martes, 20 de agosto de 2013

Tipificación de las sectas

Descripción y clasificación de diferentes tipos de sectas.
 
Tipificación de las sectas
Tipificación de las sectas
El fenómeno de las sectas es muy difícil de entender, mucho más lo es el tratar de clasificarlos, tomando en cuenta que cada día surgen nuevas sectas. Algunos expertos en este tema consideran que en Occidente deben de operar más de 10,000 grupos diferentes.

Para introducirnos en el tema, ponemos a su consideración algunos factores que sirven a la hora de determinar la "técnicas de condicionamiento conductual" (generalmente mal llamadas "lavado de cerebro"). Siguiendo este esquema se suelen distinguir sectas "duras" y sectas "blandas".

Sectas duras" o "destructivas": se denomina así a aquellos grupos que sistemáticamente recurren a técnicas de proselitismo agresivas, y que emplean métodos de reprogramación o de condicionamiento de comportamientos, como técnicas para que el individuo se integre a la comunidad. En la mayoría de los casos estos grupos son comunidades muy cerradas o aisladas, sin gran contenido doctrinal pero con un marcado énfasis en la pertenencia al grupo y el cuidado de las conductas. Son pequeños grupos, entre 500 y 1500 personas, en ocasiones de sólo unas pocas decenas de miembros. Son agrupaciones muy agresivas, ya que las técnicas que emplean para alterar los patrones de conducta del individuo pueden provocar serios trastornos a nivel psicológico, de difícil recuperación. Según el periodista español Pepe Rodríguez, la tipificación de un grupo como secta destructiva depende de que en el adoctrinamiento se utilicen técnicas que provoquen la despersonalización del individuo.

Rodríguez señala diez puntos que, a su juicio, pueden utilizarse como indicadores de cuán peligroso es el grupo. Es importante tener en cuenta que estos puntos deben darse todos conjuntamente. Su conjunción sería la que crea las condiciones necesarias para que se dé el proceso de "programación" de la personalidad. Cuando más intensamente se den, más destructiva será considerada la secta:

1. Que el grupo esté relacionado en torno a una doctrina socio-religiosa demagógica, y encabezado por un líder al que se le atribuye la divinidad o su elección por ella. También se suele atribuir a este líder la posesión de la verdad absoluta en cualquier ámbito de conocimiento.

2. Que su organización sea teocrática, vertical y totalitaria, dando a la palabra de los dirigentes un valor absoluto fundado exclusivamente en la fe y no en la razón. Los líderes llegan a intervenir hasta en los detalles más insignificantes de la vida del adepto y rechazan toda crítica.

3. La exigencia de adhesión total al grupo, con la consiguiente ruptura con todos los vínculos afectivos anteriores al ingreso (padres, pareja, amigos, trabajo, etc.).

4. La adopción de un modo de vida en comunidad o en total dependencia (afectiva, cognoscitiva, laboral y económica) del grupo.

5. La supresión de la capacidad de auto-determinación del individuo y la invasión de su intimidad.

6. El control de la información que llega a cada miembro del grupo, con la consiguiente posibilidad de manipularla.

7. La implementación de técnicas de manipulación psicológica escondidas bajo el título de "meditación", "técnicas de visualización", "renacimiento espiritual" u otras semejantes, de modo tal que se tiende a anular la capacidad de discernimiento y el razonamiento crítico de los individuos.

8. El rechazo total de la sociedad y sus instituciones. Su existencia y sus acciones sólo interesan en la medida en que pueden servir a los intereses del grupo.

9. Que en el actuar, las actividades principales del grupo sean el proselitismo y la recaudación de fondos.

10. La entrega (bajo coacción psicológica) del patrimonio personal de los nuevos adeptos, o de grandes sumas de dinero para poder asistir a cursos, encuentros, u otros eventos semejantes.

Quienes trabajan fuera del grupo suelen tener la obligación de entregar su salario (o gran parte de él); los que trabajan en empresas del grupo no reciben salario o lo devuelven al grupo. Quienes sostienen este tipo de catalogaciones, suelen considerar como sectas agresivas a los Niños de Dios, la Secta Moon, y otros grupos semejantes. En general no tienen un impacto importante en el ámbito de estructuras sociales y culturales debido al número reducido de miembros, lo exótico de su doctrina, y el carácter cerrado de sus comunidades.

Sectas "blandas": Por contraposición, suelen denominarse "sectas blandas" aquellos grupos sectarios que no hacen uso de técnicas de captación "duras" (o sólo recurren a ellas parcialmente), y cuya doctrina no ofrece proposiciones exóticas.

Generalmente se da esta denominación a grupos de origen cristiano, e incluso a los de culto de tipo africanista.

Esta clasificación es muy simplista, siendo difícil vislumbrar la realidad, y puede llevar a errores de catalogación importantes.

Por otro lado, parecería que el mensaje resulta ser que las "sectas blandas" no entrañan un riesgo para la sociedad y que por lo tanto debieran ser aceptadas en un contexto de libertad religiosa.

Una tipificación de las sectas resulta muy útil en la medida en que nos permite identificar con facilidad las características generales de cada grupo, especialmente en lo referente a su doctrina y origen histórico, a fin de facilitar la elaboración de una respuesta adecuada. Además una buena clasificación debiera permitirnos conocer algún lineamiento general sobre el modo en que opera el grupo en cuestión.

Estos grupos pueden dividirse según la doctrina religiosa de origen; así podemos distinguir entre grupos de origen cristiano, grupos paganos y grupos originados en las religiones orientales.

Grupos de origen cristiano: Asambleas de Dios, grupos Evangélicos, grupos Pentecostales, grupos para-cristianos, grupos de cristianos marginales.

Grupos de características paganas: Grupos esotéricos, Rosacruces, grupos sincréticos, grupos Nueva Era.

Grupos de religiones orientales: Grupos de origen hindú, Misión de la Luz Divina, grupos de origen islámico, Baha´i, grupos de origen japonés, Seicho No Ié.

Se consideran grupos de origen cristiano a aquellos que reconocen de un modo implícito o explícito su raíz principal en alguna de las iglesias cristianas históricas, por lo tanto todos ellos tienen un tronco doctrinal básicamente cristiano y reconocen al menos una cierta autoridad al texto bíblico, aunque no todos pueden decirse propiamente cristianos.

Sólo se pueden considerar cristianos aquellos grupos que reconocen que Jesucristo es verdadero Dios, tan Dios como el Padre.

Muchos de estos grupos no tienen una clara afirmación de la divinidad de Jesús de Nazaret, dividimos esta categoría en grupos cristianos y grupos para-cristianos. Por último hemos querido dar cabida también en esta categoría a un gran número de grupos que surgen marginalmente a las iglesias históricas, que no reconocen ninguna filiación aunque se centran en algún punto de la doctrina cristiana. Estos últimos grupos son los llamados grupos de cristianos marginales.

Los llamados "grupos cristianos" son grupos que tienen su origen y doctrina cristianos, y que reconocen a Jesucristo como verdadero Dios y verdadero hombre. En general se han separado de alguna de las iglesias cristianas históricas, incluida la Iglesia Católica. La dificultad con estos grupos, es poder distinguirlos de las distintas iglesias evangélicas presentes en cada país. En este sentido se pueden explicitar 8 puntos que las iglesias protestantes tradicionales consideran como aberraciones de estos grupos:

1. Tienen un conocimiento muy pobre de historia de la iglesia y de las categorías teológicas, consecuentemente las Escrituras son consideradas fuera de contexto y utilizadas descuidadamente para justificar sus propias opciones doctrinales.

2. Hay un control muy marcado por parte del líder o grupo de liderazgo, buscando una sumisión implícita o explícita de los miembros. Se argumenta que los líderes son los "voceros de Dios".

3. Los miembros son separados del "mundo" por una variedad de caminos con el argumento de que es necesario "protegerlos" de su influencia.

4.Los miembros son los pocos escogidos, no es posible encontrar la salvación fuera de los límites del grupo.

5. Uniformidad en su estilo de vida, que se manifiesta no sólo en las creencias sino también en el lenguaje, el modo de vestir y las condiciones de vida.

6. Dado que los líderes son los profetas de Dios, los seguidores no pueden cuestionar ninguna de sus palabras.

7. El abandono del grupo es siempre extremadamente traumático. Incluso se maneja la amenaza con el castigo divino para aquellos que se alejan. Manejan el “terrorismo espiritual”.

8. Las doctrinas y prácticas están sometidas a permanentes cambios y transiciones según las decisiones del grupo dirigente.

Los "grupos para-cristianos", en cambio, aunque tienen su origen histórico en alguna iglesia cristiana, han abandonado la fe en la Divinidad de Cristo afirmando en el mejor de los casos que "Jesús es el hijo de Dios", pero no es propiamente Dios. Crean confusión ya que todos estos grupos sostienen que son cristianos.

Los que llamamos grupos de características paganas reflejan el pensamiento occidental a la que nos hemos referido antes, y que ha buscado de distintos modos un punto de convergencia con el cristianismo desde los inicios de nuestra era. Todo esto no significa que tengan una doctrina explícitamente pagana o que impliquen un rechazo del cristianismo; si no por el contrario, se dicen que son los auténticos cristianos, muchas de las veces se consideran los verdaderos continuadores de la predicación de Cristo; o al menos afirman una presunta compatibilidad con la fe cristiana, que posibilitaría a un cristiano el acceso también a este nuevo cuerpo de enseñanzas.

En la mayoría de estos grupos nos encontramos con lecturas ocultistas de diversos textos sagrados, que se enraízan tanto en auténticas tradiciones paganas primitivas, como en presuntas revelaciones escondidas en las pirámides o entregadas por algún mensajero interplanetario.

Lo que es indudable en todos los casos, es que sus enseñanzas son verdaderas y profundamente incompatibles con la fe cristiana, y que su práctica y doctrina está inspirada más (aunque no totalmente) en alguna creencia pagana que en la Verdad del Evangelio.

Bibliografía:
Cuadernillos de Catequesis Elemental, Nelson Cooper

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