cuando de repente se detuvo al pie del altar en éxtasis, que duró como diez minutos. Cuando se le preguntó más tarde lo que había sucedido, contó que escuchó dos voces, una suave y la otra gutural y áspera, que parecían salir del tabernáculo. Satanás dijo al Señor con su voz gutural y llena de orgullo: «Yo puedo destruir tu Iglesia». Jesús le contestó: «¿Tu puedes? Entonces sigue adelante y hazlo». Satanás dijo: «Para ello necesito más tiempo y más poder». Nuestro Señor dijo: «Tienes el tiempo y tendrás el poder».
LA IMPORTANCIA DE LAS PRUEBAS
Aunque lo anterior pueda sonar desalentador, hay que recordar que «Dios es fiel, y Él no permitirá que sean probados más allá de sus fuerzas. Al contrario, en el momento de la tentación, les dará el medio de librarse de ella, y los ayudará a soportarla» (I Co 10, 13). Por tanto, «hermanos, alégrense profundamente cuando se vean sometidos a cualquier clase de pruebas, sabiendo que la fe, al ser probada, produce la paciencia. Y la paciencia debe ir acompañada de obras perfectas, a fin de que ustedes lleguen a la perfección y a la madurez» (Stgo 1, 2-4).
Así pues, «feliz el hombre que soporta la prueba, porque después de haberla superado, recibirá la corona de Vida que el Señor prometió a los que lo aman» (Stgo 1, 12). «Por eso, ustedes se regocijan, a pesar de que es preciso que todavía por algún tiempo sean afligidos en diversas pruebas, a fin de que la calidad probada de su fe, más preciosa que el oro perecedero que es purificado por el fuego, se convertirá en motivo de alabanza, de gloria y de honor el día de la Revelación de Jesucristo, a quien aman sin haberlo visto, y en quien creen aunque de momento no lo vean; y se alegran con un gozo indecible y lleno de gloria, seguros de alcanzar el término de esa fe, que es la salvación» (I Pe 1, 6-9).
Si lo peor está por venir es porque después vendrá lo mejor.

Así es el Reino de Dios
+ El Reino de Dios es una realidad que comienza de manera casi imperceptible, silenciosa y aparentemente frágil; crece de modo progresivo y, no obstante, no depende de la voluntad del hombre.
+ El Reino, aunque comience de ese modo, está destinado a producir un resultado final lleno de frutos.
+ El Reino de Dios no se impone mediante la fuerza o de repente: entra en la historia, se mezcla con la historia del hombre y crece en medio de ella. Todo esto nos recuerda que, ante todo, el Reino es un don de Dios y obra suya.
+ El Reino comienza por la acción del Padre, de un modo aparentemente oscuro y escondido, como la vida del Señor en la casa de Nazaret, pero está destinado a tener un formidable florecimiento: la promesa, mantenida, es que desde un comienzo en la pequeñez, llegue a un término glorioso.
+ Incluso hoy, en el tiempo de la Iglesia, la lógica permanece incambiada: el Reino vive y crece de manera humanamente imperceptible, casi insensiblemente. Se le descuida y a menudo es obstaculizado por las fuerzas del mundo, pero de manera inexorable es esperado en los corazones y en las mentes de aquellos que son de Cristo, y en ellos triunfa.
Homiletica.org

Oración a Cristo Rey
¡Oh, Cristo Jesús! Te reconozco por Rey universal. Todo lo que ha sido hecho sido creado para Ti. Ejerce sobre mí todos tus derechos. Renuevo mis promesas del Bautismo, renunciando a Satanás, a sus pompas y a sus obras, y prometo vivir como buen cristiano. Y muy en lo particular me comprometo a hacer triunfar, según mis medios, los derechos de Dios. Te ofrezco mis pobres acciones para que todos reconozcan tu Sagrada realeza, y que así el reinado de tu paz se establezca en el universo entero. Amén.

Que son las Posadas?

Las posadas son fiestas que tienen como fin, preparar la Navidad. Comienzan el día 16 de diciembre y terminan
 el día 24 de Diciembre
La Navidad y sus Tradiciones:  Las Posadas


Un poco de historia

Las tradiciones y costumbres son una manera de hacer presente lo que ocurrió, 
o lo que se acostumbraba hacer, en tiempos pasados. Son los hechos u obras que se 
transmiten de una generación a otra de forma oral o escrita. La palabra tradición viene 
del latín traditio que viene del verbo tradere, que significa entregar. Se podría decir que
 tradición es lo que nuestros antepasados nos han entregado.

En el caso de la Navidad, lo más importante de las tradiciones y costumbres no es
 sólo su aspecto exterior, sino su significado interior. Se debe conocer por qué y
 para qué se llevan a cabo las tradiciones y costumbres para así poder vivirlas mejor.

Existen muchas tradiciones y costumbres que se celebran en el tiempo de Adviento y de la Navidad.
A continuación, presentaremos una de ellas con una pequeña explicación acerca de su significado y origen:
Las Posadas

Origen de la tradición:

Las posadas son fiestas que tienen como fin, preparar la Navidad. Comienzan el día 16 y terminan
 el día 24 de Diciembre.

Su origen se remonta a los tiempos de la conquista, cuando los españoles llegaron a México, los
aztecas creían que durante el solsticio de invierno, el dios Quetzalcóatl (el sol viejo) bajaba a visitarlos.
Cuarenta días antes de la fiesta, compraban los mercaderes a un esclavo en buenas condiciones y
lo vestían con los ropajes del mismo dios Quetzalcóatl. Antes de vestirlo, lo purificaban lavándolo.
Salían con él a la ciudad y él iba cantando y bailando para ser reconocido como un dios.
Las mujeres y los niños le ofrecían ofrendas. En la noche, lo enjaulaban y lo alimentaban muy bien.

Nueve días antes de la fiesta, venían ante él dos "ancianos muy venerables del templo" y
se humillaban ante él. Durante la ceremonia, le decían: "Señor, sabrás que de aquí a nueve días se
 te acabará este trabajo de bailar y cantar porque entonces has de morir". Él debía responder:
"Que sea muy en hora buena". Llegado el día de la fiesta, a media noche, después de honrarlo
con música e incienso, lo tomaban los sacrificadores y le sacaban el corazón para ofrecérselo
a la luna. Ese día en los templos se hacían grandes ceremonias, dirigidas por los sacerdotes, que i
ncluían ritos y bailables sagrados, representando la llegada de Quetzalcóatl, así como ofrendas y
sacrificios humanos en honor a él.

Durante el mes de diciembre, no sólo festejaban a Quetzalcóatl, sino que también celebraban
 las fiestas en honor a Huitzilopochtli. Estas fiestas duraban veinte días, iniciaban el 6 de diciembre
y terminaban el 26 del mismo mes, eran fiestas solemnes que estaban precedidas por 4 días de
ayuno y en las que se coronaba al dios Huitzilopochtli poniendo banderas en los árboles frutales.
 Esto es a lo que llamaban el "levantamiento de banderas". En el gran templo ponían el estandarte
del dios y le rendían culto.

El pueblo se congregaba en los patios de los templos, iluminados por enormes fogatas para esperar
la llegada del solsticio de invierno. El 24 de diciembre por la noche y al día siguiente, 25 de diciembre,
había fiestas en todas las casas. Se ofrecía a los invitados una rica comida y unas estatuas pequeñas
de pasta llamada "tzoatl".

Los misioneros españoles que llegaron a México a finales del siglo XVI, aprovecharon estas costumbres
religiosas para inculcar en los indígenas el espíritu evangélico y dieron a las fiestas aztecas un sentido
cristianos, lo que serviría como preparación para recibir a Jesús en su corazón el día de Navidad.

En 1587 el superior del convento de San Agustín de Acolman, Fray Diego de Soria, obtuvo del
Papa Sixto V, un permiso que autorizaba en la nueva España la celebración de unas Misas llamadas
"de aguinaldos" del 16 al 24 de diciembre. En estas Misas, se intercalaban pasajes y escenas de la Navidad.
 Para hacerlas más atractivas y amenas, se les agregaron luces de bengala, cohetes y villancicos y
posteriormente, la piñata.

En San Agustín de Acolman, con los misioneros agustinos, fue donde tuvieron origen las posadas.

Los misioneros convocaban al pueblo al atrio de las iglesias y conventos y ahí rezaban una novena,
que se iniciaba con el rezo del Santo Rosario, acompañada de cantos y representaciones basadas en
el Evangelio, como recordatorio de la espera del Niño y del peregrinar de José y María de
Nazaret a Belén para empadronarse. Las posadas se llevaban a cabo los nueve días previos a la Navidad,
simbolizando los nueve meses de espera de María. Al terminar, los monjes repartían a los asistentes fruta
y dulces como signo de las gracias que recibían aquellos que aceptaban la doctrina de Jesús.

Las posadas, con el tiempo, se comenzaron a llevar a cabo en barrios y en casas, pasando a la
vida familiar. Estas comienzan con el rezo del Rosario y el canto de las letanías. Durante el canto,
 los asistentes forman dos filas que terminan con 2 niños que llevan unas imágenes de la Santísima
 Virgen y de San José: los peregrinos que iban a Belén. Al terminar las letanías se dividen en dos
 grupos: uno entra a la casa y otro pide posada imitando a San José y la Santísima Virgen cuando
llegaron a Belén. Los peregrinos reciben acogida por parte del grupo que se encuentra en el interior.
 Luego sigue la fiesta con el canto de villancicos y se termina rompiendo las piñatas y distribuyendo
 los "aguinaldos".

Significado de la tradición:

Las posadas son un medio para preparar con alegría y oración nuestro corazón para la venida de Jesucristo
, y para recordar y vivir los momentos que pasaron José y María antes del Nacimiento de Jesús.

Algo que no debes olvidar

Debemos vivir las tradiciones y costumbres navideñas con el significado interior y no sólo el exterior
 para preparar nuestro corazón para el nacimiento de Jesús.

Cuida tu fe

Algunas personas te podrán decir que estas costumbres y tradiciones las ha inventado la gente
 para divertirse y los comercios para vender. Recuerda que hay mucho significado detrás de cada una
y trata de vivir estas tradiciones con el sentido profundo que tienen. Así, el 24 de diciembre no solo
será un festejo más, sino que habrás preparado tu corazón con un verdadero amor a Dios y a tu prójimo.
 

VERSOS PARA PEDIR POSADA”
Peregrinos (fuera)
Anfitriones (dentro)
En nombre del cielo
pedimos posada,
pues no puede andar
mi esposa amada.

No seas inhumano
tennos caridad,
el Dios de los cielos
te lo premiará.

Venimos rendidos
desde Nazareth
Yo soy carpintero
de nombre José.

Posada te pide
amado casero,
por sólo una noche
la reina del cielo.

Mi esposa es María
es reina del cielo,
y madre va ser
del Divino Verbo.

Dios pague señores
vuestra caridad,
y que os colme el cielo
de felicidad
Aquí no es mesón
sigan adelante
yo no debo abrir
no sea algún tunante.

Ya se pueden ir
y no molestar,
porque si me enfado
os voy a apalear.

No me importa el nombre,
déjenme dormir,
pues que yo les digo
que no hemos de abrir.

Pues si es una reina
quien lo solicita
¿cómo es que de noche
anda tan solita?

¿Eres tú José?
¿Tu esposa es María?
Entren, peregrinos,
no los conocía.

¡Dichosa la casa
que alberga este día
a la virgen pura,
la hermosa María!
  

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