sábado, 8 de noviembre de 2014

¿Comunion en la mano o en la boca? "Este modo de distribuir la santa comunión (en la boca), considerando en su conjunto el estado actual de la Iglesia, debe ser conservado no solamente porque se apoya en un uso tradicional de muchos siglos, sino, principalmente, porque significa la reverencia de los fieles cristianos hacia la Eucaristía. [...]" (Memoriale Domini, Pablo VI )





(ACI/InfoCatólica) Al responder a la pregunta de ACI Prensa sobre la costumbre recuperada por el Papa Benedicto XVI de que los fieles que reciben de él la Eucaristía lo hagan en la boca y de rodillas, el Cardenal Cañizares dijo que eso se debe “al sentido que debe tener la comunión, que es de adoración, de reconocimiento de Dios”. Arrodillarse, dijo, “es la señal de adoración que es necesario recuperar. Yo creo que es necesario para toda la Iglesia que la comunión se haga de rodillas”.
“Es sencillamente saber que estamos delante de Dios mismo y que Él vino a nosotros y que nosotros no lo merecemos”, afirmó el cardenal. “De hecho –añadió– si se comulga de pie, hay que hacer genuflexión, o hacer una inclinación profunda, cosa que no se hace”.

No se puede trivializar la comunión

El Prefecto vaticano dijo además que “si trivializamos la comunión, trivializamos todo, y no podemos perder un momento tan importante como es comulgar, como es reconocer la presencia real de Cristo allí presente, del Dios que es amor de los amores como cantamos en una canción española”.
Al ser consultado por ACI Prensa sobre los abusos litúrgicos en que incurren algunos actualmente, el Cardenal dijo que es necesario “corregirlos, sobre todo mediante una buena formación: formación de los seminaristas, formación de los sacerdotes, formación de los catequistas, formación de todos los fieles cristianos”.
Esta formación, explicó, debe hacer que “se celebre bien, para que se celebre conforme a las exigencias y dignidad de la celebración, conforme a las normas de la Iglesia, que es la única manera que tenemos de celebrar auténticamente la Eucaristía”.
Finalmente el Cardenal Cañizares dijo a ACI Prensa que en esta tarea de formación para celebrar bien la liturgia y corregir los abusos, “los obispos tenemos una responsabilidad muy particular, y no podemos dejarla de cumplir, porque todo lo que hagamos en que la Eucaristía se celebre bien será hacer que en la Eucaristía se participe bien”.

Durante el Sínodo de Obispos en el Vaticano el 5 de Octubre, 2005, el  ExArzobispo Jan Pawel Lenga de Karaganda, Kazajstán declaró:


 
"entre las innovaciones litúrgicas producidas en el mundo Occidental, dos in particular tienden a nublar el aspecto visible de la Eucaristía, especialmente en cuanto concierne a su centralismo y su santidad: la remoción del Tabernáculo del centro y la distribución de la Comunión en la mano."
"La Comunión en la mano," dijo él, “se está dispersando y aún prevaleciendo como siendo más fácil, como una clase de moda... Por lo tanto, humildemente propongo las siguientes proposiciones: que la Santa Sede proclame una regulación universal que establezca que la manera oficial de cómo recibir la Comunión sea en la boca y de rodillas; con la Comunión en la mano siendo únicamente para el clero."
Asimismo él pidió que "los obispos en lugares donde la Comunión en la mano ha sido introducida, trabajen con prudencia pastoral para traer a los fieles de regreso lentamente al rito oficial de la Comunión, válido para todas las iglesias locales."

La más antigua práctica de distribución de la Comunión fue, muy probablemente, la de dar la Comunión a los fieles en la palma de la mano. Sin embargo, la historia de la Iglesia evidencia también el proceso, iniciado tempranamente, de transformación de esta práctica. Desde la época de los Padres, nace y se consolida una tendencia a restringir cada vez más la distribución de la Comunión en la mano y a favorecer la distribución en la lengua. El motivo de esta preferencia es doble: por una parte, evitar al máximo la dispersión de los fragmentos eucarísticos; por otra, favorecer el crecimiento de la devoción de los fieles hacia la presencia real de Cristo en el sacramento.
A la costumbre de recibir la Comunión sólo sobre la lengua hace referencia también santo Tomás de Aquino, el cual afirma que la distribución del Cuerpo del Señor pertenece sólo al sacerdote ordenado. Esto, por diversos motivos, entre los cuales el Doctor Angélico cita también el respeto hacia el sacramento, que “no es tocado por nada que no esté consagrado: y, por eso, están consagrados el corporal, el cáliz, y también las manos del sacerdote, para poder tocar este sacramento. A ningún otro, por lo tanto, le es permitido tocarlo, fuera de casos de necesidad: si, por ejemplo, estuviera por caer al suelo u otras contingencias similares” (Summa Theologiae, III, 82, 3).
A lo largo de los siglos, la Iglesia siempre ha tratado de caracterizar el momento de la Comunión con sacralidad y suma dignidad, esforzándose constantemente por desarrollar de la mejor manera gestos externos que favorecieran la compresión del gran misterio sacramental. En su atento amor pastoral, la Iglesia contribuye a que los fieles puedan recibir la Eucaristía con las debidas disposiciones, entre las cuales figura el comprender y considerar interiormente la presencia real de Aquel que se va a recibir (cf. Catecismo de san Pío X, nn. 628 e 636). Entre los signos de devoción propios de los que comulgan, la Iglesia de Occidente estableció también el estar de rodillas. Una célebre expresión de san Agustín, retomada en el n. 66 de la Sacramentum Caritatis de Benedicto XVI, enseña: “Nadie come de esta carne [el Cuerpo eucarístico] sin antes adorarla [...], pecaríamos si no la adoráramos” (Enarrationes in Psalmos, 98,9). Estar de rodillas indica y favorece esta necesaria adoración previa a la recepción de Cristo eucarístico.
En esta perspectiva, el entonces cardenal Ratzinger había asegurado que “la Comunión alcanza su profundidad sólo cuando es sostenida y comprendida por la adoración” (Introducción al espíritu de la liturgia). Por eso, él consideraba que “la práctica de arrodillarse para la santa Comunión tiene a su favor siglos de tradición y es un signo de adoración particularmente expresivo, del todo apropiado a la luz de la verdadera, real y sustancial presencia de Nuestro Señor Jesucristo bajo las especies consagradas” (cit. en la Carta This Congregation de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, del 1° julio de 2002).

Juan Pablo II, en su última encíclica, Ecclesia de Eucaristia, escribió en el n. 61:

“Al dar a la Eucaristía todo el relieve que merece, y poniendo todo esmero en no infravalorar ninguna de sus dimensiones o exigencias, somos realmente conscientes de la magnitud de este don. A ello nos invita una tradición incesante que, desde los primeros siglos, ha sido testigo de una comunidad cristiana celosa en custodiar este «tesoro». [...] No hay peligro de exagerar en la consideración de este Misterio, porque «en este Sacramento se resume todo el misterio de nuestra salvación»”.

En continuidad con la enseñanza de su Predecesor, a partir de la solemnidad del Corpus Domini del 2008, el Santo Padre Benedicto XVI comenzó a distribuir a los fieles el Cuerpo del Señor, directamente en la lengua y estando arrodillados.


El Vaticano pide que, al dar la Paz, ni el sacerdote abandone el altarni los fieles se desplacen.


La Congregación del Culto Divino recomienda evitar abusos como la introducción 
de un canto por la Paz, desaconseja el desplazamiento de los fieles para
 intercambiar la Paz, o que el sacerdote abandone el altar para dar la paz.

Publicado por:

PildorasdeFe.net
   



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Según informa la diócesis de Lérida, a cuyo frente está monseñor Joan Piris, el prefecto para
 la Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, el cardenal Antonio 
Cañizares Llovera, ha dirigido un documento al presidente de la Conferencia Episcopal 
Española donde se recogen las conclusiones del debate abierto sobre la oportunidad o no 
de mantener el signo de la Paz en la forma y el momento que está teniendo lugar durante la Misa.
Este debate se abrió a raíz del Sínodo de los Obispos sobre la Eucaristía (2005, Propositio 23) 
y de la invitación del papa Benedicto XVI en su exhortación apostólica Sacramentum caritatis (2007)
, donde invitaba a las congregaciones competentes a estudiar el tema. La Congregación del
 Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos inició la tarea de tomar en consideración
 las opiniones de las diferentes conferencias episcopales del mundo, fruto que ha dado 
como resultado el documento que adjuntamos donde, mayoritariamente hay una propuesta de 
mantener el ‘rito’ y ‘signo’ de la Paz en el lugar y forma que tiene en el Ordinario de la Misa, 
al considerarlo una característica del rito romano y al no creer conveniente para los fieles 
introducir cambios estructurales en la celebración eucarística en estos momentos.
A la vez, el mismo documento hace unas 
observaciones y apunta unas consideraciones 
prácticas para expresar mejor el contenido del signo
 de la paz y para moderar los excesosque generan 
confusión en la asamblea litúrgica momentos antes 
de la Comunión. En este sentido, la Congregación 
del Culto Divino dice que, si los fieles no comprenden
 o demuestran no entender el significado de este signo, 
se debilita el concepto cristiano de la Paz y resulta 
infructuoso este gesto. Por todo ello, invita a aprovechar la oportunidad de hacer catequesis, 
ofreciendo unas líneas orientativas.
Una de las recomendaciones es aclarar que el rito de la Paz llega a su significado más 
profundo con la oración y el contexto mismo de la Eucaristía, por lo cual darse la paz 
correctamente entre los participantes de la Misa enriquece su significado. Ahora bien, 
también apunta el documento que por eso mismono es necesario invitar “mecánicamente”
 a darse la paz, si se prevé que tal intercambio no se producirá de una manera adecuada.
 Entonces se invita a omitirlo.
En este sentido, la Congregación del Culto Divino recomienda evitar abusos como la 
introducción de un canto por la Paz, inexistente en el rito romano; desaconsejar el 
desplazamiento de los fieles para intercambiarse la Paz, o que el sacerdote abandone 
el altarpara darla a algunos fieles.

Cuando las almas del Purgatorio vuelven de entre los muertos

WEB-Purgatory-Keoni-Cabral-CC
A día de hoy no oímos hablar mucho del Purgatorio, y es una pena porque la mayor parte de nosotros tendrá mucha suerte si va allí en lugar de acabar directamente en el Infierno. Y en el caso de que alguno se lamente del hecho de que Dios es malo o moralista porque manda a la gente al Infierno, debería recordar que depende completamente de nosotros, habiendo usado el don del libre albedrío para decir a Dios “No”.

¡Qué (terrible pero maravilloso) don sería si una noche nos despertara la presencia de un familiar o un amigo difunto que nos pide oraciones y sacrificios, y celebrar misas para salir del Purgatorio! Y sobre todo si ese alma sufriente dejara un signo permanente de manera que  – a la luz del día y para siempre desde ese momento – pudiéramos saber que esta visita no fue una pesadilla provocada por el vino o por comer algo extraño en la cena.

En la parábola de Jesús del hombre rico y de Lázaro (Lc 16:19-31), el rico epulón desde el Infierno reza al padre Abraham para que envíe “a alguien entre los muertos” para decir a sus hermanos que se arrepientan. Abraham replica: “Si no escuchan a Moisés y los Profetas, tampoco harán caso de uno que resucite de entre los muertos”. La referencia, obviamente, era a la resurrección de Jesús, pero en su gran misericordia, el Señor ha mandado a muchos emisarios de entre los muertos a los vivos, y estos han dejado numerosas pruebas detrás.

Por “pruebas” no me refiero a los testimonios escritos de santos sobre el Purgatorio o el Infierno – de santos Margarita María Alacoque, Gertrudis, Brígida de Suecia, Juan María Vianney, María Faustina, Catalina de Siena, Catalina de Génova y otros, y de VIDENTES como los niños de Fátima o Kibeho, Medjugorje o Garabandal. Las pruebas concretas reales están recogidas en una pequeña habitación fuera de la sacristía de una iglesia de Roma, el Sacro Cuore di Gesù in Prati (llamada también Sacro Cuore del Suffragio). Esta iglesia neogótica, terminada en 1917, está en las orillas del Tíber, a diez minutos de la plaza de San Pedro. Es única porque es la única iglesia de estilo gótico de Roma y porque acoge el Pequeño Museo del Purgatorio.

La misión de la Orden del Sagrado Corazón, fundada en 1854 en Francia, era rezar y ofrecer misas por el descanso de las almas del Purgatorio. Su capilla en Roma, dedicada a Nuestra Señora del Rosario, fue destruida por un incendio el 15 de septiembre de 1897. Después del incendio, el sacerdote al que se había confiado la capilla, padre Victor Jouët, se quedó sin palabras viendo la imagen de un rostro sufriente de la que parecía un alma del Purgatorio en uno de los muros quemados. Pío X le permitió viajar por toda Europa recogiendo reliquias que atestiguaran las visitas de las almas del Purgatorio.

Una reliquia en el museo muestra una sección de madera de un escritorio perteneciente a la VENERABLE madre Isabella Fornari, abadesa del Monasterio de las Clarisas Pobres de San Francisco en Todi. Madre Isabella fue visitada por el abad precedente, el difunto padre Panzini, de la orden de los Benedictinos Olivetanos en Mantua el 1 de noviembre de 1731. Para mostrarle que estaba sufriendo en el Purgatorio, el abad puso la mano izquierda “llameante” en el escritorio, dejando una huella quemada, y grabó una cruz sobre la madera con su índice ardiente. Posó también la mano sobre la manda del hábito de la abadesa, quemando el tejido y llegando hasta el brazo hasta el punto de hacerlo sangrar. La abadesa refirió lo sucedido a su confesor, el sacerdote de la Santa Cruz Isidoro Gazata, quien le pidió que cortara las partes del hábito y donara el pequeño escritorio. Quedó claro que todo tenía origen sobrenaturalEn 1815 Marguerite Demmerlé, que vivía en la diócesis francesa de Metz, fue visitada por un alma que se identificó como su suegra, muerta de parto treinta años antes, y le pidió que fuera en peregrinación al santuario de Nuestra Señora de Mariental y que celebrara dos misas por ella. Marguerite le pidió un signo, y el alma puso su mano en el libro que Marguerite estaba leyendo - “La imitación de Cristo” -, dejando la huella en la página abierta. La suegra volvió a aparecerse después de la peregrinación y de las misas para darle las gracias y decirle que había sido liberada del Purgatorio.

En 1875 Luisa Le Sénèchal, muerta dos años antes, se apareció a su marido Luis en su casa de Ducey, en Francia. Pidiendo sus oraciones, dejó signos quemados de sus cinco dedos sobre el gorro de dormir como prueba concreta para su hija de la petición de decir misas por el descanso de su alma.

En el Pequeño Museo del Purgatorio se pueden ver una docena de objetos de este tipo.

Estos ejemplos no tienen intención de aterrorizar, y se pueden encontrar muchos más en los libros escritos por el jesuita francés del siglo XIX, padre F.X. Schouppe, por ejemplo en “Purgatorio explicado”. El jesuita escribía:

Dándonos una advertencia de este tipo, Dios nos muestra una gran misericordia. Nos exhorta del modo más eficaz a asistir a las pobres almas sufrientes y a estar atentos en lo que respecta a nosotros.

Aunque la Iglesia no afirma conocer la naturaleza del sufrimiento de las almas del Purgatorio, los comentarios del papa Benedicto XVI y los escritos de Santa Catalina de Génova (1447-1510), sobre todo su “Tratado del Purgatorio”, son instructivos. La Santa describió el Purgatorio no como un lugar envuelto en llamas, sino más bien como un estado en el que las almas experimentan el tormento de las llamas interiores reconociendo su pecaminosidad frente a la perfección de la santidad de Dios y a Su amor por ellos.
 

martes, 4 de noviembre de 2014

¿PUEDEN VISITARNOS LAS ALMAS DEL PURGATORIO?


Una Visita delPurgatorio
 -Convento de las Terciarias Franciscanas, Foligno, Italia

Purgatorio

El día 4 de noviembre de 1859 murió de apoplejía fulminante, en el convento de Terciarias Franciscanas de Foligno, una buena hermana llamada Teresa Margarita Gesta, que era hace muchos años maestra de las novicias y a la vez encargada de la pobre ropería del monasterio. Había nacido en Córcega, en Bastia, en 1797 y había entrado en el monasterio en febrero de 1826. 

Doce días después de la muerte de sor Teresa, el 17 de noviembre, la hermana Ana Felicia, que la había ayudado en su empleo y que la reemplazó después de su muerte, iba a entrar en la ropería, cuando oye gemidos que  parecían salir del interior del aposento. Algo azorada, se apresuró a abrir la puerta: no había nadie. Mas dejándose oír nuevos gemidos acentuados, ella, a pesar de su ordinario valor, sintió miedo.

"¡Jesús, María!; -exclamó - ¿qué es esto?".

Aún no había concluido, cuando oyó una voz lastimera, acompañada de este doloroso suspiro:

"¡Oh, Dios mío! ¡cuánto sufro! Oh Dios! que peno tanto!".

La hermana, estupefacta, reconoció pronto la voz de la pobre sor Teresa. Se repone como puede, y le pregunta:

"¿Y por qué?"

"A causa de la pobreza", responde sor Teresa.

"¡Cómo!... - replica la hermana - ¡vos que erais tan pobre!"

"No es por mí misma, sino por las hermanas, a quienes he dejado demasiada libertad en este punto. Y tú ten cuidado de ti misma".

Y al mismo instante la sala se llenó de un espeso humo, y la sombra de sor Teresa apareció dirigiéndose hacia la puerta, deslizándose a lo largo de la pared. Llegando cerca de la puerta, exclamó con fuerza:

"He aquí un testimonio de la misericordia de Dios".

Y diciendo esto tocó el tablero superior de la puerta, dejando perfectamente estampada en la madera calcinada su mano derecha, y desapareciendo en seguida.

La pobre sor Ana Felicia se había quedado casi muerta de miedo. Se puso a gritar y pedir auxilio. Llega una de sus compañeras, luego otra y después toda la Comunidad; la rodean y se admiran todas de percibir un olor a madera quemada. Buscan, miran y observan en la puerta la terrible marca, reconociendo pronto la forma de la mano de sor Teresa, que era notablemente pequeña. Espantadas, huyen, corren al coro, se ponen en oración, y olvidando las necesidades de su cuerpo, se pasan toda la noche orando, sollozando y haciendo penitencia por la pobre difunta, y comulgando todas por ella al día siguiente.

Espárcese por fuera la noticia; los Religiosos Menores, los buenos sacerdotes amigos del monasterio y todas las comunidades de la población unen sus oraciones y súplicas a las de las Franciscanas. Este rasgo de caridad tenía algo de sobrenatural y de todo punto insólito.

Sin embargo, la hermana Ana Felicia, aun no repuesta de tantas emociones, recibió la orden formal de ir a descansar. Obedece, decidida a hacer desaparecer a toda costa en la mañana siguiente la marca carbonizada que había causado el espanto de todo Foligno. Mas, he aquí que sor Teresa Margarita se le aparece de nuevo.

"Sé lo que quieres hacer; -le dice con severidad -;quieres borrar la señal que he dejado impresa. Sabe que no está en tu mano hacerlo, siendo ordenado por Dios este prodigio para enseñanza y enmienda de todos. Por su justo y tremendo juicio he sido condenada a sufrir durante cuarenta años las espantosas llamas del purgatorio, a causa de las debilidades que he tenido a menudo con algunas de nuestras hermanas. Te agradezco a ti y a tus compañeras tantas oraciones, que en su bondad el Señor se ha dignado aplicar exclusivamente a mi pobre alma; y en particular los siete salmos penitenciales, que me han sido de un gran alivio".

Después, con apacible rostro, añadió:

"¡Oh, dichosa pobreza, que proporciona tan gran alegría a todos los que verdaderamente la observan!".

Y desapareció.

Por fin, al siguiente día, 19, sor Ana Felicia, habiéndose acostado y dormido, a la hora acostumbrada, oye que la llaman de nuevo por su nombre, despiértase sobresaltada, y queda clavada en su postura sin poder articular una palabra. Esta vez reconoció también la voz de sor Teresa, y al mismo instante se le apareció un globo de luz muy resplandeciente al pie de su cama, iluminando la celda como en pleno día, y oyó que sor Teresa con voz alegre y de triunfo, decía estas palabras:

"Fallecí un viernes, día de la Pasión y otro viernes me voy a la Gloria... ¡Llevad con, fortaleza la  cruz!... ¡Sufrid con valor!". 

Y añadió con dulzura: "¡Adiós! ¡adiós! ¡adiós!...

Se transfigura en una nube ligera, blanca, deslumbrante, y volando al cielo desaparece.

Abrióse en seguida una información canónica por el obispo de Foligno y los magistrados de la población. El 23 de noviembre, en presencia de un gran número de testigos, se abrió la tumba de sor Teresa Margarita, y la  marca calcinada de la pared se halló exactamente conforme a la mano de la difunta.

El resultado de la información fue un juicio oficial que consignaba la certeza y la autenticidad de lo que acabamos de referir. En el convento se conserva con veneración la puerta con la señal calcinada. La Madre abadesa, testigo del hecho, se ha dignado enseñármela (dice Mons. de Ségur), y mis compañeros de peregrinación y yo hemos visto y tocado la madera que atestigua de modo tan temible que las almas que, ya sea temporal, ya sea eternamente, sufren en la otra vida la pena del fuego, están compenetradas y quemadas por el  fuego. 

Cuando, por motivos que sólo Dios conoce, les es dado aparecer en este mundo, lo que ellas tocan lleva la señal del fuego que les atormenta; parece que el fuego y ellas no forman más que uno; es como el carbón  cuando está encendido.

***   ***   ***

En medio de la crisis que hunde al mundo moderno en un rebrotar inmenso del paganismo, con todas sus secuelas de brutalidad y salvajismo, la fe, debilitada y languideciente, en las Verdades reveladas, nos presenta el espectáculo de personas tan preocupadas, hasta el traumatismo psicológico, por la "suerte" de las especies animales y aún las vegetales, que despliegan esfuerzos y queman energías en campañas medioambientales, mientras abandonan, sin la más mínima consideración, a sus seres queridos, (padres, hermanos, esposos o amigos) a sufrimientos atroces sin hacer nada por ellos, pudiendo haberles ayudado inmensamente si aún tuvieran algo de fe. Santo Tomás enseña que el dolor más grande en la tierra es menor que el más pequeño en el Purgatorio.

Pero lo peor de esta situación, y lo más doloroso, es constatar que este olvido de las almas de nuestros seres queridos ha sido causado, en gran medida, por la negligencia o la traición de hombres de Iglesia que no creen, o parecen no creer más el la realidad del Purgatorio, volcando sus esfuerzos "pastorales", casi exclusivamente, en los pleitos políticos contingentes, y curiosamente con el mismo fuerte cariz ideológico que alimenta dichas campañas medioambientales.

Por nuestra parte encomendemos a dichas almas abandonadas a su suerte que constituyen la parte de la Iglesia purgante cuyas oraciones, a su vez, a favor nuestro no dejan de favorecernos, hagamos celebrar el Santo Sacrificio de la Misa, aprovechemos para ganar las indulgencias del jubileo para aplicarlas a nuestros seres queridos o a quienes quizás por culpa nuestra sufren en el Purgatorio. Cumplamos este deber ya sea en justicia o caridad; Un día, con seguridad, seremos nosotros los necesitados del auxilio que nos puedan prestar las almas fieles pertenecientes, en ese entonces, a la Iglesia militante.

Muchos al leer estas cosas las desprecian como puros cuentos.  No quieren reconocer que la realidad del purgatorio que es enseñanza del magisterio y ha sido confirmada por numerosos testimonios.  Pero el Señor no deja de advertirnos por el bien de los pocos que abren su corazón a la conversión. 

"Concédeles Señor el descanso eterno: y brille para ellas la luz perpetua!"

Hay que hacer distinciones: 

-Primero: No confunda "fantasmas" (que no existen) con las almas de difuntos. Todos los humanos tenemos alma y cuando morimos esas almas irán al cielo o al infierno o, temporalmente al purgatorio, en camino al cielo.

-Segundo: Hay una gran diferencia entre:
   
 1: "
Invocar (evocar o llamar) a los muertos".(Práctica utiliñada por el espiritismo, la ouija, la "trans-comunicación" y otras de la Nueva Era y del satanismo).  Es adivinación los cual es pecado grave. Personas que practican estas cosas quedan muchas veces gravemente afectadas y hasta pueden ser poseídas por el demonio. 
    2: Muy otra cosa es 
que Dios soberanamente disponga que un alma se comunique con nosotros. Dios puede permitir, en Su inmensa Bondad y Misericordia, que algunas almas purgantes recurran a sus hermanos de la Iglesia Militante.Son las almas del purgatorio (no nosotros en la tierra) las que procuran esa comunicación. NO lo hacen no para satisfacer alguna curiosidad nuestra sino para pedir auxilios, sufragios y oraciones. Nosotros en la tierra no podemos evocar esas visitas. Si ocurren las respetamos y respondemos para ayudarles (especialmente ofreciendo la Santa Misa) .

-Por lo General, las Benditas Almas han visitado a personaspiadosas o en camino a la santidad. Entre las personas que han recibido visitas de las Benditas Almas: Santa Gemma Galgani, el Papa San Gregorio MagnoSanta Brígida de Suecia,Santa Catalina de GénovaSanta FaustinaSta. Margarita María, y otros. ¡No se puede negar el testimonio de tantos santos reconocidos por la Iglesia!

-La Santa Iglesia no exige creer en Revelaciones Privadas. Estas no añaden ninguna nueva verdad a la fe. Si una visita particular de un alma del purgatorio ocurrió o no, no es materia de fe ni cambia nuestra fe. 

Aun cuando no se ha invocado un espíritu y pareciera que una experiencia es iniciativa de Dios, hay que ser muy prudentes ya que el Maligno puede engañarnos apareciéndose como La Virgen María, un ángel de luñ o como alma en pena. Puede fingir dando mensajes que parecen buenos para engañar después.  

-Hay circunstancias psicológicas y emocionales que, por el gran dolor moral, pueden hacer creer (como por autosugestión, por emociones profundas) en las visitas de seres queridos muertos. Pero tampoco hay que descartarestas visitas como fraudulentas o explicables desde la mera psicología; negándoseles su libertad de aparecerse (por permisión de Dios). Santa Teresa de Avila, mujer de extraordinaria sensateñ y realismo, reconocida por la Iglesia como doctora de la oración, cuenta que San Pedro de Alcántarala visitó después de muerto para avisarle que se iba al cielo.

-La Sagradas Escrituras no agotan todo el Patrimonio de FE de la Santa Iglesia Católica. Mas bien la Biblia se debe interpretar junto con la Tradición Apostólica. La Iglesia, guiada por el Espíritu Santo, tal como lo prometió Jesucristo, reconoce la autenticidad de ciertas experiencias místicas y las enseñanñas de aquellos que canoniña como santos. Negarlo sería negarle a la iglesia derecho de canoniñar o beatificar, y corroborar la veracidad de tales experiencias místicas.

-Jesús en el Evangelio habla del Caso del Rico Epulón y el Pobre Lañaro. En este relato la visita del difunto Láñaro a la tierra espedida por el rico desde el infierno. Vemos que las almas están bajo la autoridad de Dios, quien en este caso niega la visita. (ElSeno de Abraham no era propiamente el Paraíso Celestial, (que se abriría con la Muerte y Resurrección de Jesús), tampoco era elpurgatorio actual, aunque, al no poder goñar en plenitud de Dios ya es un purgatorio. El Seno de Abraham era la Patria ansiada de los fieles del Antiguo Testamento.

Artículo elaborado con la asistencia de: 
Padre Fray Pío de Jesús Crucificado
FRANCISCANOS RECOLETOS de la CRUñ
APARTADO POSTAL 11
C.P. 48500
Cocula, Jalisco, México

sábado, 1 de noviembre de 2014

NOVIEMBRE MES DEDICADO A LAS BENDITAS ALMAS DEL PURGATORIO

Ofrezcamos oraciones y sacrificios por la Benditas Almas del Purgatorio

"Ahora, Señor, voy lejos de Vos, a las llamas purificadoras; pero voy gozoso, porque allí he de amaros, Redentor mío, mi Dios y mi todo... Gozoso voy; más sabed que en ese tiempo en que he de estar lejos de Vos, esa separación temporal será mi mayor pena. Contaré, Señor, los instantes hasta que me llaméis... Tened compasión de un alma que os ama con todas sus fuerzas y que suspira por veros para más amaros"
 
"Concédeles Señor un descanso eterno y que brille para ellas la Luz que no tiene fin"

San Cirilo de Alejandría dijo que “sería preferible sufrir todos los posibles tormentos en la Tierra hasta el día final que pasar un solo día en el Purgatorio”.

“Debemos ayudar a los que se hallan en el Purgatorio. Demasiado insensible seria quien no auxiliara a un ser querido encarcelado en la tierra; mas insensible es el que no auxilia a un amigo que está en el Purgatorio, pues no hay comparación entre las penas de este mundo y las de allí”. Santo Tomás de Aquino - Sobre el Credo, 5, 1. c., p. 73

ORACIÓN MARAVILLOSA QUE LIBERA 1.000 ALMAS DEL PURGATORIO
(Récese todos los días)
Eterno Padre, te ofrezco la Preciosísima Sangre de Tu divino Hijo, en unión con todas las Misas celebradas hoy en todo el mundo, por todas las Santas Almas del Purgatorio. Amén
 
La oración fue luego extendida para incluir a los pecadores aun vivos.
 
"Eterno Padre, te ofrezco la Preciosísima Sangre de Tu Divino Hijo, en unión con todas las Misas celebradas hoy en todo el mundo, por todas las Santas Almas del Purgatorio, por todas las almas de todo el mundo, por los pecadores de la Iglesia Católica, por aquellos que están en mi hogar y en mi familia, Amen."
 
 - por todas las santas almas del purgatorio
 - por los pecadores en todas partes,
 - por los pecadores en la Iglesia Universal,
 - los de mi propio hogar, y dentro de mi familia. Amén.
 
 PROMESA EXTRAORDINARIA DE CRISTO
 El Salvador aseguró a Santa Gertrudis la Magna, religiosa cisterciense del Monasterio de Helfa en Eisleben (Alemania), a finales del siglo XIII, que esta oración liberaría a mil almas del Purgatorio cada vez que se ofreciese, extendiéndose también la Promesa a la conversión y salvación de las que todavía peregrinan en la Tierra.
 
Indulgencias para el Día de los Fieles Difuntos:
 
DEL “ENCHIRIDION INDULGENTIARUM” DE S.S. PAULO VI

2 DE NOVIEMBRE - CONMEMORACIÓN DE LOS FIELES DIFUNTOS
Visitas a Iglesias u Oratorio:
Se concede indulgencia plenaria, aplicable sólo a las almas del purgatorio, a los fieles cristianos que, el día en que se celebra la Conmemoración de todos los Fieles Difuntos, visiten piadosamente una iglesia u oratorio.
Dicha indulgencia podrá ganarse o en el día antes indicado o, con el consentimiento del Ordinario, el domingo anterior o posterior, o en la solemnidad de Todos los Santos.
En esta piadosa visita, se debe rezar un Padrenuestro y Credo.

1 AL 8 DE NOVIEMBRE:
Visitas al cementerio:
Se concede indulgencia plenaria, aplicable sólo a las almas del purgatorio, a los fieles cristianos que visiten piadosamente un cementerio (aunque sea mentalmente) y que oren por los difuntos.

Para ganar una indulgencia plenaria, además de querer evitar cualquier pecado mortal o venial, hace falta cumplir tres condiciones:

Confesión sacramental
Comunión Eucarística y
Oración por las intenciones del Papa.
Las tres condiciones pueden cumplirse unos días antes o después de rezar o hacer la obra que incorpora la indulgencia, pero es conveniente que la comunión y la oración por las intenciones del Papa se realicen el mismo día rezando a su intención un solo Padrenuestro y un Avemaría; pero se concede a cada fiel la facultad de orar con cualquier fórmula, según su piedad y devoción.
La indulgencia plenaria únicamente puede ganarse una vez al día, pero el fiel cristiano puede alcanzar indulgencia plenaria in artículo mortis, aunque el mismo día haya ganado otra indulgencia plenaria
 
Debemos ayudar a los que se hallan en el purgatorio. Demasiado insensible seria quien no auxiliara a un ser querido encarcelado en la tierra; mas insensible es el que no auxilia a un amigo que esta en el purgatorio, pues no hay comparación entre las penas de este mundo y las de allí.
Santo Tomás (Sobre el Credo, 5, 1. c., p. 73)
Pensando en el tema del purgatorio recordé al patriarca José cuando fue encarcelado injustamente ,y le interpreta en la cárcel el sueño a uno hombre que se encontraba también preso,  quien le promete que intercederá por el cuando sea liberado , el hombre es liberado y durante mucho tiempo este hombre olvida a José y el favor recibido , de igual forma muchas personas dejan a sus familiares en el olvido y no se acuerdan mas nunca de ellos , para regalarles tan siquiera una oración que ellos necesitan. Los invito a orar por sus seres queridos encendiendo una velita virtual , asistiendo a la santa Misa hoy , la hora Santa, visitando el cementerio para orar , y rezando las siguientes oraciones.
 
La Beata estigmatizada Ana Catalina Emmerich (1774-1824), fue una monja Agustina alemana, que tuvo no solamente visiones sobre la pasión de Jesús, sino también de la Virgen María, el Cielo, el Infierno y el Purgatorio. En una ocasión recibió el encargo de las almas del Purgatorio de hacer diferentes obras, como rezar letanías de los santos y los siete salmos penitenciales por su liberación
Salmo 6 Domine, ne in furore (No me reprendas, Señor, en tu ira)
Salmo 31 Beati quorum ( Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones )
Salmo 37 Domine, ne in furore Señor, (no me reprendas en tu enojo )
Salmo 50 Miserere (Ten compasión de mí )
Salmo 101 Domine, exaudi (Escucha, Señor, mi oración )
Salmo 129 De profundis (A ti, Señor, elevo mi clamor desde las profundidades )
Salmo 142 Domine, exaudi (Escucha, Señor, mi oración )

 
ORACIÓN A SAN NICOLÁS DE TOLENTINO
¡Oh glorioso Taumaturgo y Protector de las almas del purgatorio, San Nicolás de Tolentino! Con todo el afecto de mi alma te ruego que interpongas tu poderosa intercesión en favor de esas almas benditas, consiguiendo de la divina clemencia la condonación de todos sus delitos y sus penas, para que saliendo de aquella tenebrosa cárcel de dolores, vayan a gozar en el cielo de la visión beatífica de Dios. Y a mi, tu devoto siervo, alcánzame, ¡oh gran santo!, la más viva compasión y la más ardiente caridad hacia aquellas almas queridas. Amén
 
ORACIÓN POR NUESTROS SERES QUERIDOS
Oh buen Jesús, que durante toda tu vida te compadeciste de los dolores ajenos, mira con misericordia las almas de nuestros seres queridos que están en el Purgatorio. Oh Jesús, que amaste a los tuyos con gran predilección, escucha la súplica que te hacemos, y por tu misericordia concede a aquellos que Tú te has llevado de nuestro hogar el gozar del eterno descanso en el seno de tu infinito amor. Amén.
Concédeles, Señor, el descanso eterno y que les ilumine tu luz perpetua.
Que las almas de los fieles difuntos por la misericordia de Dios descansen en paz. Amén.

Oracion por los Familiares en el Purgatorio
¡Oh Buen Jesús!
El dolor y sufrimiento de los demás conmovía siempre tu corazón.
Mira con piedad las almas de mis queridos familiares del Purgatorio.
Oye mi clamor de compasión por ellos y haz que aquellos a quienes separaste de nuestros hogares y corazones disfruten pronto del descanso eterno en el hogar de tu amor en el cielo.
Amen.

ORACIÓN DE RECOMENDACIÓN DEL ALMA A CRISTO
Señor, te encomendamos el alma de tu siervo(a) ... (mencione su nombre) y te suplicamos, Cristo Jesús, Salvador del mundo, que no le niegues la entrada en el regazo de tus patriarcas, ya que por ella bajaste misericordiosamente del cielo a la tierra.
Reconócela, Señor, como criatura tuya; no creada por dioses extraños, sino por ti, único Dios vivo y verdadero, porque no hay otro Dios fuera de Ti ni nadie que produzca tus obras.
Llena, Señor, de alegría su alma en tu presencia y no te acuerdes de sus pecados pasados ni de los excesos a que la llevó el ímpetu o ardor de la concupiscencia.
Porque, aunque haya pecado, jamás negó al Padre, ni al Hijo, ni al Espíritu Santo; antes bien, creyó, fue celoso de la honra de Dios y adoró fielmente al Dios que lo hizo todo.

"Porque ninguna prueba es suficiente para el que no cree, y ninguna prueba esnecesaria para el que cree"
Santa Catalina de Siena tuvo, como tantos otros santos, visiones del Purgatorio, y también del infierno. Aqui reproducimos una breve narración de una de sus experiencias místicas
 
 
 
»-¿Qué vio usted, madre, durante ese tiempo y por qué retornó su alma al cuerpo? -le pregunté de nuevo-. Le pido encarecidamente que no me oculte nada.
 
»-Sepa, Padre -me contestó-, que mi alma penetró en un mundo desconocido y vio el premio de los justos y el castigo de los pecadores. Pero aquí me falla la memoria y la pobreza del lenguaje me impide hacer una descripción adecuada de esas cosas. Sin embargo le diré lo que pueda. Tenga la seguridad de que vi la ESENCIA divina y por eso sufro tanto al verme de nuevo encadenada al cuerpo. Si no me lo impidiese el amor a Dios y al prójimo, moriría de dolor. Mi gran consuelo está en sufrir porque tengo la seguridad de que mis sufrimientos me permitirán una visión más perfecta de Dios. De aquí el que las tribulaciones, en lugar de resultarme penosas, constituyen para mí una delicia. Vi los tormentos del infierno y los del purgatorio; no existen palabras con que describirlos. Si los pobres mortales tuvieran la más ligera idea de ellos, sufrirían mil muertes antes que exponerse a experimentar uno de esos tormentos por espacio de un solo día. Vi en particular los tormentos que sufren aquellos que pecan en el estado del matrimonio no observando las normas que él impone y buscando en él únicamente los placeres sensuales». Y como yo le preguntase por qué este pecado, que no es en sí peor que los demás, recibe tan duro castigo, me dijo: «-Porque se le presta poca atención y por consiguiente produce menos contrición y se comete con mayor facilidad. Nada hay tan peligroso como una falta, por pequeña que sea, cuando quien la comete no la purifica cuidadosamente con las aguas de la penitencia».
 
Catalina prosiguió después con lo que había comenzado. «Mientras mi alma contemplaba estas cosas, mi esposo celestial me dijo: ‘-Ves la gloria que pierden y los tormentos que sufren quienes me ofenden. Vuelve por consiguiente a la vida y muéstrales lo extraviados   -108-   que están y el terrible peligro que los amenaza’. Y como mi alma se mostrase horrorizada ante el pensamiento de retornar al mundo, el Señor agregó: ‘-Lo exige así la salvación de muchas almas; en lo sucesivo ya no vivirás como antes. Abandonarás tu celda y continuamente irás de un lado a otro a través de la ciudad a fin de salvar muchas almas. Yo cuidaré de ti; te traeré y te llevaré; te confiaré el honor de mi SANTO NOMBRE y tu enseñarás mi doctrina a altos y a bajos, a legos, a sacerdotes y monjes; te daré un don de palabra y de sabiduría al que nadie podrá resistir. Te pondré en presencia de los Pontífices y de los gobernantes, tanto de la Iglesia como del pueblo para confundir así la arrogancia de los poderosos’. Mientras Dios se dirigía de esta manera a mi alma, me encontré de pronto, sin poder explicarme cómo, unida al cuerpo. Entonces me acometió una gran pena y vertí copiosas lágrimas durante tres días y tres noches; siempre que recuerdo esto no puedo reprimir los deseos de llorar, y, Padre, no se admire de esto: ¿puedo acaso evitar que mi corazón se sienta destrozado al recordar la gloria que llegué a poseer y de que ahora me siento privada? La salvación de mi prójimo es la causa de esto; si yo amo tan ardientemente a las almas cuya conversión ha puesto el Señor en mis manos, es porque me han costado muy caro. Me han separado de Dios; me han privado del goce de su gloria por un tiempo que todavía me es desconocido».
 
Una vez que Dios me hubo concedido la gracia de escuchar estas cosas, me he preguntado si no sería mi deber el publicarlas en una época en que el egoísmo hace a los hombres tan ciegos y tan incrédulos. Mis hermanos y hermanas en el Señor se opusieron a que las publicase en vida de Catalina. Pero ahora que ella se ha ido a la mansión de los bienaventurados, me creo obligado a hablar con el fin de que tan gran milagro no deje de ser conocido por mi culpa. Las siguientes circunstancias dan toda la autenticidad posible al hecho.
 
Oración enseñada por Jesús a Santa Gertrudes para liberar mil almas del Purgatorio:
"Oh Padre Eterno, os ofrezco la más preciosa Sangre de vuestro Divino Hijo, Jesús, unido a las Misas celebradas hoy alrededor del mundo, por todas las santas almas del Purgatorio. Amén".
Para alcarar algunos puntos recomendamos leer: Visita desde el Purgatorio