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lunes, 17 de marzo de 2014

Testimonio ex bruja

Impactante testimonio de esta mujer brasileña ex bruja no olvidemos incluírla en nuestro rosario diario para que la Sma Virgen la proteja y la traiga a la Santa Iglesia. Bendiciones


sábado, 8 de diciembre de 2012

Boletín Nueva Era Diciembre "Supersticiones y Año Nuevo

Supersticiones:
Las supersticiones están en aumento en América Latina y entre los Hispanos que viven en
los Estados Unidos de América. A través del boca a boca y mediante los medios de
comunicación se difunden ampliamente este tipo de creencias y prácticas.
Según el Catecismo de la Iglesia Católica la superstición es una “desviación del culto
debido al Dios verdadero” y señala que se puede expresar también “bajo las formas de
adivinación, magia, brujería y espiritismo” (N. 444).
Santo Tomás de Aquino señala que se presenta cuando “se ofrece culto divino a quien no
se debe o a quien se debe pero de un modo impropio” (S.Th. 2-2 q 92 a1).
El Catecismo nos ayuda a entender que la superstición es la desviación del sentimiento
religioso que se encuentra en el corazón de todo hombre y que se orienta a otras cosas
que no son Dios.
Los supersticiosos piensan que es posible in uir en fuerzas invisibles y desconocidas a
través de ciertos objetos, palabras o ritos. Es lo que se llama mentalidad mágica o
pensamiento mágico. Por eso no hay que extrañarse de que la magia, la hechicería, la
brujería y en general todo lo oculto o lo esotérico entren en el amplio campo de las
supersticiones. Así que los católicos debemos estar prevenidos, para no caer en este tipo
de situaciones, que atentan contra el primer mandamiento de la Ley de Dios que nos
ordena amarlo sobre todas las cosas (Cfr. Mt. 22, 37).
Actualmente como se puede presentar la superstición entre los católicos:
Cuando bautizan a los niños para que se les caigan los cuernos o para que no se
enfermen.
O cuando se piensa que rezando un determinado número de veces algunas oraciones,
Dios esta obligado a concedernos todo lo que le pedimos. Es el famoso caso de las
“cadenas”, especialmente la de San Judas Tadeo, y la práctica de las novenas mal
entendidas, puesto que se pretende obligar a Dios mediante ciertas oraciones repetidas
un cierto número de veces (3 -7). Pero sabemos que a Dios nadie le puede obligar a hacer
algo. Lo que podemos hacer es pedir con fe y con anza, si se trata de algo que nos
convenga para nuestra salvación, seguramente Dios nos lo concederá, de otra manera es
inútil intentar obligarlo repitiendo la oración un cierto número de veces y
acompañándola con ores y veladoras.

 

 Supersticiones más comunes:
1. La mala suerte caerá sobre aquellos que encuentren un gato negro.
2. Por pasar por debajo de una escalera sufriré una desgracia.
3. Uso de amuletos de la buena suerte (herraduras de cabello, patas de conejo, ojo de
venado, pulseras o collares con ojos, pulseras rojas, monedas, relicarios y medallas
religiosas. Se guardan o usan para alejar el mal o atraer la buena suerte.
4. Creer que se atrae la mala suerte por abrir una sombrilla dentro de la casa.
5. Se dice que el número 13 es de mala surte.
6. Romper un espejo porque le puede traer 7 años de mala suerte, y todo por romper un
simple ejemplo.
7. Tocar madera para la buena suerte o alejar una posible desgracia. Esta medida se dice
cuando se cree que se ha dicho algo que pueda afectar de manera negativa el propio
futuro.
8. Tirar sal en la casa trae mala suerte.
9. Barrer en la noche o sacar basura pues hacerlo implica barrer “tu suerte”.
10. Cruzar los dedos o hacer “changuitos”. Este gesto nace en Inglaterra en el S. XVI, se
supone que este gesto atrae la buena suerte o la fortuna.
Los que trabajan en la farándula son los
mas grandes propagadores de las
supersticiones, el problema es que por el
simple hecho de “salen en la Televisión”,
amplios sectores de la población les creen
con facilidad y llegan a copiar sus practicas
supersticiosas, pensando que son
correctas. Y como estas personas se
presentan como católicos y hablan incluso
de la Virgen de Guadalupe mucha gente
adopta más fácilmente sus practicas y
puntos de vista.
En el tema del matrimonio hay que
recordar que aquella creencia irracional que dice que el novio no debe ver a su futura
esposa vestida de novia antes de la boda porque es de mala suerte, la superstición
también in uye en la preparación del atuendo nupcial, que tiene que incluir también
algo usado, algo nuevo, algo prestado y algo azul para garantizar la felicidad de la pareja.
Las personas supersticiosas gastan grandes cantidades de dinero en consultar videntes y
adivinos, a expertos en numerología o cartomancia y en la compra de amuletos y
talismanes.
El origen de la superstición es la creencia que la naturaleza tiene poderes y que existen
ciertas practicas permiten defenderse de lo malo contrarrestar el dolor y las malas vibras
y atraer lo que da la buena suerte y la felicidad.


 nos presenta, por eso es que intentamos encontrar atajos para alcanzar muchas de
nuestras metas?
Nos dice el Padre Gabrielle Amorth, exorcista o cial del Vaticano: “Es un hecho matemático:
donde decae la religión, crece la superstición. De ahí la difusión, especialmente entre los
jóvenes, de las prácticas del espiritismo, magia y ocultismo…”
Mal de ojo
A alguien que se le empieza a caer el pelo, que se empieza sentir mal, un bebe que pone
inquieto, etc., todo puede atribuirse, y de hecho se atribuye, al funesto “mal de ojo”.
Es una superstición que dice que puede in uir una persona en la vida del otro con el hecho
de verlo y desear un mal.
Se recomienda ciertos ritos y objetos para evitarlo, a los niños pequeños se les ata un listón
rojo o se les intenta proteger con amuletos, talismanes y ciertas imágenes religiosas,
hierbas, semillas e incluso herraduras. Muchas de estas cosas las usan los adultos puesto
que nadie, a rman quienes tienen esta creencia, nadie esta exento de padecer el mal de
ojo.

 
Mentalidad mágica
Esta superstición se inscribe en cierta mentalidad mágica que subyace en la cultura
mexicana, latinoamericana no solo por el elemento indígena sino también el europeo. A
todo esto hay que agregarle la creciente proliferación de prácticas supersticiosas que
proceden de la nueva era. Esta mentalidad mágica se mani esta en que se le llegan a
otorgar o atribuir cierto poder a ciertas personas (brujos, animales, plantas y objetos). Lo
que contradice la enseñanza bíblica que presenta claramente al ser humano como al ser
de la creación pues ha sido creado a imagen y semejanza de Dios.
Imagen de Buda
Muchas personas creen que brotar el vientre de la imagen de Buda les traerá prosperidad
económica o éxito en los negocios. Iguales propiedades se les atribuyen a otras imágenes
como la de San Martín Caballero, la herradura y vegetales como la sábila.
Conviene aclarar que Buda no es un personaje que haya formado parte de la Iglesia
Católica, nunca ha sido canonizado por algún Papa y nunca ha sido propuesto como
modelo de vida, ni como intercesor de los eles católicos.
Adivinación
Intenta descubrir conocimientos ocultos y penetrar en los acontecimientos del presente,
pasado y futuro. Este contacto sobrenatural se busca mediante un médium psíquico, es
decir, a través de una persona que supuestamente tiene la capacidad especial para
comunicarse con los espíritus o que tiene supuestos poderes. La búsqueda de talismanes
es una de las mayores atracciones de los pobres clientes de estas personas que se sienten
golpeados por la suerte adversa, desventura, incomprensión, falta de amor, pobreza; y
pagan muy gustosos el precio muy elevado de estos “médiums” que deberían de librarlos
de todas sus desdichas. Por el contrario llevan en el pecho una carga negativa tal que
puede dañarlos no solo a ellos, sino también a los miembros de su familia. Para preparar
todos estos objetos, como para la mayor parte de las operaciones de magia, se hace
amplio uso del incienso. Es un incienso ofrecido a Satanás en clara contra posición del
incienso que se ofrece a Dios en el culto litúrgico.
Especialmente en nuestros campos hay gente muy religiosa que recurre a los santeros
para resolver sus di cultades más diversas desde las enfermedades hasta el mal de ojo,
desde la búsqueda de un trabajo hasta la búsqueda de un marido.
La adivinación siempre ha estado ligada a la magia: querer conocer nuestro futuro por
caminos torcidos. Baste pensar en el tan extendido uso de leer las cartas, o sea predecir el
futuro por los tarots que son el medio de adivinación prevalentemente usado por magos
y adivinos. El ingenuo, porque se le ha revelado con exactitud su pasado, sale de ahí con
angustia y desesperanza o vanas esperanzas. A menudo con respecto a parientes o
amigos, y sobre todo con una cierta forma de dependencia de quien le ha leído las cartas,
que lo acompañara de ahora en adelante. Todo esto podrá causarle estados de miedo,
rabia, incertidumbre; sentirá el deseo de recurrir a practicas raras o de proveerse de
talismanes que le neutralicen aquel enemigo interior que el mismo se ha conseguido y
3 que le causa enfermedades, infortunios…

 El Catecismo de la Iglesia Católica dice: Dios puede revelar el
porvenir a sus profetas o a otros santos, sin embargo, la actitud
cristiana consiste en entregarse con con anza en las manos de
la providencia en lo que se re ere al futuro y abandonar toda
curiosidad mal sana al respecto. Sin embargo, la imprevisión
pude constituir una falta de irresponsabilidad (N. 2115). Todas
las formas de adivinación debe rechazarse: el recurso a Satanás
o a los demonios la evocación a los muertos y otras practicas
que equivocadamente se supone que develan el porvenir (Cfr.
Dt. 18, 10; Jr 29, 8). La consulta de Horóscopos y otras formas de
la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de
suertes, los fenómenos de “visión”, el recurso a los médiums,
encierran una voluntad del poder sobre el tiempo, la historia, y
nalmente los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la
protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y respeto, mezclados
con el temor amoroso, que
debemos solamente a Dios (2116).
Año Nuevo ¿En dónde comienza
la superstición?
La realidad se pierde por lo que la
víspera del año nuevo esta llena de
supersticiones que tienen que ver
con los buenos augurios para el
futuro, así que se llevan a cabo una serie de rituales en la noche del 31 de diciembre y los
más populares son:
Sacar las maletas a la puerta de la casa (dar la vuelta a la manzana), le traerá muchos
viajes.
Sentarse y volverse a parar con cada una de las doce campanadas: trae consigo
matrimonio.
Recibir el año nuevo, con dinero dentro de los zapatos, le dará prosperidad económica.
Para tener mucha ropa nueva: usted debe usar la ropa interior al revés la noche del 31.
Utilizar ropa interior roja: le hará encontrar el amor de su vida.
Utilizar ropa interior amarilla: le traerá mucha felicidad y alegrías. (Mucho mejor si los
calzones son regalados)
Comer doce uvas: a la vez que pide un deseo, hará que todos se le cumplan.
Comer una cucharadita de lentejas: traerá prosperidad para todo el año entrante.
Se recomienda servir de postre una torta que posea tres monedas en su interior. A
quienes les toquen al servir los trozos, tendrán asegurada la abundancia.
Poner un anillo de oro en la copa de champaña con la que se hará el brindis: te
asegurarás que no falte el dinero.
Encender velas de colores: las azules traen la paz; las amarillas, abundancia; las rojas,
pasión; las verdes, salud; las blancas, claridad, y las naranjas, inteligencia.
Repartir espigas de trigo: símbolo de la abundancia. Lo ideal es repartirlas entre todos
los asistentes (que todos tengan en las manos la medianoche) y también esparcirlas por
la casa.

 Conclusión
Satanás es nuestro peor enemigo y seguirá siéndolo hasta el nal de los tiempos, porque
usa su inteligencia y sus poderes para obstaculizar los planes de Dios que quiere la
salvación de todos nosotros. Nuestra fuerza es la Cruz de Cristo, su Sangre, sus llagas, la
obediencia a sus palabras y a su institución que es la Iglesia.
Te proponemos que este n de año puedas celebrarlo con tu familia de una manera
especial.
No a la superstición y sí a la oración.
Oración al terminar el año.
¡Gracias Señor, por todo lo que en este año me diste!
¡Gracias por los días de sol y los nublados tristes!
¡Gracias por las noches tranquilas y por las inquietas horas obscuras!
¡Gracias por la salud y la enfermedad!
¡Por las penas y las alegrías!
¡Gracias por lo que me prestaste y después me pediste!
¡Gracias Señor por la sonrisa amable y por la mano amiga, por el amor y todo lo hermoso
y dulce!
¡Por las ores y las estrellas y la existencia de los niños y las almas buenas!
¡Gracias por la soledad, por el trabajo, por las di cultades y las lágrimas y por todo lo que
me acercó a ti más íntimamente!
¡Gracias por tu presencia en la Sagrario y la gracia de tus Sacramentos!
¡Gracias por haberme dejado vivir un año más! Amén.
Oración para iniciar el año.
Señor Dios, dueño del tiempo y de la eternidad. Tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y
el futuro.
Al empezar un año mas, detengo mi vida ante el nuevo calendario, aun sin estrenar, y te
presento estos días que solo Tu sabes si llegare a vivirlos.
Hoy te pido para mi y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la
sabiduría.
Quiero vivir cada día con optimismo y bondad, llevando a todas partes un corazón lleno
de compresión y paz.
Cierra tus oídos a toda falsedad; mis labios o palabras mentirosas, egoístas, mordaces o
hirientes.
Abre, en cambio, mi ser a todo lo que es bueno. Que mi espíritu se llene solo de
bendiciones y las derrame a mi paso.
Cólmame de bondad y de alegría para que cuantos conviven conmigo o se acerquen a
mi, encuentren en mi vida un poquito de Ti. Dame un año feliz, y enséñame a repartir
felicidad. Amén.

 CONCLUSION
Yo, como católico creo rmemente en la existencia de los ángeles. Creo que
es bueno orarles para que nos ayuden. Jesús mismo fue servido por ellos en
el desierto (Mt 4,11) y en su agonía (Lc 22,43). Lo que la Iglesia advierte es
que no hagamos demasiada especulación en cuanto a ellos. Basta por
ejemplo con que nuestro ángel de la guarda nos haga recordar la
Providencia de Dios que nos cuida aun mucho más que a las aves del cielo
(Mt 6,26). Y, por supuesto jamás puede el cristiano creer, y aun menos
practicar el esoterismo.
Dios creo a los ángeles para hacer su voluntad. Quizá no actúan en manera
tan espectacular como en la Biblia pero siguen haciendo su voluntad. Dios
nos quiere proteger por medio de nuestro ángel de la guarda y nos de ende
del mal por la oración a San Miguel Arcángel. Le damos gracias por habernos
dado estos hermanos espirituales para ayudarnos a llegar con ellos al cielo y,
así gozar eternamente en la presencia del Padre.
Bibliografía
La “santa muerte”, el mal de ojo y otras supersticiones,
P. Jorge Luis ZARAZÚA CAMPA FMAP, Ed.
Apóstoles de la Palabra, México D.F, 2011.
Narraciones de un exorcista, P. Gabrielle Amorth,
Ed. San Pablo, Bogotá Colombia, 2008.

 COMENTARIOS Y TESTIMONIOS

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miércoles, 21 de noviembre de 2012

Mi historia de conversión y pesadilla dentro de la santería afrocubana

 
Escribo este relato con la esperanza de dejar un poco de enseñanza sobre mi experiencia.

Hace 5 años pasé por una ruptura matrimonial, experimenté mucho dolor, frustración y debilidad, y busqué respuestas a mis preguntas de lo que yo creí injusto. Me llené de odio y rencor, e ideas de venganza.

Acudí a lo más obscuro que encontré, una especie de convinación entre brujería y santería, llegué a un lugar que se anunciaba como de "Sntería Afrocubana", me documenté sobre el tema, y no me pareció una práctica de brujería, pero en realidad, lo que yo viví fué una convinación de esas creencias de religión africana, con brujería negra; participé en rituales donde se encendía fuego en círculo, se practicaban "misas" donde se rezaban partes del Padre Nuestro y se hacían ritos para adorar a la Santa Muerteen estas "misas" a la Santa Muerte, la líder del grupo hablaba supuestamente con seres que ya habían muerto para que la gente presente en el rito recibiera "mensajes" que facilitaban la vida y resolvían problemas específicos.

Participé en una "misa" a los "santos" yorubas de la santería afrcubana, donde se sacrificaron un carnero, un gallo, 2 pollos y una paloma, llenos de sangre que se tenían que ofrecer en estos sacrificios para que los problemas que yo tenía en ese momento se resolvieran.

..
Pagué 10,000 pesos para este ritual que más que resolver mis problemas, me dejó sin dinero y llena de miedo y remordimiento.

Pero no paré ahí, seguí acudiendo a este lugar, y cada vez era peor, me leía las cartas, el caracol, hablaba con supuestos muertos y todo para resolver algo que ya no tenía remedio, mi separación conyugal, el que yo renunciara a mi trabajo y vendiera hasta mi casa.

Perdí todo menos a mis hijos y a mis padres, pero en ese momento sentía angustia y desesperación, y como una droga yo acudía cada vez más seguido a visitar este lugar, cuando no tuve dinero para pagar otra "matanza", les dejé mi computadora, iba mañana tarde y noche a que ahí me resolvieran mis problemas.

 Después de varios años de seguir con estas prácticas, mi mente ya no sabía diferenciar entre la verdad y la ilusión que estas personas inculcan en la mente de sus seguidores.

 Una noche, desperté con gran ansiedad y mucho miedo, temerosa de encontrr en mi propia casa a los "muertos" con los ue hablaban los santeros, llamé a la policía, desperté a los vecinos y a mi pareja con terror y angustia, sentí un miedo idescriptible a que todo aquello que hice y viví se me revirtiera en un mal inmenso para mí o para mis hijos.

 Terminé con el psiquiatra, y otra relación rota, tomando antipsicóticos para controlar las alucinaciones, el medicamento será de por vida, y me cuesta mucho dinero mantener el tratamiento, así como tiempo y preocupación de mi familia, porque el grado en que esas personas te inculcan el miedo es inmenso. Todavía recuerdo lo que ví, lo que viví, la clase de rituales con animales muertos y cadáveres es aterrante.

Hoy, he regresado al sacramento de la Reconciliación y la Sagrad Comunión con el señor en la Santa Iglesia Católica, poco a poco voy recuperando mi paz y mi salud espiritual, y le doy inmensas gracias a Dios porque me ha llamado y me ha sacado de esta pesadilla.
 

El Espiritismo y la Santería: Testimonio de la vida real por HLI

Voy a tratar de relatarles de una manera sencilla, algunos aspectos de mi vida; en todo caso los más relacionados con mi vida religiosa y haciendo énfasis en la mistificación religiosa en que yo caí, buscando a Dios por un camino equivocado. Pero gracias a la misericordia Divina encontré el camino recto, el camino de la verdad, y se obró en mí una conversión; conversión que ha ido creciendo y madurando a través de los años y fortaleciéndome espiritualmente.
Ha llenado mi pobre mente del verdadero significado de ser católico - de ser hijo de Dios y templo vivo del Espíritu Santo, de sentir que la gracia de Dios me llena y reboza mi corazón, al saberme amado por un Dios que se nos entrega en la Eucaristía en la más sublime de las experiencias.
Hace 35 años había dejado mi patria obligado por la represión. Un mes después que yo llegué a EE.UU., todos mis compañeros cayeron bajo las balas de la tiranía. Yo me sentí desconsolado no solo por la pérdida de gente querida sino por haberlos dejado. Pensé, "qué cobarde soy"; y me preguntaba, "¿porqué ellos y no yo?" La amargura llenaba mi alma y el odio tan profundo que sentía llenaba mis días. Mis nervios explotaban por cualquier cosa, tenía deseos de pelear, de desahogar mi furia con alguien. Así fue pasando el tiempo y un compañero de trabajo me invitó en varias ocasiones a reuniones que se celebraban en su casa y lo que hacían era rezar. Y yo me preguntaba, ¿rezar, si ya se me había olvidado cómo hacerlo, y además Dios tiene un mundo entero de gente, porqué se va a fijar en mí?
Pero tanto dio ese amigo que fui a su casa, y allí conocí a su señora, una gran persona y a varias más; y después de las presentaciones empezó la reunión. Había un vaso de agua en una mesita que tenía un mantel blanco y dentro del vaso un crucifijo. En un rincón de la sala estaba otra mesa, muchos vasos y velas. A eso se le llamaba la "Bóveda Espiritual." Que conste mis queridos amigos, que no me estoy burlando ni estoy atacando a nadie, respeto mucho la manera de sentir y actuar de los demás.
Y esa fue mí primera experiencia de una Reunión Espiritual. Hubieron muchas más, y dentro de ese ambiente nuevo para mí, fui conociendo a más y más personas y me sentí un poco mejor. De todos modos, no hacíamos nada malo ya que rezábamos, aunque algo me inquietaba. ¿Estaba bien que llamáramos a los muertos? ¿No dice la Biblia que el alma viene de Dios y debe regresar a Dios? ¿Quiénes éramos nosotros para romper esa ley divina? Eso me inquietaba, pero me lo quitaba de la mente y trataba de pensar en otra cosa. Sin embargo, volvía a mi mente esa inquietud y en todo este proceso, yo no había conocido a nadie que fuera a la Iglesia o que practicara una religión, que se me acercara y me dijera si yo estaba bien o mal.
Empezaron a ir a nuestras reuniones personas que practicaban la Santería. Aquí voy a hacer un alto en mi relato y les voy a explicar un poco sobre lo que es la Santería. El nombre verdadero es Religión Somba Lucumí. (Lucumí quiere decir "yo soy tu amigo", que es lo que les decían a esos pobres negros los que los esclavizaban durante la colonización de América.) Ellos hablaban tres lenguas: el Somba, el Ejito y el Fon. Las dos primeras eran de Nigeria y la última de Dohomey. La Santería no es Brujería o Magia Negra, esta encierra en sí un sentido activo del mal que no aparece en la Santería. La Santería del Caribe por lo general no practica el mal. Por el contrario, busca la protección del Santo contra todo lo malo que hay en el mundo. La Santería no es Vudú, que es una de las tantas religiones que llegaron del Africa, ésta se quedó en Haití y tiene bastante relación con la Magia Negra. La Santería no es Espiritismo, pues el que lo practica trata de comunicarse con un espíritu por medio de un médium, aunque en la Santería también se observa el fenómeno de la posesión. No es extraño ver en casa de un santero un crucifijo en un vaso de agua; como tampoco es extraño ver a un espiritista usar yerbas para hacer un despojo. La Santería tampoco es ñañiguismo; el termino ñáñigo se aplica solamente a la sociedad secreta Abakuá.
Muchas de las personas que conocí en las reuniones Espiritistas me simpatizaron y me invitaron a sus casas a ver su "cuarto de Santo" o "sopera". En realidad no puedo precisar cuándo y en qué momento fue que yo me involucré completamente en los ritos, consultas con cocos y toque de Santo. Pero sí puedo decirles que recibí collares de mi Padrino, un santero, (el que te pone collares es tu Padrino), y participé en el sacrificio de animales junto a un Babalao. (Las mujeres o los homosexuales no pueden ser Babalaos, solo Santeros.) Así pasaron años, entre espiritistas y Santeros que trataron de hacerme Santo sin costarme nada pero yo siempre me negué. Habían cosas que no me acababan de gustar y una de éstas era que los Santeros se criticaban unos a otros y la falta de amor que se veía entre ellos. Creo que Dios estaba empezando a obrar en mí, pues mi señora muchas veces me pedía ir a Misa y yo la complacía y allí en la tranquilidad del Templo, sentía yo una paz, una tranquilidad tan grande. Era como si el tiempo se detuviera, como si retrocediera y cerrara los ojos y me veía en aquella iglesita del barrio donde yo vivía, recibiendo mi Primera Comunión. Volvía a sentir la alegría de aquel gran día. Cuando terminaba la Misa, me quedaba hablando con personas de esa parroquia, en realidad me sentía bien.
Habían pasado años (creo que 10) y había creado una gran reputación como espiritista y conocía tanto de la regla de Ocha como cualquiera que llevara la vida en eso. Y Dios seguía trabajando lentamente en mi mente y en mi corazón y me ponía personas en mi camino, que me daban mucho para meditar. También había algo que me inquietaba. Soñaba con mucha regularidad con un sacerdote que me miraba fijamente y se sonreía. Tenía una cara simpática y me decía: "deja en lo que estás, ¿no te das cuenta de que estás buscando en el camino equivocado? Me despertaba y me parecía que lo estaba viendo. Era tan real que a veces dudaba si era sueño o realidad, pero nunca sentí miedo y que conste, que yo no soy muy valiente que digamos.
Tengo una prima en Miami muy activa en la Iglesia y que siempre mantuvo una comunicación muy estrecha conmigo y venía a cada rato a mi casa y aunque respetaba mis creencias, me dejaba caer alguna crítica y de manera muy sutil algo de religión. Yo no discutía, solo la oía, porque en mi interior sabía que tenía razón. Ya yo estaba convencido de que tenía que dejar todo aquello. Pero el problema de todo el que tiene collares o prendas es el miedo y yo lo sentía; no por mí, sino por, mi esposa y mi hijo. Yo tenía que tener la seguridad de algo o alguien que me protegiera de la ira de lo que yo iba a dejar. Pobre de mí, que no me daba cuenta de que si ponía mi confianza en Jesús, el Espíritu Santo tendería un manto de protección sobre mí y mi familia y ninguna fuerza podría contra el Gran Poder de Dios. Todo consistía en abandonarme en sus brazos. A mi prima un día le dije, "todos mis hermanos están en mi país, esos que sufren, por ellos daría la vida". Y mi prima me dijo, "todos somos hermanos, si es que de verdad crees que Jesús es el hijo de Dios." Casi que me ofendí y le dije, "siempre lo he creído, lo que sí creo es que Él me ha olvidado." Ella se sonrió y me dijo, "¿nunca has pensado el porqué tú estás aquí y tus amigos murieron? Y un sacerdote me preguntó: "¿No crees acaso que Dios tiene planes contigo? Acuérdate de que los misterios de Dios nadie los sabe."
Fue pasando el tiempo y yo fui poco a poco abandonando las reuniones. Aquellos años de mi vida habían sido muy duros. Primero el odio y la amargura que sembró dentro de un pueblo un régimen ateo, después un exilio involuntario y más tarde la búsqueda de un Dios por caminos equivocados, teniéndole tan cerca y yo tan ciego. Un día mi hermana me dijo por teléfono: "Pedro, los caminos del Señor son misteriosos, yo estoy segura de que tu experiencia puede ser beneficiosa para otros que quizás estén cometiendo el mismo error involuntario."
Me involucré en todo lo que nuestra Iglesia nos pedía, más que nada, apostolado activo en mi parroquia hasta que la compañera que Dios me dio cayó en cama y se mantiene inválida. No es fácil, créanme, pero yo estoy acostumbrado a luchar y ahora no puedo temer ni fallar, pues tengo el Espíritu Santo que me fortalece y además tengo una familia que me ama y buenos amigos a los que puedo acudir y que también me quieren. Tengo mis días en que caigo en depresión pero me recupero, no puedo fallarle al Señor que tanto me da.
Aunque a muchos nos incomode reconocerlo, por lo general los que caen en estas prácticas primitivas son personas religiosas y de fe. Pero algunos cristianos con sus prejuicios y su ignorancia provocan una reacción contraproducente, cuando se encuentran con devotos de la Santería. Primero la burla, la risa de las costumbres de los que la practican por considerarlos incivilizados e inferiores. Los que se burlan de estos creyentes manifiestan su ignorancia frente a la búsqueda de Dios en los demás.
Hoy, después del Concilio Vaticano, estamos obligados y comprometidos a ser evangelizadores. No estamos en el tiempo de las Cruzadas. No es la fuerza de las armas, sino la fuerza del amor la que tenemos que emplear. Jesús nos llama a que busquemos las ovejas perdidas. Frente a cultos como la Santería tenemos una sola arma: el Evangelio y recordarles a los hermanos confundidos, que Cristo es El Camino, La Verdad y La Vida y sólo a través de Él, llegaremos al Padre.
Nota: Pedro ha sido llamado a dar este testimonio en muchas iglesias y especialmente a personas que han estado involucradas en la Santería y el Espiritismo.

Santería

Santería Religión fruto del sincretismo de religiones africanas (Yoruba) con elementos del catolicismo.-Padre Jordi Rivero

 

Historia
La Santería es una religión que tiene sus orígenes en la tribu Yoruba del África. Los Yorubas vivían en lo que se conoce hoy como Nigeria, a lo largo del Río Niger. En un tiempo tuvieron una poderosa y compleja estructura organizada en una serie de reinos, de los cuales el más importante era Benin. Este duró por 12 siglos hasta el 1896.
A finales del siglo XVIII y principios del XIX, los Yoruba pelearon una serie de guerras con sus vecinos y entre ellos. Estas peleas internas y los ataques externos llevaron a la caída y esclavización del pueblo Yoruba. Entre 1820 y 1840, la mayoría de los esclavos enviados desde Benin eran Yorubas. Estos esclavos fueron llevados a Cuba y al Brasil a trabajar en las plantaciones de azúcar. Los Yoruba pronto fueron llamados los "Lucumi", debido a su saludo "oluku mi", "mi amigo".
Las leyes españolas, al mismo tiempo que permitían la esclavitud, trataban de atenuar esa injusticia concediendo a los esclavos algunos derechos, al menos en teoría. Tenían derecho a propiedad privada, matrimonio y seguridad personal. También las leyes exigían que los esclavos fueran bautizados católicos como condición de su entrada legal a Las Indias.
La Iglesia trató de evangelizar a los negros lucumí pero las condiciones eran muy difíciles. Además de la escasez de sacerdotes, la injusticia de la esclavitud dificultaba que los lucumí comprendieran y aceptaran lo que se les enseñaba acerca de Dios. Las buenas almas que buscaban ayudarles y evangelizar eran de la misma raza que aquellos otros que les oprimían. El resultado fue que muchos aceptaron exteriormente las enseñanzas católicas mientras interiormente mantenían su antigua religión.
Con el triunfo de la revolución comunista en Cuba en 1959, más de un millón de cubanos se exilaron en otros países (principalmente en USA, en Miami, New York y Los Angeles). Entre ellos habían santeros que propagaron la Santería en sus nuevos ambientes.

Santería: una religión pagana fruto del sincretismo Yoruba + Catolicismo
En sus esfuerzos de esconder su religión africana y sus prácticas mágicas, los lucumís identificaron sus deidades africanas (orishas) con los santos del catolicismo, dando como resultado un sincretismo religioso conocido hoy como la Santería. 
La Santería adora una fuerza central y creativa llamada Olodumare. De él procede todo lo que existe, y todo regresa a él. Olodumare se expresa a sí mismo en el mundo creado a través de Ashe. Ashe es la sangre de la vida cósmica, el poder de Olodumare hacia la vida, la fuerza y la justicia. Es una corriente divina que encuentra muchos canales de mayor o menor receptividad. Ashe es la base absoluta de la realidad.
Creen que la vida de cada persona viene ya determinada antes del nacimiento en Ile-Olofi, la casa de Dios en el cielo. Aquellos que no lo cumplen serán castigados por los orishas y deben reencarnarse hasta satisfacer el castigo.
Los Santos
Los católicos veneramos a los santos comprendiendo que son seres humanos que vivieron heroicamente su fe, murieron y están ahora en el cielo desde donde interceden por nosotros gracias a su participación en la gloria de Jesucristo.
Los santeros tomaron la figura de los santos mas populares en Cuba pero para ellos ya no representa al santo sino a un orisha lucumí. Estos son dioses creados por Olodumare para manifestar su voluntad y su esencia en la creación. Estos son una personificación de Ashe. Los orishas también son los guías y protectores de la raza humana. Hicieron lo mismo con cada advocación de La Virgen Santísima conocida en Cuba.
La identificación del orisha con la figura del santo a menudo tiene que ver con las vestimentas o las razones por las que el santo o la Virgen es conocida. Así Santa Bárbara, vestida de rojo y con espada en las imágenes católicas (símbolos de su martirio), se identifica con el dios shangó, guerrero a quien se le atribuye la fuerza.
Un practicante de la Regla de Ocha (como se llama la religión en Cuba) no venera a Santa Barbara, La Virgen de Las Mercedes o La de la Caridad del Cobre, él le rinde tributo a Shangó, Obatala y Oshún, porque esos son sus orichas. 
Tabla de orishas con su respectivo santo católico:
Orisha (dioses)SantoPrincipio que se le atribuye
AgayuSan CristóbalPaternidad
BabaluayeSan LázaroEnfermedad
ElegguaSan Antonio de PaduaAbridor de caminos
Ibeji San Cosme y San Damián Niños
Inle San RafaelMedicina
Obatalá Nuestra Señora de las MercedesClaridad
OgúnSan Pedro Hierro
OlokúnNuestra Señora de la ReglaProfundidad
OrulaSan FranciscoSabiduría, destino
Osanyín San José Hierbas
Oshosi San NorbertoCaza y protección
OshúnNuestra Señora de la CaridadEros
Oya Nuestra Señora de la Candelaria Muerte
ShangóSanta Bárbara Fuerza
YemayáNuestra Señora de  Regla Maternidad
Según la Santería, la vida de cada persona está supervisada por un santo (orisha) que toma parte activa su vida diaria.  En la fiesta de su santo, la persona, debe asistir a misa y a las ceremonias de ese orisha. 
La iniciación
Antes de la iniciación la persona debe recibir una "limpieza" para purificarse. La primera iniciación es  la de los collares, conocidos como "elekes". Se entregan cinco collares que pertenecen a Eleggua, Obatalá, Shangó, Yemayá y Oshún y protegen del mal.  Se espera que la persona respete a los orishas y se comporte con moral.
La jerarquía
No todos los practicantes de la Santería son santeros.  Este nombre suele reservarse a los sacerdotes (omo-orishas) de la Santería a quienes acuden los creyentes para consultas y sacrificios.
La ceremonia en la que una persona se hace santo se llama "asiento". Se forma un vínculo entre el santero y un orisha. Después de haber recibido el "asiento" la persona puede ascender en la jerarquía de la Santería. Pasan entonces por el rito del cuchillo que les permite hacer sacrificios de animales.
Adivinación
Los sacerdotes de mayor jerarquía se llaman "babalaos". Hacen de adivinos de modo que si hay un caso muy difícil para el santero este acude al "babalao".
Las adivinaciones son para conocer el futuro o para descubrir alguna maldición o si a la persona se le ha pegado un espíritu maligno o bueno .  En caso de espíritu maligno, el santero procede a hacer "limpieza". Si el espíritu es bueno, hay que reforzarlo.  Para la adivinación los santeros utilizan diferentes formas de interpretar un oráculo. 
1-Una cadena de medallones que el babalao tira sobre su mesa. El oráculo se lee de acuerdo a como caigan los medallones.
2-Una bandeja de madera llamada "ifa" sobre la que se echa un polvo (eyero-sun).  Con un cuerno el babalao traza líneas y ceros para componer el oráculo.  Se pretende descubrir la presencia de fuerzas en torno a la persona y la naturaleza buena o mala de ellas.
3-Un tipo de adivinación es el "ikin" en el que tres babalaos usan 16 cocos para hacer adivinaciones.
 

Los sacrificios (ebbo)
A los orishas hay que ofrecerles sacrificios ("ebbo") lo cual necesitan para vivir. Puede ser fruta, vela, comida, un sacrificio, etc. El orisha consume el ashe invisible liberado de los sacrificios a través de una consagración (palabras sagradas de dedicación).
Cada orisha tiene unas hierbas y animales que le gusta consumir y solo estas cosas que disfruta el orisha son las que se deben sacrificar. La sangre y las hierbas se vierten sobre piedras rituales que representan a cada orisha y que contienen la esencia espiritual de los orishas. Por eso la Santería requiere de tiendas llamadas "botánicas" donde se venden las hierbas y otros objetos de la religión.
Hay tres tipos de sacrificios de animales:
1- Para limpiar de un mal o una maldición
2- Al orisha pidiendo su asistencia
3- Para la ceremonia de iniciación en una de los órdenes de la Santería.

Antes de que un "ebbo" pueda ser ofrecido se debe invocar el "eggun" o "Eleggua", los cuales son los espíritus de los ancestros, ya sea de la persona o de la familia santera a la que pertenece.  Eleggua es el orisha que lleva la ofrenda a los otros orishas y por eso debe honrársele primero.
Como entender la Santería
En los cinco años que fui capellán en la Ermita de la Virgen de la Caridad en Miami, tuve oportunidad de evangelizar a muchos santeros que venían pensando que visitaban al dios Oshún. Generalmente no tenían entendimiento de Jesucristo como Salvador, ni de la necesidad de conversión. Al no tener conocimiento de la revelación cristiana no veían conflicto entre ser católicos y santeros.  
Las personas suelen entrar en la Santería buscando resolver un problema. Por ejemplo, una enfermedad, la infidelidad de un esposo, problemas económicos, etc. Se les ha dicho que el santero tiene contactos especiales con el mas allá y poco se preocupan si ese contacto es con Dios o con el demonio, con tal que les de resultado. En algunos casos, la persona ha tratado de resolver el problema recurriendo a  Jesús y a Su Iglesia pero no les ha "funcionado".  He escuchado muchos testimonios en que dicen haberlo probado todo antes de entrar en la Santería. No dudo que eventualmente sientan una experiencia de Dios, pero en la santería no encontrarán la revelación de Dios que nos ha dado todo Su amor en Su Hijo Jesucristo.  
Una vez iniciado a la santería, se le dice que debe seguir para obtener mejores resultados. El santero va tomando control de la persona hasta que el miedo la gobierna.  Se le dice que si se separa, algo muy malo va sucederle...  El Santero se va convirtiendo en un personaje indispensable que domina toda la vida y del cual no hay salida.  En esto es parecido a la relación con la mafia.
Es natural que se busque resolver problemas, pero el auténtico encuentro con Dios no se puede centrar sino en el amor de Dios y en hacer la voluntad de Dios por amor aunque requiera abrazar la cruz. Dios es un Padre bueno que nos dará la fuerza para llevarla. Esa confianza, aunque no comprendamos Sus designios, es la base de nuestra fe cristiana. La obediencia muchas veces requiere abrazar grandes problemas por amor. 
Mateo 7, 21 «No todo el que me diga: "Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial."
Jesús mismo nos da el mejor ejemplo: «Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.» Lucas 22, 42
He aquí la radical diferencia: Cristo nos invita a negarnos a nosotros mismos y abrazar la cruz por amor obediente a Dios, la santería busca los poderes divinos para resolver problemas y el santero se va enfrascando en mundo espiritual que exige ciertos ritos para asegurar su bienestar. Quien es ese dios que proporciona seguridad no tiene aparente importancia para el santero. El cristiano vive en el Espíritu Santo, el santero se somete a otros espíritus.
El relativismo de la santería queda ilustrado en una carta que me escribió un babalao:
No lo trate como anatema o herejía, trate de comprender a las gentes que van de rodillas el día de San Lázaro ante Babalú-Aye para pedirle salud. Esas gentes son tan dignas de nuestro amor y comprensión como lo son los que van ante la Virgen de Guadalupe o El Cristo de Medinacelí. Trate de abrir su mente y su corazón hacia esas gentes y no las trate con desprecio y sorna, no se lo merecen aunque le recen a Yemayá o a Obatalá, al fin y al cabo tienen las misma fe y la misma necesidad que los que van a rezar a la Virgen de las Mercedes o a la Virgen de Regla........
Es precisamente por amor que anunciamos a los santeros el amor de Dios en Jesucristo. Ciertamente que son dignos de amor y comprensión. Por eso son dignos de que se les diga la verdad sobre el amor perfecto: Cristo.  
Quien ha estado en Santería necesita mucho amor y apoyo de la comunidad cristiana para librarse del miedo y de la ansiedad.  Hay que insistirle en Dios amor que viene a salvarnos, que tiene todo poder para defendernos.  Hay también que explicarle que por amor estamos dispuestos a ser fieles y obedecer sus mandamientos aunque tengamos que sufrir hasta la muerte. 
Tras la conversiónCuando ha aceptado salir de la santería, es necesario que se le exhorte a no guardar ningún amuleto ni artículo relacionado con la santería, ya que frecuentemente se sienten que no pueden soltarse del todo por miedo a castigos. Debe confesarse y se debe orar por el. Recomendamos que el sacerdote ore por liberación de cualquier espíritu maligno y le ayude a renovar su compromiso bautismal. Además la persona que sale de la santería necesita una catequesis completa y el el apoyo para incorporarse a la comunidad cristiana.
Ante toda esta realidad de lo oculto, no podemos mas que orar y sacrificarnos por todos aquellos que se encuentran atados y engañados por el demonio. Pidamos a la Santísima Virgen María que interceda por toda la humanidad trayendo las gracias de conversión a todos los hombres.
Bibliografía:-González-Wippler, Mingene. Santería: the Religion, New York: Harmony Books, 1989.
-Murphy, Joseph M. Santería: an African Religion en America. Boston: Beacon Press, 1988.
-Steffon, Jeffrey J. Satanism, is it Real?. Ann Arbor: Servant Publications, 1992.

Agradezco también la contribución recibida de varios adeptos a esta religión.

Debemos Conservar la Pureza de Nuestra Fe.Carta Pastoral de Monseñor EDUARDO BOZA MASVIDAL
Obispo Cubano

Se está produciendo un fenómeno en nuestro pueblo cubano del exilio que nos debe preocupar profundamente a todos los que queremos una Cuba verdaderamente cristiana. Me refiero al auge de la Santería y del sincretismo religioso, especialmente en algunas zonas como Miami, Nueva York, y Nueva Jersey, hasta el punto de que ya la Santería ha sido admitida oficialmente como una "religión" a la par con las demás en algunos estados de los Estados Unidos.

Quizás en el fondo de todo esto subyace un ansia de lo sobrenatural como contrapeso al vacío espiritual de una sociedad secularizada y tecnificada, unido a una deficiente atención religiosa por la diversidad de idioma y de costumbres. No es mi propósito detenerme aquí a estudiar las causas de este fenómeno, sino sólo fijarme en algunos puntos que nos ayuden a superarlo positivamente y hacer un llamado a todo nuestro pueblo para que conservemos la pureza de nuestra fe.
ORIGEN: El origen de la Santería en Cuba es perfectamente explicable. Poco después del descubrimiento, junto con los conquistadores, vinieron los misioneros que hicieron una profunda labor evangelizadora y sembraron en nuestro pueblo la semilla de la fe cristiana. Pero cuando se cometió aquella tremenda injusticia de traer de Africa negros como esclavos, arrancados inhumanamente de su patria y de su familia, aquellos hombres no pudieron ser debidamente evangelizados. Ni los sacerdotes sabían sus lenguas africanas ni ellos entendían el español. Se les hacia ir a la iglesia y practicar la religión católica, pero sin que hubiera habido una verdadera conversión: por dentro ellos seguían pensando en sus dioses paganos, "y cuando veían en los templos católicos las imágenes de los santos cristianos, sin ninguna mala intención de su parte, los identificaban con alguno de sus dioses, con los que les encontraban algún parecido o algún punto de contacto. Así nació y fue creciendo esa mezcla y confusión religiosa que después se extendió aún a personas de otro origen y raza.

¿Por qué no se pueden conciliar el Cristianismo y la Santería? Vamos a señalar dos o tres diferencias fundamentales:

1- El Cristianismo es monoteísta, cree en un solo Dios. El Dios cristiano es el Dios de la Biblia, uno en naturaleza y trino en personas, Creador y Señor de todas las cosas. Esta creencia en un solo Dios es tan fundamental en nuestra fe, que para defenderla lucharon mucho los profetas en el Antiguo Testamento, ya que el pueblo de Israel tenía constantemente la tentación de volverse hacia los dioses de los pueblos paganos vecinos y los profetas les hacían una crítica dura e irónica haciéndoles ver que esos eran dioses falsos, hechura de manos humanas, que tienen ojos y no ven, tienen oídos y no oyen, tienen boca y no hablan y es por eso que la ley de Moisés les prohibía hacerse imágenes para apartarlos de esa tentación. Jesucristo es ese único y verdadero Dios hecho hombre por amor a nosotros.

La Santería, en cambio, es politeísta, cree en muchos dioses, cuyos nombres ha dado a las imágenes de la Virgen María y de los santos cristianos. Pero la Virgen María y los santos cristianos no son dioses; son puras criaturas humanas, personas reales que han existido, y en su vida han dado ejemplo de fidelidad a Dios y de santidad de vida. Es algo completamente distinto.
2- El Cristianismo es una religión de amor. Ese único Dios verdadero es un Padre que nos ama y al que nosotros amamos. En la oración acudimos a El con confianza de hijos y en su Providencia descansamos confiados.
La Santería, en cambio, es la religión del temor, del miedo. Hay que hacer cosas para librarse de males y apartar poderes maléficos, o para tener suerte y hacer propicios los dioses. Se teme mas que se ama.
3- El Cristianismo nos lleva a hacernos mejores, a transformar nuestra vida. En la medida en la que vayamos viviendo de verdad tenemos que hacernos mejores, vencer nuestros defectos y adquirir más virtudes, más dominio de nosotros mismos, más caridad, más humildad, más espíritu de servicio, en una palabra, más santidad.

La Santería, en cambio, se queda en prácticas externas, en ritos y ceremonias que no nos transforman por dentro y que adquieren cierto sentido mágico cuyo efecto depende de los actos en sí, sin que cambiemos interiormente.

Señalaremos finalmente algunas normas pastorales. Nuestra actitud con las personas que practican la Santería no ha de ser una actitud cerrada, de rechazo total, sino una invitación a la reflexión y a la purificación de la fe:

1- Un llamado a no mezclar. La Iglesia Católica, en el Concilio Vaticano II, proclamó el principio de la libertad religiosa, o sea, el respeto que merece cada hombre que sinceramente y de buena fe practica una religión. Por eso la Iglesia mira con ese respeto las religiones africanas para aquellos que han nacido en ellas y allí tratan sinceramente a Dios. Pero a lo que no hay derecho es a la mezcla de elementos de dos religiones distintas, no siendo así una cosa ni otra. Esto que en su origen tuvo una explicación razonable y sin mala fe, como apuntábamos anteriormente, no la sigue teniendo cuando ya no existen esas razones. Si creemos en los dioses africanos, digámoslo claramente y esa será entonces nuestra  religión; si somos cristianos, seámoslo de verdad y aceptemos nuestra fe en toda su pureza.

2- Aprovechemos los elementos válidos que hay en toda religión para purificarlos a través de una verdadera labor evangelizadora. El Concilio Vaticano II en la declaración "Nostra Aetate" sobre la "Iglesia Católica y las Religiones no Cristianas", dice que en toda religión hay "un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombre" aunque esté también mezclada con muchos errores. Así hemos de partir de estos elementos positivos que hay en la Santería para llevar a una verdadera fe. Así por ejemplo, la creencia en Dios. Estas personas no son ateas ni materialistas. Creen en lo sobrenatural, en un ser supremo. Aquí ya tenemos un poco de terreno ganado. Lo que hay que hacer es purificar esa idea de Dios hasta llegar al Dios Uno, Creador y Señor, al Dios Padre, al Dios Amor. Estas personas dan culto a los santos. Habría que partir de ahí para llegar a lo que es verdaderamente un santo, que no es un ser mitológico, sino un ser real, cuyo nacimiento y vida conocemos, que amó heroicamente a Dios y al prójimo y nos dio un ejemplo y nos señala un caminó.

Ciertamente, esta labor evangelizadora es dura, lenta y difícil, y sería más fácil rechazar todo y quedarnos tranquilos pensando que somos los verdaderos cristianos, pero entonces no estaríamos acercando estas personas al verdadero Dios.

Hay un último punto que creo no se puede pasar por alto: la explotación comercial de la Santería, y esto sí debe merecer nuestra repulsa y condenación.  Vemos corno proliferan las llamadas "Botánicas" en las cuales se venden toda clase de objetos, yerbas, pomadas, collares, etc. por personas que muchas veces no creen absolutamente en nada de eso, pero la hacen porque esa les deja dinero y es un buen negocio. No se puede explotar así la fe del pueblo. Es algo absolutamente reprobable ante Dios y es un signo más de la entronización del dios "dinero" que para muchos es el supremo valor.

Que estas palabras sirvan de invitación a todos para vivir un cristianismo auténtico y profundo, sin mistificaciones ni deformaciones, alimentado en la palabra de Dios contenida en la Biblia, y que la devoción a la Santísima Virgen María de la Caridad. nuestra Madre y Patrona, sea para nosotros camino para ir a Jesús y formar así un pueblo verdaderamente cristiano.

-Monseñor Eduardo Boza Masvidal, 24 de octubre, de 1977
Mon. Boza fue obispo auxiliar de La Habana hasta que fue expulsado por el régimen comunista de Cuba. Reside en Los Teques, Venezuela.